ReturnPro adquiere iF Returns para reforzar su tecnología de devoluciones y crecer fuera de España
ReturnPro ha adquirido iF Returns con el objetivo de ampliar sus capacidades tecnológicas en la gestión de devoluciones y acelerar su expansión internacional. La operación se produce en un momento en el que los reembolsos se han convertido en uno de los principales retos operativos y económicos para el comercio electrónico.
En España, el 23,7% de los pedidos online acaba en una devolución. El impacto de este fenómeno también se refleja en las cifras económicas: las devoluciones alcanzaron los 13.300 millones de euros en 2025. Para las tiendas, gestionar este volumen implica asumir costes logísticos, revisar productos, tramitar reembolsos y decidir qué artículos pueden volver al inventario.
Una operación centrada en la tecnología de devoluciones
La adquisición de iF Returns permitirá a ReturnPro reforzar una parte crítica del comercio electrónico: el momento posterior a la compra. Mientras las plataformas digitales han optimizado durante años la captación de clientes y el proceso de pago, la devolución continúa siendo una experiencia determinante para la satisfacción y la fidelización.
Una gestión lenta o poco clara puede deteriorar la relación con el consumidor y aumentar el coste de cada pedido. En cambio, un proceso sencillo, con información precisa y alternativas adaptadas a cada caso, puede reducir la fricción y ayudar a las marcas a conservar la confianza del cliente.
La integración de las capacidades de iF Returns en la propuesta de ReturnPro apunta precisamente a esa necesidad. La tecnología especializada en devoluciones puede ayudar a centralizar solicitudes, automatizar pasos administrativos y ofrecer a los comercios una visión más completa del recorrido de cada producto.
Las devoluciones, un problema de negocio además de logístico
El crecimiento del comercio electrónico ha elevado las expectativas de los consumidores. La posibilidad de devolver un producto de forma rápida y sencilla se ha convertido en un factor relevante a la hora de comprar, especialmente en categorías como moda, calzado y electrónica de consumo.
Sin embargo, una devolución no termina cuando el paquete llega al almacén. La empresa debe comprobar el estado del artículo, decidir si puede volver a venderse, clasificarlo, repararlo o enviarlo a canales alternativos. Cada una de estas decisiones afecta al margen comercial y al tiempo que el producto permanece fuera del circuito de venta.
Por este motivo, las herramientas de gestión de devoluciones han dejado de ser un servicio complementario. Para muchas empresas representan una pieza esencial de su estrategia de operaciones, sostenibilidad y atención al cliente. También pueden aportar datos para detectar problemas recurrentes, como descripciones poco precisas, errores de tallaje o expectativas que no coinciden con el producto recibido.
Impulso a la expansión internacional de ReturnPro
Además de reforzar su oferta tecnológica, la compra de iF Returns busca acelerar la expansión internacional de ReturnPro. La operación proporciona una base para llevar sus soluciones a más mercados y responder a las necesidades de marcas que venden a escala global.
La dimensión internacional añade complejidad a las devoluciones. Las empresas deben coordinar distintos operadores logísticos, plazos, normativas, divisas y modelos de reembolso. Una plataforma capaz de organizar estos procesos desde un mismo entorno puede facilitar la gestión y ofrecer una experiencia más homogénea a los compradores.
Para las compañías de comercio electrónico, disponer de una operativa consistente en varios países también ayuda a reducir la dependencia de procesos manuales. La automatización permite que los equipos dediquen más tiempo a analizar el negocio y menos a resolver incidencias individuales.
Una oportunidad para mejorar la experiencia del cliente
La devolución es uno de los momentos más delicados de la relación entre una marca y su cliente. Aunque implica que la compra no ha terminado como esperaba el consumidor, una respuesta ágil puede evitar que esa experiencia se convierta en una pérdida definitiva.
Las soluciones tecnológicas pueden contribuir a ofrecer distintas opciones, desde cambios de talla hasta reembolsos, vales o recogidas programadas. La clave está en adaptar las alternativas a las políticas de cada comercio sin complicar el proceso para el usuario.
En este contexto, la adquisición de iF Returns sitúa a ReturnPro en un segmento con un peso creciente dentro de la economía digital. El aumento de las devoluciones y su impacto, cifrado en miles de millones de euros, está empujando a las empresas a buscar herramientas más eficientes para proteger sus márgenes y mejorar la satisfacción del consumidor.
El reto: convertir las devoluciones en una ventaja competitiva
La operación llega en un mercado en el que las devoluciones ya no se consideran únicamente un coste inevitable. La información que generan puede ayudar a las marcas a optimizar su catálogo, ajustar sus descripciones, mejorar la previsión de inventario y detectar patrones de comportamiento.
El desafío para ReturnPro será integrar las capacidades de iF Returns y trasladar ese valor a clientes de distintos sectores y países. Si logra combinar una experiencia sencilla para el consumidor con una gestión más eficiente para las empresas, la compañía podrá convertir un punto débil del comercio electrónico en una ventaja competitiva.
Con esta adquisición, ReturnPro refuerza su apuesta por un mercado marcado por el crecimiento de las compras online, la presión sobre los costes logísticos y la necesidad de ofrecer procesos de devolución más rápidos, transparentes y sostenibles.



