La renovación de la señalización Madrid-Sevilla se adjudicó con una oferta un 28,45% inferior al presupuesto
La empresa Thales, fabricante del sistema de seguridad ferroviaria LZB señalado por el ministro de Transportes tras el incidente registrado este miércoles en Urda (Toledo), se adjudicó en 2021 el contrato para renovar la señalización de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla con una oferta un 28,45% más baja que el presupuesto de licitación.
La diferencia económica obligó a Adif a pedir explicaciones a la compañía, al considerar que la propuesta podía incurrir en una baja anormal o desproporcionada. Thales presentó la documentación solicitada para justificar sus cálculos y el gestor de la infraestructura ferroviaria aceptó finalmente sus argumentos.
Un contrato adjudicado tras revisar la oferta económica
El procedimiento no se cerró, por tanto, únicamente atendiendo al precio inicial presentado por la empresa. La rebaja respecto al importe previsto activó el mecanismo de revisión contemplado en la contratación pública para analizar si los trabajos podían ejecutarse con garantías y sin comprometer las condiciones exigidas.
Tras estudiar la información aportada por Thales, Adif dio por válidas las explicaciones de la compañía y mantuvo la adjudicación. El contrato estaba destinado a la renovación de los sistemas de señalización y protección de trenes en la conexión ferroviaria entre Madrid y Sevilla.
El dato vuelve ahora al centro del debate después de que el ministro de Transportes atribuyera a un fallo del sistema LZB las incidencias registradas en Urda. La relación entre el precio de adjudicación y el funcionamiento del sistema deberá determinarse mediante los análisis técnicos correspondientes, ya que una oferta económica más baja no demuestra por sí sola que exista una causa directa del incidente.
Qué es el sistema LZB
El LZB es un sistema de control y protección ferroviaria utilizado para supervisar la circulación de los trenes. Su función incluye transmitir información al convoy y contribuir al control de la velocidad y de las condiciones de marcha, especialmente en líneas preparadas para operar a velocidades elevadas.
Como sucede con cualquier tecnología crítica para la seguridad ferroviaria, su funcionamiento depende de una cadena de elementos: equipos instalados en la vía, sistemas embarcados, comunicaciones, suministro eléctrico, mantenimiento y protocolos de supervisión. Un fallo en cualquiera de estos componentes puede generar restricciones, interrupciones o cambios en la explotación.
Por ese motivo, la identificación de la causa del problema en Urda requiere revisar los registros del sistema, las comunicaciones entre la infraestructura y los trenes, el estado de los equipos y las actuaciones realizadas antes y después de la incidencia.
La baja económica, bajo escrutinio
Las ofertas inferiores al presupuesto de licitación no están prohibidas. La legislación permite aceptarlas siempre que la empresa pueda acreditar que dispone de medios, planificación y costes suficientes para cumplir el contrato. La administración debe comprobar que el importe propuesto resulta viable y que no pone en riesgo la calidad o la seguridad del servicio.
En este caso, Adif consideró suficientes las explicaciones presentadas por Thales en 2021. La adjudicación siguió adelante pese a que el importe ofertado era casi un tercio inferior al cálculo inicial de la licitación.
La cifra, sin embargo, introduce una cuestión relevante en un momento de creciente preocupación por la fiabilidad de la red ferroviaria: cómo se valoran los contratos que afectan a sistemas esenciales y qué controles se aplican durante su ejecución.
Una investigación que deberá separar hechos y responsabilidades
La prioridad pasa ahora por esclarecer qué ocurrió en la línea Madrid-Sevilla y si el fallo mencionado por el ministro afectó a un componente concreto del sistema LZB o a otros elementos asociados a la señalización. También será necesario conocer si hubo avisos previos, trabajos de mantenimiento pendientes o incidencias similares.
La adjudicación de 2021 y la justificación de la baja económica forman parte de los antecedentes del contrato, pero no permiten extraer conclusiones definitivas sobre el incidente de Urda. Para establecer responsabilidades será imprescindible contar con un informe técnico completo y con la trazabilidad de las actuaciones realizadas por la empresa y por el gestor ferroviario.
El caso sitúa de nuevo la seguridad de la alta velocidad y la contratación pública en el foco político. La renovación de la señalización Madrid-Sevilla se diseñó para garantizar la continuidad y la protección de la circulación. Ahora, la revisión del fallo deberá aclarar si se trató de una incidencia puntual o si revela problemas más amplios en la gestión y supervisión de estos sistemas.



