Muere Bob Pettit, el primer MVP de la historia de la NBA
El baloncesto estadounidense despide a Bob Pettit, una de las grandes figuras de la primera época de la NBA y el primer jugador que recibió el premio al MVP de la temporada. La leyenda de los St. Louis Hawks deja una trayectoria marcada por la excelencia, la regularidad y un impacto decisivo en la consolidación de la liga profesional.
Pettit fue elegido 11 veces para el All-Star, ganó dos premios al jugador más valioso de la temporada y lideró a los Hawks hasta el título de 1958. Su carrera, desarrollada íntegramente entre 1954 y 1965, le convirtió en uno de los interiores más dominantes de su generación y en un referente imprescindible para entender la evolución del baloncesto NBA.
El primer MVP de la NBA
La importancia de Bob Pettit trasciende sus estadísticas. En la campaña 1955-56, la NBA entregó por primera vez el premio al MVP de la temporada y el galardón fue para el ala-pívot de los Hawks. Pettit se adelantó así a otras estrellas de la época y quedó inscrito para siempre en la historia de la competición.
Aquel reconocimiento no fue puntual. El jugador de Luisiana volvió a ser elegido MVP en la temporada 1958-59, confirmando que su dominio no dependía únicamente de su fortaleza física. Pettit combinaba potencia, movilidad, capacidad reboteadora y un lanzamiento de media distancia especialmente avanzado para su tiempo.
Una carrera ligada a los St. Louis Hawks
Bob Pettit fue seleccionado en el segundo puesto del Draft de 1954 por los Milwaukee Hawks, franquicia que posteriormente se trasladaría a St. Louis. Desde sus primeros partidos asumió un papel protagonista y terminó la temporada de debut como uno de los jugadores más productivos de la liga.
Con los St. Louis Hawks alcanzó la cima en 1958. En las Finales, el equipo se enfrentó a los Boston Celtics y se impuso en una serie histórica que necesitó un séptimo partido. Pettit fue decisivo en el encuentro definitivo, en el que firmó una actuación memorable para sellar el único campeonato de la franquicia durante su etapa en St. Louis.
La rivalidad con los Celtics definió buena parte de aquellos años. Los Hawks disputaron varias Finales frente al conjunto de Boston, que acabaría imponiendo su dominio durante la siguiente década. Aun así, Pettit se mantuvo como el gran referente de su equipo y como uno de los pocos jugadores capaces de plantar cara al poderoso juego interior de los Celtics.
Un pionero del ala-pívot moderno
En una NBA todavía alejada del espectáculo actual, Pettit aportó recursos que anticipaban el perfil del ala-pívot moderno. No se limitaba a jugar cerca del aro: corría la pista, atacaba desde distintas posiciones y tenía la capacidad de asumir responsabilidades ofensivas durante largos tramos de los partidos.
Su producción estadística refleja esa influencia. Terminó su carrera con más de 20.000 puntos y cerca de 13.000 rebotes, cifras extraordinarias en una época con menos partidos televisados, menos recursos médicos y un calendario muy exigente. Además, mantuvo una media anotadora superior a los 26 puntos por encuentro durante toda su trayectoria profesional.
- 11 apariciones en el All-Star de la NBA.
- Dos premios MVP de la temporada regular.
- Cuatro reconocimientos como MVP del All-Star.
- Un campeonato de la NBA, conquistado en 1958.
- Más de 20.000 puntos y cerca de 13.000 rebotes en su carrera.
Una figura esencial en la historia de la NBA
El legado de Pettit también se explica por su consistencia. Fue All-Star en todas y cada una de sus temporadas como profesional, una muestra de la dimensión que alcanzó desde su llegada a la liga. En un tiempo en el que el baloncesto interior estaba dominado por jugadores de gran tamaño, él añadió velocidad, técnica y una mentalidad competitiva extraordinaria.
Su nombre forma parte del Salón de la Fama del Baloncesto y de las principales listas históricas de la NBA. También fue incluido en el equipo del 50 aniversario de la competición, una selección que reunió a los mejores jugadores de las primeras cinco décadas de la liga.
Más allá de los trofeos, Bob Pettit representó a una generación que ayudó a transformar la NBA en una competición nacional y, con el tiempo, global. Su figura queda vinculada a los orígenes del premio MVP, a la primera gran rivalidad entre los Hawks y los Celtics y al crecimiento del baloncesto profesional en Estados Unidos.
Con su fallecimiento desaparece uno de los últimos grandes protagonistas de la NBA fundacional. La competición que hoy reúne a estrellas de todo el mundo conserva una deuda con jugadores como Pettit, pioneros que establecieron los estándares de exigencia sobre los que se construyó la liga moderna.



