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Las enfermedades que más muertes provocan en Argentina: qué revela el último informe de Salud

Las enfermedades cardiovasculares, los tumores y las afecciones respiratorias continúan concentrando una parte importante de las muertes registradas en Argentina. Así se desprende del último informe oficial sobre mortalidad, que también muestra diferencias relevantes entre hombres y mujeres tanto en las causas de fallecimiento como en las edades en las que se producen.

El análisis de las defunciones permite identificar un patrón común en muchos países: las enfermedades no transmisibles son responsables de la mayoría de las muertes. Se trata de problemas de salud que suelen desarrollarse durante años y que están relacionados con factores como la edad, la hipertensión, el tabaquismo, la diabetes, el sedentarismo o una alimentación poco saludable.

Las enfermedades cardiovasculares, entre las principales causas

Las patologías del corazón y del sistema circulatorio figuran entre las primeras causas de muerte en Argentina. Dentro de este grupo se incluyen el infarto de miocardio, la insuficiencia cardiaca, las enfermedades de las arterias y otros trastornos relacionados con la circulación sanguínea.

La hipertensión arterial es uno de los principales factores de riesgo. A menudo no produce síntomas, pero puede dañar progresivamente el corazón, los riñones, el cerebro y los vasos sanguíneos. Por este motivo, los especialistas insisten en la importancia de medir la presión con regularidad, especialmente a partir de la edad adulta.

También tienen un peso significativo los accidentes cerebrovasculares, conocidos como ictus. Se producen cuando se interrumpe el flujo de sangre al cerebro o cuando un vaso sanguíneo se rompe. La atención urgente es determinante: cuanto más se retrasa el tratamiento, mayor puede ser el daño neurológico.

El cáncer mantiene un fuerte impacto en la mortalidad

Los tumores malignos constituyen otro de los grandes grupos de causas de muerte. El informe recoge el impacto de distintos tipos de cáncer, con diferencias según el sexo y la edad de la población analizada.

En los hombres suelen tener una presencia destacada los tumores de pulmón, próstata y colon, mientras que en las mujeres adquieren especial relevancia los de mama, pulmón y colon. Estas tendencias pueden variar entre regiones y grupos de edad, pero reflejan la necesidad de reforzar la prevención y el diagnóstico precoz.

Dejar de fumar, reducir el consumo de alcohol, mantener un peso saludable y realizar actividad física son medidas que pueden disminuir el riesgo de varios tumores. A ellas se suman los programas de cribado, como las pruebas para detectar cáncer de mama, cuello uterino y colon cuando todavía no han aparecido síntomas.

Las diferencias entre hombres y mujeres

La mortalidad no afecta del mismo modo a hombres y mujeres. En términos generales, los hombres presentan una mayor mortalidad prematura y una mayor frecuencia de fallecimientos vinculados a enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cáncer y causas externas.

Entre las causas externas se encuentran los accidentes de tráfico, las lesiones, los homicidios y los suicidios. Su impacto suele ser especialmente elevado en los grupos más jóvenes y en la población masculina, aunque se trata de un problema de salud pública que afecta a toda la sociedad.

Las mujeres, por su parte, tienden a alcanzar una mayor esperanza de vida, pero concentran una parte importante de las muertes en edades avanzadas. En ellas tienen un peso considerable las enfermedades cardiovasculares, los accidentes cerebrovasculares, las demencias y determinadas enfermedades crónicas.

Las enfermedades respiratorias y otras patologías crónicas

Las enfermedades respiratorias también aparecen entre las principales causas de fallecimiento. La enfermedad pulmonar obstructiva crónica, la neumonía y otras infecciones respiratorias pueden agravarse en personas mayores o con patologías previas.

El tabaquismo es uno de los factores de riesgo más importantes, aunque no el único. La contaminación del aire, la exposición laboral a determinadas sustancias y la falta de vacunación frente a infecciones prevenibles también pueden influir en la evolución de estos problemas.

La diabetes y las enfermedades renales completan el mapa de las afecciones crónicas con mayor impacto. Aunque no siempre aparecen como causa inmediata de la muerte, pueden contribuir al deterioro de otros órganos y aumentar el riesgo cardiovascular.

Prevención y atención temprana, claves para reducir las muertes evitables

Los datos de mortalidad no solo describen cómo muere la población: también ayudan a orientar las políticas sanitarias. La detección de la hipertensión, el control de la diabetes, la vacunación, los cribados oncológicos y el acceso rápido a urgencias pueden modificar la evolución de muchas enfermedades.

El informe pone de relieve la necesidad de abordar la salud desde una perspectiva preventiva y adaptada a cada grupo de población. Las diferencias por sexo, edad y territorio deben tenerse en cuenta para diseñar campañas más eficaces y garantizar una atención sanitaria equitativa.

Para la ciudadanía, el mensaje principal es claro: revisar periódicamente el estado de salud, consultar ante síntomas persistentes y adoptar hábitos saludables puede reducir de forma significativa el riesgo de sufrir las enfermedades que más muertes causan en Argentina.

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