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Muere Bob Pettit, el primer MVP de la historia de la NBA

La NBA despide a una de las figuras que ayudaron a construir sus primeros cimientos. Bob Pettit, leyenda de los St. Louis Hawks y primer jugador elegido como MVP de la competición, ha muerto. Tenía 11 selecciones para el All-Star y dejó una trayectoria marcada por la regularidad, la dureza competitiva y una producción estadística extraordinaria para su época.

Pettit fue mucho más que un gran anotador. Su capacidad para dominar el rebote, jugar de espaldas al aro y competir durante cada posesión le convirtió en el primer gran ala-pívot de la NBA. En una liga todavía joven, su presencia permitió que el baloncesto interior adquiriera un protagonismo decisivo y elevó el listón de lo que podía hacer un jugador de su posición.

El primer MVP de la NBA

El nombre de Bob Pettit quedó ligado para siempre a la historia de los premios individuales. En la temporada 1955-56 fue distinguido como primer MVP de la NBA, un reconocimiento que estrenaba una categoría destinada a identificar al jugador más determinante de cada campaña. Pettit volvió a ganar el galardón en la temporada 1958-59, confirmando que su dominio no fue fruto de una sola temporada.

Su impacto se reflejaba en todos los apartados del juego. A lo largo de su carrera promedió 26,4 puntos y 16,2 rebotes por partido, cifras que todavía describen la dimensión de su influencia. Terminó con más de 20.000 puntos y casi 13.000 rebotes, registros que le situaron entre los grandes protagonistas de la primera generación de estrellas de la NBA.

El campeonato de 1958 con los St. Louis Hawks

El gran triunfo colectivo de Pettit llegó en 1958. Los St. Louis Hawks conquistaron el campeonato tras superar a los Boston Celtics en las Finales, en una serie que se convirtió en uno de los primeros grandes duelos de la historia de la competición. Pettit fue el líder indiscutible de aquel equipo y terminó la eliminatoria con una actuación memorable en el sexto partido.

En ese encuentro decisivo anotó 50 puntos, una exhibición que selló el único anillo de su carrera. Aquel título también tuvo un significado especial porque los Celtics acabarían imponiendo su dominio en los años siguientes. Antes de esa etapa, los Hawks de Pettit fueron uno de los principales rivales de la franquicia de Boston y protagonizaron algunos de los enfrentamientos más exigentes de la NBA de los años cincuenta.

Once veces All-Star y una carrera de récord

La consistencia fue uno de los rasgos más destacados de Pettit. Participó en el All-Star Game durante sus 11 temporadas como profesional y fue elegido en cuatro ocasiones como MVP del partido de las estrellas. Además, formó parte en diez ocasiones del mejor quinteto de la NBA, una muestra de la consideración que alcanzó entre sus contemporáneos.

Su baloncesto combinaba potencia, técnica y una lectura del juego poco habitual para un jugador interior. Pettit podía finalizar cerca del aro, lanzar desde posiciones exteriores y castigar a sus defensores en el rebote ofensivo. También era un competidor incansable, capaz de asumir la responsabilidad en los momentos decisivos sin renunciar al trabajo defensivo.

Una figura esencial en los orígenes de la liga

Nacido en Baton Rouge, Luisiana, Pettit llegó a la NBA en 1954 después de destacar en la universidad. Los Milwaukee Hawks le eligieron en el draft y poco después la franquicia se trasladó a St. Louis, ciudad en la que desarrolló la mayor parte de su carrera. Allí se convirtió en el rostro de un equipo que disputó varias Finales y en uno de los primeros ídolos nacionales de la liga.

Su legado trascendió sus estadísticas. Pettit ayudó a consolidar la figura del ala-pívot como una posición capaz de liderar un ataque y dominar el rebote, mucho antes de que el baloncesto evolucionara hacia los perfiles interiores actuales. En 1970 ingresó en el Salón de la Fama del Baloncesto, un reconocimiento acorde con su relevancia histórica.

La NBA pierde a uno de sus pioneros, pero conserva una huella imposible de borrar. Bob Pettit fue el primer MVP, campeón, once veces All-Star y una de las primeras grandes superestrellas de la competición. Su carrera pertenece a los orígenes de la liga, pero su influencia sigue presente en cada ala-pívot que combina anotación, rebote y liderazgo para cambiar el rumbo de un partido.

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