ERTE, ¿hasta los finales de 2021? De esta forma afectaría a trabajadores y empresarios

Se ha convertido el expediente de regulación temporal de empleo (ERTE), en uno de los términos más comunes. La situación que se provocó por la pandemia de la COVID-19 ha propiciado la aprobación de una flexibilización para que se agilice su aplicación de parte de las empresas a los trabajadores, a raíz del parón económico que se vivió en el año 2020 y de la situación económica que se ha tenido después de los que el país aún se encuentran recuperando.

 

Son un mecanismo los ERTE, que se encuentra a disposición de las compañías en situaciones que son excepcionales para que se suspendan contratos de trabajo o se reduzcan jornadas de forma temporal si se encuentra en riesgo la continuidad de la entidad. De esta forma, el 17 de marzo de 2020, en pleno estado de alarma, el Gobierno ha aprobado el Real Decreto-ley 8/2020 de medidas urgentes extraordinarias, con el cual se trataba de que se evitara el mayor número de despidos probables por medio de la adaptación de las herramientas de ajuste temporal de actividad. Por medio de esta normativa, los ERTE de fuerza mayor por COVID-19, no necesitaron un informe de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS) para su aprobación, en conjunto con otras ventajas y condiciones que se van modificando en las sucesivas prórrogas de aplicación.

 

En el pasado 17 de mayo, un total de 580.000 trabajadores se han hallado en situación de ERTE, conforme con los recientes datos que se han ofrecido por el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá. Una cifra que se ha reducido en casi 19.000, en referencia a los datos que se han aportado por la Seguridad Social menos de una semana previa, el día 11 de mayo, con 598.729 personas; reducción que ha reflejado que la situación comienza a ser positiva y ha coincidido con las previsiones optimistas.

No obstante, los ERTE no afectan a todos los sectores por igual. Conforme a este organismo público: la hostelería ha sido la actividad que se encuentra registrando un número mayor de empleados en esta situación, más de 196.000; seguida de los servicios de alojamiento, con 104.461; el comercio minorista, con 50.145; el mayorista, con 33.998; las actividades deportivas y de entretenimiento, con 23.985; y las agencias de viajes, con 21.789 personas. Un conjunto de empleados que no conocen en que momento van a poder salir de esta situación y van a volver a trabajar con normalidad.

 

Los ERTE, ¿hasta que momento?

 

La última prórroga que se aprobó por la patronal, los sindicatos y el Ejecutivo ha establecido el 31 de mayo como fecha límite para la aplicación de este mecanismo. El Gobierno ha propuesto a la patronal y a los sindicatos que se amplíe la aplicación de los ERTE hasta el mes de septiembre, sin embargo la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), rechazó por ahora una nueva actualización hasta ese momento. Por ahora, el Gobierno convocó un Consejo de Ministros extraordinario en la reciente semana de mayo para que de más margen a la negociación.

 

Finalmente, si los ERTE llegan a tener un alargamiento hasta los finales de año, tal y como ha deseado el Ejecutivo, este tiene que pactar un esquema de relevo al que se tiene actualmente para que se dote a estos procedimientos de flexibilidad permanente, en tanto las empresas se encuentren en serias dificultades. Ha supuesto esta medida un coste a las arcas públicas de alrededor de 40.000 millones de euros, si bien se ha estimado que sin su aplicación la tasa de paro pudo haberse ubicado en un 20%, frente al 15,3% actual.

 

En el caso de que se vaya a aprobar la prórroga para que sigan a lo largo de todo el año 2021, los ERTE van a seguir las condiciones resumidas en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia enviado a Bruselas el pasado mes de abril, en el que se han contemplado medidas para que se garantice la vuelta a la normalidad de los trabajadores sujetos a estos expedientes gracias a la ayuda del Fondo de Recuperación Europeo, de igual forma conocido como Next Generation EU.

Beneficios y condiciones para las empresas

En  la espera del resultado de las negociaciones que están en curso, hasta el 31 de mayo se van a poder seguir llevando a cabo ERTE, debido a la fuerza mayor que se relaciona con la COVID-19.

 

Se va a mantener de esta manera la normativa que se ha aprobado en marzo de 2020, la cual diferencia entre tres modalidades de ERTE: los destinados a los sectores ‘ultraprotegidos’ y a las empresas que se vinculan a su cadena de valor; los de impedimento de la actividad y los de limitación. Por su lado, los ‘ultraprotegidos’ han contado con exoneraciones de cuotas del 85% para las organizaciones que tienen menos de 50 trabajadores, y de un 75% si son más de 50 empleados, independientemente de si se van a reincorporar o van a permanecer suspendidos.

 

Los ERTE debido al impedimento de actividad van a tener un 100% de exoneraciones para las empresas que tienen menos de 50 empleados, en tanto que, si son más trabajadores, estas van a alcanzar el 90%. Y, por último, los de limitación se encuentran sujetos a un 100% de exoneración en febrero si tienen menos de 50 de trabajadores, a un 90% en marzo, a un 85% en abril y a un 80% en mayo. A diferencia, de si cuentan con más de 50 empleados, van a ser del 90%, del 80%, del 75% y del 70%, respectivamente.

 

En la reciente prórroga, se han actualizado los sectores ‘ultraprotegidos’, que van a sumar un total de 42, en los que se incluyen los cámpines y los aparcamientos de caravanas; el alquiler de medios de navegación y las actividades de mantenimiento físico. También, se han agilizado algunos trámites administrativos para que las empresas no vayan a tener que presentar de nuevo una nueva reclamación colectiva, y desde ese momento, ha bastado con que comunicasen que continuaban acogidas a un ERTE.

 

En las compañías que se hallen en ERTE, no se van a poder hacer horas extras, externalizar la actividad, subcontratar o hacer nuevas contrataciones. Pese a que para la próxima negociación, el Gobierno ha planteado que los empresarios vayan a tener más exoneraciones en el pago de sus cuotas a la Seguridad Social, incrementando la salida de los empleados de los ERTE.

 

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, pidió que, si es aprobada otra prórroga, esta se vaya a hacer «con las mismas reglas de juego y el mismo balón», asegurando que la patronal comparte “con la Unión General de Trabajadores (UGT) y Comisiones Obreras (CCOO) que es lo que se necesita mientras las vacunas no estén”.

Beneficios y condiciones para los trabajadores

La protección más grande de los ERTE a los empleados ha sido que la aplicación de este procedimiento no ha implicado un despido que ha sido inmediatamente, en tanto vayan a salir de esta situación, debido a que los trabajadores mantendrán su condición de ocupados y no van a perder derecho a indemnización, ni antigüedad. Esto va a ser probable ya que las empresas se encuentran obligadas a que no puedan despedir a los trabajadores en los siguientes seis meses de que vaya a finalizar el expediente y, si no cumplen con esto, tendrán  que regresar las ayudas.

 

De esta misma manera, el cobro de la prestación por desempleo asociado a los ERTE no ha restado derechos a que se cobre el paro en un futuro hasta 2022, el conocido como ‘contador a cero’, y son protegidos a los trabajadores fijos discontinuos. De esta manera, como el empleado no ha causado baja, continúa cotizando a la Seguridad Social para su jubilación y todos los días bajo dicho procedimiento van a equivaler a días trabajados.

Los empleados en ERTE van a tener derecho a hacer cursos de formación profesional que sean gratuitos, teniendo una amplia oferta en el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), para que se actualicen conocimientos y se mejore la empleabilidad.

 

El secretario general de la UGT, José María Álvarez, se ha pronunciado en la nueva prórroga: “Nosotros ya hemos dicho que queremos la prórroga porque no podemos someter a la sociedad a un proceso de negociación que considero innecesario porque estamos en el tramo final. No aportaría nada positivo, ni para las empresas ni para los trabajadores”.

 

Por ahora, el acuerdo se encuentra en la mesa de diálogo, sin embargo tanto la patronal, al igual que los sindicatos y el Gobierno van a parecer coincidir en la necesidad de que se prorroguen los ERTE.

 

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