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Las grandes tecnológicas destruyen casi 200.000 empleos en 2026 por el avance de la inteligencia artificial

La carrera por incorporar inteligencia artificial está provocando una profunda revisión de las plantillas en las grandes empresas tecnológicas. Amazon, Microsoft y Meta figuran entre las compañías que han anunciado ajustes de personal mientras destinan miles de millones de dólares a centros de datos, modelos de IA y nuevas herramientas automatizadas.

En lo que va de año, las empresas tecnológicas han comunicado cerca de 200.000 despidos en todo el mundo. En Estados Unidos, los recortes atribuidos directamente al avance de la inteligencia artificial alcanzan los 120.136 empleos hasta septiembre, según los recuentos disponibles. La cifra refleja la magnitud del proceso, aunque no permite concluir que todos los despidos respondan exclusivamente a la automatización.

La IA acelera la reorganización de las plantillas

Las compañías están utilizando la inteligencia artificial para transformar departamentos completos, desde el desarrollo de software hasta la atención al cliente, el marketing o el análisis de datos. En algunos casos, la tecnología permite asumir con menos trabajadores tareas que hasta ahora requerían equipos especializados.

Esta transformación coincide con una etapa de fuerte inversión. Las grandes tecnológicas compiten por ampliar su capacidad de computación, contratar perfiles especializados y lanzar servicios basados en IA generativa. El aumento del gasto en infraestructuras está obligando, al mismo tiempo, a revisar otras áreas del negocio para contener costes y mejorar la rentabilidad.

El resultado es una paradoja: las empresas incrementan sus presupuestos tecnológicos mientras reducen puestos en divisiones consideradas menos estratégicas. La inteligencia artificial se convierte así en una prioridad corporativa, pero también en uno de los argumentos utilizados para justificar la reducción de personal.

Amazon, Microsoft y Meta recortan puestos

Amazon, Microsoft y Meta han comunicado reestructuraciones en plena expansión de sus proyectos de inteligencia artificial. Las medidas afectan a distintos equipos y responden a una combinación de objetivos: simplificar estructuras, concentrar recursos en productos con mayor potencial y adaptar las plantillas a las nuevas necesidades del mercado.

En estas empresas, la IA no solo aparece como una herramienta para automatizar procesos. También está modificando la organización interna y la demanda de profesionales. Crecen los puestos relacionados con la computación en la nube, los semiconductores, la ciberseguridad y el entrenamiento de modelos, mientras pierden peso algunas funciones más repetitivas o fácilmente digitalizables.

La reorganización no implica necesariamente que cada puesto eliminado sea sustituido de forma inmediata por un sistema automatizado. En muchos casos, las compañías están redistribuyendo la inversión y cerrando proyectos que ya no consideran prioritarios. La IA actúa como catalizador de decisiones que también están vinculadas a la evolución de los ingresos, la presión de los accionistas y la situación económica.

El impacto de la inteligencia artificial todavía es difícil de aislar

Los expertos advierten de que resulta complicado separar los despidos provocados por la inteligencia artificial de los relacionados con otras causas. Entre ellas se encuentran la corrección de las contrataciones realizadas durante la pandemia, la ralentización del consumo tecnológico, el aumento de los costes financieros y los cambios en la estrategia de cada compañía.

Por este motivo, las cifras de recortes atribuidos a la IA deben interpretarse con cautela. Una empresa puede anunciar una reducción de plantilla al mismo tiempo que invierte en automatización, pero eso no demuestra que todos los empleos eliminados hayan desaparecido por culpa de un sistema concreto.

Además, el efecto de esta tecnología sobre el empleo puede tardar años en manifestarse por completo. Algunas tareas desaparecerán, otras se transformarán y también surgirán nuevas ocupaciones vinculadas a la supervisión, la seguridad y la gestión de modelos de inteligencia artificial.

Una transformación que también puede crear empleo

La reducción de puestos en las grandes tecnológicas contrasta con la demanda creciente de especialistas en inteligencia artificial. Las empresas buscan ingenieros de datos, investigadores, expertos en aprendizaje automático y profesionales capaces de integrar estas soluciones en productos comerciales.

Sin embargo, la creación de nuevos empleos no garantiza una transición sencilla para las personas afectadas por los despidos. Los perfiles más demandados requieren conocimientos técnicos avanzados y experiencia específica, mientras que parte de los puestos eliminados estaban relacionados con tareas administrativas, soporte o producción de contenidos.

El reto será determinar si la nueva economía de la IA genera suficientes oportunidades y si las empresas, las administraciones y el sistema educativo ofrecen vías eficaces de reciclaje profesional. Mientras tanto, las grandes tecnológicas continúan reordenando sus equipos para competir en una carrera que promete cambiar tanto sus productos como el mercado laboral.

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