Biden  pronuncia su primer discurso ante el Congreso con la propuesta de un plan billonario de bienestar social

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, pronuncia este miércoles su primer discurso ante el Congreso en un acto esencialmente distinto al de sus antecesores con motivo de las restricciones por la pandemia de covid-19. En su participación presentara un plan de bienestar social a 10 años cuyo costo se evalúa en 1,8 billones de dólares que predice financiar con nuevas subidas de impuestos a las rentas más altas.

Denominado como ‘Plan Estadounidense para las Familias’, se trata del tercer paquete legislativo con evidente carácter social que comunica el Gobierno de Biden en escasos tres meses en el poder después del rescate económico de 1,9 billones que ya fue aprobado y el ‘Plan de Empleo Estadounidense’, también en negociaciones y presupuestado en 2,25 billones.

Por primera vez en la historia, dos mujeres permanecerán detrás del presidente a lo largo de su discurso ante el Congreso, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y la vicepresidenta de EE UU, Kamala Harris.

Señora presidenta, señora vicepresidenta. Ningún presidente nunca ha expresado estas palabras desde este podio. Ningún presidente ha expresado esas palabras antes. Ya era hora, señala  Biden, dirigiéndose a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y la vicepresidenta de EE UU, Kamala Harris, en referencia a que es la primera vez que dos mujeres invaden el estrado en una oportunidad como esta.

Biden empieza expresando que el país se ha estado confrontando a una de las peores crisis de su historia, en referencia a la pandemia y además a sus efectos económicos, pero agrega: «Tras cien días [en el cargo] puedo decir que Estados Unidos se está moviendo de nuevo».

El presidente recalca ahora los logros del programa de vacunación contra la covid-19 en el país. «Nuestro progreso de estos últimos cien días contra una de las peores pandemias de la historia es uno de los mayores logros logísticos que ha visto jamás nuestro país», asegura. «Más de la mitad de todos los adultos en Estados Unidos han recibido ya su primera dosis», recalca, y hace un llamamiento a la población a que continúe vacunándose y menciona a personas que ya la han recibido y mensajes que ha recibido de ellas. Cada pinchazo es una dosis de esperanza, expresa. Todo el mundo puede colocarse ya la vacuna, id y vacunaos, agrega.

Nunca pensó que percibiría en Estados Unidos esas largas filas de coches con personas en espera de alimentos. Por eso es tan fundamental el plan de rescate que han aprobado, asegura. «Gracias al plan de rescate podremos reducir a la mitad la pobreza infantil», agrega, entre aplausos.

Biden habla en este momento del cambio climático y la economía: Durante mucho tiempo han fracasado a la hora de citar la palabra más importante en relación al cambio climático empleos, empleos, empleos. «No hay ninguna razón por la que los trabajadores estadounidenses no podrían liderar la producción mundial de vehículos eléctricos», coloca como ejemplo. El presidente está vendiendo su plan contra el cambio climático como un plan de creación de empleo.

El presidente hace igualmente una defensa sobre la importancia de comprar productos estadounidenses, y recalca que su plan de empleo es para todos los trabajadores, de cuello blanco y de cuello azul. «Wall Street no construyó este país; la clase media construyó este país, y los sindicatos hicieron posible la clase media», señala.

«Elevemos el salario mínimo a 15 dólares», exige. «Nadie debería vivir por debajo de la línea de la pobreza», añade. Antes, aseguro que el país desarrollara este año al mayor ritmo en cerca de cuatro décadas, y recordó en este marco las evaluaciones del Fondo Monetario Internacional de que la economía de EE UU crecerá a una tasa del 6% este año.

Hace una impresionante convocatoria a «acabar con el cáncer» por medio de convenios entre los dos grandes partidos para aprobar e implementar proyectos de financiación. «Podemos hacerlo», aseguro, tras recordar la muerte de su propio hijo Beau, fallecido por un tumor cerebral en 2015, a los 46 años.

Llego el instante de exponer su anheloso «Plan Estadounidense para las Familias».  Comienza hablando de educación que Necesitan realizar una inversión única en una generación en las familias, en los hijos, asegura. El plan, evaluado en 1,8 billones de dólares, abarca fondos universales  para preescolar universal, dos años de colegio comunitario gratuito y un programa nacional de cuidado infantil, entre otras medidas. Cuando esta nación universalizó 12 años de educación pública en el último siglo, se transformó convirtieron en el país mejor educado y mejor preparado del mundo, expreso. El plan de Biden engloba cuatro años más de educación pública. «Doce años ya no son suficientes para competir en el siglo XX», expresa.

Es hora de hacer incrementar la economía de abajo hacia arriba y hacia afuera», aseguró.

Trata ahora la parte de política internacional, y lo hace mandando un mensaje a su homólogo ruso, Vladimir Putin, al que aconseja de «consecuencias» ante cualquier escalada, nombrando asimismo las sanciones ya implantadas. Con relación a China, expresa que no busca el «conflicto» con Pekín, aun cuando da la bienvenida a la «competencia».

Biden enfatiza la retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán, y aseguro que esa guerra «no debería haberse extendido por varias generaciones».

El presidente confirma que su país trabajará con sus aliados para enfrentar las amenazas que presuponen Irán y Corea del Norte empleando la diplomacia y «la disuasión severa». Señala que los programas nucleares iraní y norcoreano «presentan una seria amenaza para la seguridad de EE UU y del mundo».

Biden trata ahora otro de los temas más esperados de su discurso, el problema de la violencia policial vinculada con el racismo, y el racismo sistémico que sufre el país. El presidente insiste a la oposición republicana en el Legislativo a que apruebe el proyecto de reforma de la Policía en mayo.

Los adversarios de Estados Unidos, los autócratas del mundo, Consideran que estamos demasiado llenos de ira, división y rabia. Miran las imágenes de la mafia que asaltó este Capitolio como prueba de que el sol se está colocando sobre la democracia estadounidense. Están equivocados. “Tenemos que demostrar que la democracia todavía funciona».

Biden insiste ahora a poner fin a «la agotadora guerra» partidista sobre la inmigración. El presidente solicita al Legislativo que apruebe su reforma migratoria, que busca regularizar a los 11 millones de inmigrantes irregulares que viven en el país, un plan que está estancado en el Senado ante la falta de respaldo de la oposición republicana. Hace igualmente una defensa en favor de la legalización de la situación de los dreamers (soñadores).

El presidente tiene ahora palabras de apoyo para la comunidad LGTBI, específicamente para «los más jóvenes». El discurso está siendo detenido a menudo por los aplausos de los congresistas.

Biden concluye su discurso con las tradicionales referencias nacionalistas a la presunta excepcionalidad del país, y además con un ferviente llamando a la unidad: «Somos los Estados Unidos de América, y podemos conseguir lo que nos propongamos si estamos unidos. Que Dios los bendiga a todos».

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