Las cinco grandes compañías de videojuegos que tuvieron oficinas en México y terminaron cerrando
Durante décadas, México fue una de las principales puertas de entrada de los videojuegos en Latinoamérica. El tamaño de su mercado, su posición geográfica y la expansión de las consolas favorecieron la llegada de grandes compañías internacionales, que instalaron oficinas comerciales, equipos de distribución e incluso pequeños estudios de desarrollo.
Sin embargo, muchas de esas delegaciones desaparecieron con el tiempo sin hacer demasiado ruido. Algunas cerraron por cambios en la estrategia empresarial; otras, por crisis económicas, adquisiciones o la transformación del negocio hacia la distribución digital. Estas son cinco compañías conocidas que llegaron a tener presencia en México y que hoy ya no cuentan con aquellas oficinas.
Ubisoft México, una apuesta de desarrollo que no prosperó
Ubisoft fue una de las compañías que más llamó la atención al establecerse en el país. La empresa abrió una oficina en Ciudad de México con la intención de aprovechar el talento local y reforzar su presencia en Latinoamérica. No se trataba únicamente de una delegación comercial: también tuvo actividad relacionada con la producción y el soporte de videojuegos.
La experiencia, no obstante, tuvo una duración limitada. La filial terminó cerrando como parte de una reorganización interna, en un momento en el que Ubisoft concentraba sus grandes proyectos en otros territorios. El cierre pasó relativamente desapercibido fuera del sector, aunque supuso la desaparición de una de las iniciativas internacionales más ambiciosas de la compañía en la región.
Electronic Arts y el final de una oficina regional
Electronic Arts también contó durante años con operaciones en México. La compañía necesitaba una estructura local para coordinar la distribución de sus juegos, las relaciones con las tiendas y la comunicación de sus principales lanzamientos, especialmente durante la época de PlayStation 2, Xbox 360 y Wii.
Con el avance de las ventas digitales y la centralización de las operaciones latinoamericanas, mantener oficinas independientes dejó de ser tan necesario. La actividad de la empresa se reorganizó y aquella presencia local terminó desapareciendo. La marca siguió comercializando sus títulos en el país, pero ya sin la estructura que muchos jugadores daban por sentada.
THQ México quedó atrapada en la crisis de la compañía
Antes de su desaparición, THQ fue uno de los nombres más reconocibles de la industria. La editora contaba con acuerdos para publicar franquicias importantes y tenía presencia comercial en distintos mercados, incluido México. Su oficina se encargaba de facilitar la llegada de sus juegos a las tiendas y de coordinar acciones promocionales en la región.
El cierre de la filial estuvo ligado a los problemas financieros que afectaron a la compañía a escala internacional. THQ acumuló pérdidas, redujo personal y acabó entrando en un proceso de liquidación. Aunque varias de sus propiedades intelectuales fueron adquiridas por otras empresas, la oficina mexicana no sobrevivió a aquella etapa.
Midway Games desapareció antes de la gran transición digital
Midway fue un gigante del entretenimiento interactivo, responsable de sagas como Mortal Kombat, NBA Jam y Rampage. En México llegó a contar con una estructura destinada a apoyar la distribución y promoción de sus lanzamientos, en una época en la que la venta física era prácticamente la única vía para adquirir videojuegos.
La compañía atravesó una crisis profunda durante la segunda mitad de la década de 2000. La caída de sus ingresos, la dificultad para competir con otras editoras y la necesidad de reducir costes provocaron el cierre de varias operaciones internacionales. Midway terminó siendo adquirida y su oficina mexicana dejó de funcionar como entidad propia.
Gameloft México y el cambio de modelo en los juegos para móviles
El crecimiento de los teléfonos inteligentes convirtió a Gameloft en una de las compañías más visibles del mercado móvil. Sus juegos llegaron a millones de usuarios en México y la empresa mantuvo presencia local durante años para impulsar sus productos, gestionar campañas y apoyar su expansión en Latinoamérica.
El sector móvil cambió radicalmente con la consolidación de las grandes tiendas digitales, la publicidad segmentada y la gestión global de los lanzamientos. En ese contexto, algunas oficinas regionales perdieron peso y fueron integradas en estructuras internacionales. La operación mexicana terminó cerrando, aunque los juegos de Gameloft continuaron disponibles para los usuarios del país.
El cierre de una oficina no significa la salida del mercado
La desaparición de estas delegaciones no implicó necesariamente que las compañías abandonaran México. En la mayoría de los casos, sus videojuegos siguieron llegando a las tiendas, las consolas continuaron vendiéndose y las marcas mantuvieron acuerdos con distribuidores locales.
La principal diferencia fue que la gestión dejó de realizarse desde una oficina mexicana. El negocio pasó a coordinarse desde otras sedes, con equipos regionales más pequeños y una dependencia cada vez mayor de las plataformas digitales. Por eso, muchos jugadores nunca llegaron a enterarse de que aquellas compañías habían tenido presencia física en el país.
Hoy México sigue siendo un mercado estratégico para la industria, pero el modelo ha cambiado. Las grandes editoras ya no necesitan la misma infraestructura para vender sus productos y, al mismo tiempo, los estudios independientes mexicanos han ganado protagonismo. El recuerdo de aquellas oficinas representa una etapa de expansión que ayudó a consolidar la cultura del videojuego en el país.



