Muere a los 93 años Bob Pettit, pionero y primer MVP de la historia de la NBA
El baloncesto estadounidense despide a una de sus grandes figuras fundacionales. Bob Pettit ha muerto a los 93 años, dejando tras de sí una trayectoria decisiva en los primeros años de la NBA y un legado que todavía permanece en la historia de la competición.
Robert E. Lee Pettit Jr. fue el primer jugador en recibir el premio al Most Valuable Player de la NBA, en 1956. A lo largo de su carrera también fue elegido once veces para el All-Star, ganó dos premios de MVP de la temporada y conquistó un anillo de campeón con los St. Louis Hawks.
Una figura esencial en la construcción de la NBA
Pettit llegó a la liga en 1954, cuando la NBA todavía estaba dando sus primeros pasos y buscaba consolidarse como la gran competición profesional de baloncesto en Estados Unidos. Los Milwaukee Hawks seleccionaron al ala-pívot con la segunda elección del Draft, aunque la franquicia se trasladaría posteriormente a St. Louis.
Desde el inicio, el jugador nacido en Baton Rouge, Luisiana, destacó por su combinación de fuerza, técnica y capacidad reboteadora. Su impacto fue inmediato y le permitió convertirse en el primer gran referente interior de la liga, en una época en la que el juego se desarrollaba muy lejos del ritmo y del volumen ofensivo actuales.
Su primer MVP llegó en la temporada 1955-56, apenas dos años después de su debut. Pettit volvió a ganar el galardón en 1959 y se mantuvo durante una década entre los jugadores más dominantes del campeonato. Su regularidad explica que fuera seleccionado para el All-Star en las once temporadas que disputó.
Campeón tras imponerse a los Celtics
El momento culminante de su carrera se produjo en 1958. Los St. Louis Hawks derrotaron a los Boston Celtics en las Finales y se proclamaron campeones de la NBA. Pettit fue determinante en aquella serie y lideró al equipo con su producción ofensiva y su presencia bajo los tableros.
Aquel título tiene un valor especial dentro de la historia de la competición. Los Celtics dominarían la década posterior, pero los Hawks de Pettit fueron capaces de romper su hegemonía inicial y firmar uno de los grandes triunfos colectivos de la NBA de los años cincuenta.
Un palmarés al alcance de muy pocos
- Primer MVP de la historia de la NBA, en 1956.
- Dos veces ganador del premio al mejor jugador de la temporada.
- Once selecciones para el All-Star.
- Campeón de la NBA con los St. Louis Hawks en 1958.
- Incluido en el Salón de la Fama del Baloncesto en 1970.
Pettit fue elegido diez veces en el mejor quinteto de la NBA y también conquistó dos títulos de máximo anotador. Además, recibió en cuatro ocasiones el reconocimiento como MVP del All-Star, una cifra que refleja su capacidad para elevar su rendimiento en los grandes escenarios.
Un ala-pívot adelantado a su tiempo
En una liga dominada por los hombres altos y el juego físico, Pettit aportó recursos que ampliaron las posibilidades de su posición. Podía jugar de espaldas al aro, atacar desde el perímetro de la época, correr la pista y ejercer una enorme influencia en el rebote ofensivo.
Su juego no se limitaba a la potencia. Era un jugador móvil, competitivo y con una notable sensibilidad para encontrar espacios cerca de la canasta. Esa mezcla le convirtió en una referencia para las siguientes generaciones de ala-pívots, una posición que con el paso del tiempo adquiriría cada vez más importancia en la evolución táctica del baloncesto.
En 1965, después de once temporadas en la NBA, Bob Pettit decidió retirarse. Terminó su carrera con más de 20.000 puntos y cerca de 13.000 rebotes, cifras extraordinarias para una época en la que se disputaban menos partidos y el nivel de exposición de la liga era muy inferior al actual.
El reconocimiento de una leyenda
Su legado fue reconocido oficialmente con su entrada en el Naismith Memorial Basketball Hall of Fame en 1970. También formó parte del equipo de los 50 mejores jugadores de la historia de la NBA elegido con motivo del 50 aniversario de la competición y fue incluido posteriormente entre las grandes leyendas de todos los tiempos.
La muerte de Bob Pettit supone la desaparición de uno de los últimos grandes símbolos de la primera NBA. Su nombre está unido al origen del premio MVP, al crecimiento de los Hawks y a una generación que ayudó a convertir una liga todavía joven en el espectáculo deportivo que es hoy.
Más de seis décadas después de su retirada, Pettit continúa ocupando un lugar privilegiado en la memoria del baloncesto. Fue el primer MVP de la historia, pero su importancia va mucho más allá de una distinción: fue uno de los jugadores que definieron el estándar de excelencia de la NBA en sus años fundacionales.



