El primo de Sito Miñanco se sienta en el banquillo por la presunta fabricación de narcolanchas
La Audiencia Provincial de Pontevedra juzga a 12 personas acusadas de participar en la construcción de embarcaciones rápidas destinadas, presuntamente, al transporte de drogas. Entre los procesados se encuentra un primo de Sito Miñanco, uno de los nombres más conocidos del narcotráfico gallego.
El procedimiento pone el foco en una actividad considerada estratégica por las organizaciones criminales: la fabricación de las llamadas narcolanchas, lanchas semirrígidas de gran potencia empleadas para trasladar cargamentos por mar y para facilitar su desembarco en puntos de la costa.
Una causa con conexiones entre Galicia y Portugal
La acusación sostiene que los investigados habrían formado parte de una estructura dedicada a construir estas embarcaciones en distintos puntos de Galicia y Portugal. La dimensión transfronteriza del caso refleja la movilidad con la que operan los grupos dedicados al tráfico de estupefacientes y la dificultad de seguir el rastro de sus medios logísticos.
Las narcolanchas no son simples embarcaciones de recreo modificadas. Suelen incorporar motores de elevada potencia, depósitos adaptados y una configuración diseñada para alcanzar grandes velocidades. Estas características permiten a sus usuarios recorrer largas distancias en poco tiempo y dificultan la actuación de los servicios de vigilancia marítima.
El juicio deberá determinar ahora qué papel desempeñó cada uno de los acusados y si existía una organización coordinada para fabricar las lanchas. La responsabilidad penal individual será uno de los principales puntos de debate durante las sesiones en la Audiencia de Pontevedra.
El peso del acusado vinculado a Sito Miñanco
La presencia en el banquillo de un familiar de Sito Miñanco añade una dimensión mediática a la vista, aunque el parentesco, por sí solo, no acredita ninguna responsabilidad criminal. Será la prueba practicada en el juicio la que deberá establecer si el acusado intervino en la actividad investigada y en qué condiciones.
Sito Miñanco está considerado una figura histórica del narcotráfico en Galicia. Su nombre quedó asociado durante décadas a las redes que introducían grandes cantidades de cocaína y hachís por las costas gallegas. La mención a su entorno familiar vuelve a situar la comarca y sus infraestructuras marítimas en el centro de una investigación sobre logística criminal.
La fabricación, un eslabón clave del tráfico de drogas
La lucha contra el narcotráfico ya no se limita a interceptar los cargamentos. Las fuerzas de seguridad también tratan de localizar los talleres, proveedores y técnicos que permiten poner en marcha las operaciones. La fabricación de una narcolancha requiere materiales, conocimientos mecánicos y capacidad para ocultar la actividad, por lo que las pesquisas suelen dirigirse a varios niveles de la cadena.
En este tipo de investigaciones, los agentes analizan la adquisición de motores, el transporte de cascos y piezas, la contratación de espacios de trabajo y las comunicaciones entre los implicados. También resulta relevante establecer si las embarcaciones fueron construidas para un grupo concreto o si se fabricaban bajo encargo para distintas redes.
La Fiscalía y las defensas deberán confrontar durante el juicio los indicios reunidos en la investigación. Entre las cuestiones que pueden resultar determinantes figuran la relación entre los acusados, el destino de las embarcaciones y el grado de conocimiento que cada uno tenía sobre su posible uso para transportar droga.
Galicia, un punto sensible de las rutas marítimas
La costa gallega mantiene una posición especialmente vigilada por su tradición marinera, su amplia fachada atlántica y la existencia de numerosos accesos y zonas de difícil control. Estas condiciones han sido aprovechadas históricamente por las redes de contrabando, primero con tabaco y posteriormente con drogas.
El uso de embarcaciones rápidas ha transformado parte de la operativa. Las organizaciones buscan reducir el tiempo de exposición en el mar y aumentar su capacidad para trasladar mercancía. Por ese motivo, la incautación de una narcolancha puede aportar información relevante sobre la red que la utiliza, pero también sobre quienes la diseñan, construyen o suministran.
El juicio deberá fijar el alcance de la presunta trama
La Audiencia Provincial de Pontevedra tendrá que valorar si los hechos encajan en una actividad organizada y cuál fue la intervención concreta de cada procesado. La vista también permitirá examinar el recorrido de las embarcaciones y la conexión entre los trabajos realizados en Galicia y Portugal.
El caso vuelve a poner de relieve que el narcotráfico necesita una infraestructura compleja más allá del transporte y la distribución. Los talleres, los motores y las embarcaciones constituyen una pieza esencial del negocio. La sentencia determinará si esa estructura quedó acreditada y si los 12 acusados deben responder penalmente por la fabricación de las narcolanchas.



