Era el año 1912 y en abril fue que sucedió  la terrible tragedia del Titanic

La opinión pública se vio extremadamente afectada por el trágico final del viaje del Titanic, casi una señal de otros desastres futuros que delimitarían la historia de la navegación mundial, con víctimas y daños ambientales.

En Europa, el tiempo comprendido entre finales del siglo XIX y la detonación de la Primera Guerra Mundial se conoce como Bella época.

Fue el comienzo de una nueva era, distinguida por un clima de euforia, optimismo y confianza en el desarrollo, saludado, el 14 de abril de 1900, por la apertura de la Exposición Universal de París.

La bonanza que califico este período, al menos en lo que se refiere  a las clases sociales medias-altas, halla sus argumentos en el progreso científico y tecnológico, comenzado por la Segunda Revolución Industrial que, continuamente, origino descubrimientos e invenciones, como la el automóvil, el avión y la radio, que cambiaron la forma de vida de la sociedad del siglo XX.

El mito de la felicidad y el bienestar, que más tarde ayudaría el desarrollo de una nueva sociedad de consumidores, no obstante se hizo trizas en la noche del 15 de abril de 1912, cuando la tragedia del Titanic, trasatlántico de la naviera británica White Star Line. , se produjo: el barco, de hecho, chocó con un iceberg frente a la costa de Terranova y se hundió en el Océano Atlántico, transportando consigo los sueños y esperanzas de unas 1500 personas.

El Titanic había sido construido en los astilleros de Belfast, Harland & Wolff: tenía 269 metros de largo y 28 de ancho, estaba equipado con ocho cubiertas de acero divididas en 16 compartimentos estancos separados por 15 mamparos, que se piensa que pueden aguantar cualquier desperfecto. Este grandioso y lujoso transatlántico, emblema del triunfo de la tecnología y la modernidad, representó lo más progresista que se pudo conseguir en su tiempo.

El Titanic zarpó de Southampton con destino a Nueva York el 10 de abril de 1912 con más de 2.000 pasajeros, comprendida la tripulación, correspondiente a distintas clases sociales separadas entre sí: por debajo de la línea de flotación, de hecho, viajaban los menos pudientes, en particular los emigrantes seducidos por la esperanza de conseguir una vida mejor en el extranjero.

Todo el mundo conoce lo que sucedió tras el espantoso impacto con un enorme iceberg: el capitán John Edward Smith, que no estimo necesario disminuir la velocidad durante la navegación, a pesar del informe de la presencia de icebergs, continuo el fatídico destino del Titanic; El director ejecutivo de White Star Line, J. Bruce Ismay, revelo su cobardía al garantizarse un asiento en un bote salvavidas, en menoscabo de mujeres y niños; el abandono del barco coloco de relieve la tragedia de la poca disponibilidad de botes salvavidas, que podían guarecer hasta 1100 personas; los barcos que captaron el mensaje de socorro del Titanic estaban excesivamente lejos para llegar a tiempo.

No obstante, hay que resaltar que a diferencia de otros hundimientos, el Titanic, cuyo naufragio solo fue hallado por el oceanógrafo Robert Ballard en 1985, seguía ejerciendo tal seducción en la ilusión colectiva que transforma a este transatlántico en el barco más famoso de la historia.

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