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Deportes Muere Bob Pettit a los 93 años, leyenda eterna de la NBA

Muere Bob Pettit a los 93 años, leyenda eterna de la NBA

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Muere Bob Pettit, una de las grandes leyendas de la NBA, a los 93 años

Bob Pettit ha fallecido a los 93 años, dejando atrás una de las carreras más brillantes e influyentes de la historia de la NBA. El exjugador fue una figura esencial de los Hawks y un símbolo del baloncesto en Luisiana, donde todavía se le recuerda como uno de los grandes pioneros de este deporte.

Pettit fue el primer gran ala-pívot de la NBA y uno de los jugadores que ayudaron a consolidar la competición durante sus primeros años. Su combinación de potencia, capacidad reboteadora, talento ofensivo y carácter competitivo marcó una época en una liga que comenzaba a ganar relevancia nacional e internacional.

Una carrera ligada para siempre a los Hawks

Seleccionado en el número dos del Draft de 1954, Pettit desarrolló toda su trayectoria profesional en la franquicia de los Hawks, primero en Milwaukee y posteriormente en San Luis. Permaneció en el equipo hasta su retirada, en 1965, y se convirtió en el principal referente de la organización durante más de una década.

En sus once temporadas disputó 11 All-Star, fue elegido en diez ocasiones en el mejor quinteto de la NBA y conquistó dos premios de MVP de la temporada. También fue cuatro veces MVP del All-Star, una cifra que refleja su extraordinario rendimiento en los grandes escenarios.

Su mayor éxito colectivo llegó en 1958, cuando los St. Louis Hawks derrotaron a los Boston Celtics en las Finales y conquistaron el primer y único anillo de la franquicia hasta la fecha. Pettit fue decisivo en aquella serie y terminó de confirmar su condición de estrella dominante.

El primer jugador en superar los 20.000 puntos

Las estadísticas de Pettit ayudan a dimensionar su legado. Terminó su carrera con 20.880 puntos y 12.849 rebotes, además de unos promedios de 26,4 puntos y 16,2 rebotes por partido. Fue el primer jugador de la historia de la NBA en superar la barrera de los 20.000 puntos.

Su juego estaba basado en la intensidad y en una enorme variedad de recursos. Podía castigar cerca del aro, correr la pista, imponerse en el rebote y asumir la responsabilidad ofensiva en los momentos decisivos. En una época marcada por el dominio de los hombres altos, Pettit fue capaz de combinar fuerza y movilidad con una técnica poco habitual para su posición.

En 1956 se convirtió en el primer MVP de la temporada en la historia de la NBA. Dos años después volvió a recibir el galardón, confirmándose como uno de los jugadores más determinantes de la competición junto a nombres como Bill Russell, Wilt Chamberlain y Elgin Baylor.

Un referente del baloncesto en Luisiana

Antes de llegar a la NBA, Pettit ya había construido una sólida reputación en Luisiana. Nacido en Baton Rouge, destacó en el instituto y posteriormente brilló con Louisiana State University, donde se convirtió en una de las grandes estrellas del baloncesto universitario.

Su impacto en LSU fue tan profundo que la universidad retiró su número. Pettit abrió el camino para generaciones de jugadores procedentes del estado y se mantuvo estrechamente vinculado a la comunidad deportiva de Luisiana durante toda su vida.

Su figura también trascendió las estadísticas. En los años cincuenta, cuando la NBA todavía buscaba consolidarse, Pettit representó el perfil de estrella capaz de atraer a nuevos aficionados y elevar la exigencia competitiva. Su profesionalidad y su compromiso con el juego ayudaron a establecer estándares que perduraron después de su retirada.

Un legado reconocido por la NBA

Bob Pettit ingresó en el Salón de la Fama del Baloncesto Naismith en 1970, apenas cinco años después de abandonar las pistas. Su nombre forma parte de la lista de las mayores leyendas de la competición y aparece de manera habitual entre los mejores jugadores de todos los tiempos.

En 1996 fue incluido entre los 50 mejores jugadores de la historia de la NBA y, posteriormente, también formó parte del equipo de leyendas elegido con motivo del 75 aniversario de la liga. Los reconocimientos confirmaron la importancia de una carrera que se desarrolló en los primeros compases de la competición, pero cuya influencia se mantiene vigente.

La NBA despide a uno de sus grandes fundadores deportivos: un competidor feroz, un reboteador excepcional y una estrella que ayudó a definir el puesto de ala-pívot. Para los Hawks, Bob Pettit será siempre el primer gran icono de la franquicia. Para Luisiana y para el baloncesto estadounidense, su legado permanecerá como el de un auténtico pionero.

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