Gobierno encuentra apoyo a la senda de déficit en el Congreso, el «último gesto» de los independentistas


El Gobierno ha encontrado este jueves en el Congreso el respaldo de las formaciones del bloque que apoyó la moción de censura, con varios matices y reivindicaciones por parte de varios de ellos, para que en la votación que se celebrará esta tarde del acuerdo de la senda de estabilidad presupuestaria 2019-2021 pueda aprobarse, tras el rechazo de la Cámara Baja el pasado mes de julio y a pesar de que el próximo día 27 será rechazada por la mayoría del PP en el Senado.


El apoyo a la senda de déficit del Gobierno ha quedado reflejado en las intervenciones realizadas por los distintos diputados de las formaciones durante el debate en el Pleno del Congreso del acuerdo de estabilidad presupuestaria, que contempla un déficit del 1,8% para 2019, cinco décimas más que la meta actual, lo que supone un margen de 6.000 millones de euros.


En concreto, han avanzado su respaldo a la senda PSOE, Unidos Podemos, PNV, ERC, PDeCAT, Compromís y Nueva Canarias, frente al voto en contra del PP, Ciudadanos, Coalición Canaria, Foro Asturias, UPN y EH Bildu.


Durante su comparecencia, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha defendido que la senda es «más flexible y realista» que la vigente, acorde con las previsiones de los organismos y se trata de «un requisito previo para ofrecer mayor seguridad jurídica en la tramitación de los Presupuestos».


Montero ha asegurado que la senda es una «oportunidad para España» de favorecer el crecimiento y la mejora de los servicios públicos, por lo que ha pedido que se produzca un «baile sin máscaras» y que se apoyen los 2.500 millones de euros más para las comunidades autónomas, en un contexto en el que «hoy más que nunca es necesario reforzar el discurso del Estado de las autonomías».


El diputado de Podemos, Alberto Montero, ha indicado al Gobierno que tiene que «mimar» a las fuerzas que apoyaron la moción de censura para echar al Ejecutivo de Mariano Rajoy.


Montero ha explicado que la diferencia respecto a julio, cuando el Congreso rechazó la senda, es que el Gobierno de Pedro Sánchez ha cerrado un acuerdo presupuestario con Podemos que se ha «teñido de políticas sociales» con la «marca» e «impronta» de la formación morada. En cualquier caso, ha valorado que la senda aporta un «balón de oxígeno» de 6.000 millones y confía en que el Gobierno votará el acuerdo presupuestario «en sus propios términos».


Por el lado de las fuerzas nacionalistas, el diputado de ERC Joan Margall ha querido mostrar un mensaje de «buena voluntad» para no romper los «poquísimos puentes que quedan y el muy fino hilo de diálogo» con el Gobierno, en lo que «quizás» es el «último gesto» por parte de su formación.


Margall ha recordado que los republicanos catalanes han hecho «enormes gestos» con el Gobierno de Pedro Sánchez, como votar a favor de la moción de censura «a cambio de nada» y reales decretos «insuficientes y poco valientes» que servía para mejorar algo la vida de la ciudadanía.


Además, ha criticado que frente al diálogo «más o menos fluido» previo a las elecciones andaluzas, tras los comicios «las cosas han cambiado», algo que cree que ha podido ser porque el Gobierno se ha creído la opinión de que mantenerse en el Gobierno con partidos catalanes despierta al «fascismo.


Pese a todo, ha apoyado la senda, «consciente de que el gasto va a tener costes», pero «convencido» de que se está «a tiempo», quizás ante la «última oportunidad». «Por ERC no quedará. Aquí tienen nuestro gesto, ahora la pelota está en su tejado», le ha indicado Margall a Montero.


En esta línea, el diputado del PdeCAT, Ferran Bel, ha respaldado el acuerdo de la senda por el margen de dos décimas de déficit que beneficia a la Generalitat al conllevar 470 millones de euros más de gasto para Cataluña.


Eso sí, ha advertido de que el respaldo a la senda «no es la antesala de un sí a los PGE», ya que el apoyo a las nuevas cuentas públicas precisa de una propuesta de solución política a Cataluña por parte del Gobierno que «no pasa simplemente por un nuevo Estatut».


Desde el PNV, Idoia Sagastizabal, ha argumentado que la formación vasca mantiene su postura respecto a julio porque entiende que las circunstancias económicas son similares, y los objetivos mejores si bien ha matizado que su apoyo «no significa otorgar un cheque en blanco a la aprobación de los PGE» y ha recordado que están pendientes de ejecución parte de los acuerdo.


A su vez, el diputado de Compromis Ignasi Candela ha avanzado el apoyo a la senda por la «altura de estado con vocación transformadora» de su formación y ha celebrado que el Gobierno haya reconocido que existe un «déficit de inversiones» en la Comunidad Valenciana y haya abierto una vía de diálogo.


También Pedro Quevedo de Nueva Canarias ha apoyado la senda para poder corregir al alza los objetivos de déficit, aunque conduzca a la «melancolía» por la «anomalía democrática» del veto del Senado en donde el PP rechazará dicha senda, y ha pedido que se apliquen las correcciones de las partidas presupuestarias.


El diputado del PP, Víctor Valentín Piriz, ha calificado de «tramposo» el acuerdo de la senda, ya que a su juicio se dirige a una «costosa campaña electoral del PSOE», además que desde el Gobierno «engaña» al haber presentado la misma senda tras cinco meses de su rechazo, cuando el artículo 15 de la ley de Presupuestos establece que si la Cámara Alta rechaza los objetivos de déficit el Ejecutivo tiene un mes para presentar otra distinta.


Píriz ha cuestionado la senda recalcando que la OCDE «duda» de las previsiones, el Banco de España de la efectividad de las medidas, al tiempo que la AIReF calcula que la recaudación será 2.000 millones inferior a lo que estima el Ejecutivo. «Lo han presentado tarde y mal, tratando de retorcer la ley de estabilidad presupuestaria y en contra de una de las cámaras», ha espetado.


De su lado, el diputado de Cs Toni Roldán ha indicado que su formación no ha cambiado su voto en contra porque se trata de la misma senda, frente a otras formaciones que han decidido cambiar su sentido de voto por «concesiones».


Este rechazo, ha explicado, se debe a que los PGE «ponen en riesgo a la economía española», y en su lugar ha pedido reformas y no gastar más, ya que «hay que ahorrar en el periodo alto del ciclo», porque sino en periodos de recesión se producirán «recortes y austeridad».


Visiblemente molesta, Ana Oramas de Coalición Canarias ha criticado al Gobierno que vaya a detraer partidas por 200 millones previstas para Canarias para destinarlas a inversiones en carreteras en Cataluña. «Por sacarse una foto Sánchez con Torra son capaces de tomar una decisión y un precio muy caro que van a pagar los canarios», ha espetado a un Gobierno que a su juicio «no tienen escrúpulos».


Según Oramas, se tendrían que haber firmado también 15 convenios pendientes con Canarias en los PGE de 2018 por importe de 476 millones de euros- «Ni los agricultores, ni los empresarios ni los sindicatos ni esta diputada se van a callar», ha advertido una Ana Oramas «indignada».


En esta línea, el diputado de Foro Asturias ha rechazado la senda porque supondría un «giro al desbarajuste» económico, y al incumplimiento del «mandato de solidaridad y equilibrio de territorialidad», de forma que Asturias se verá perjudicada frente a Cataluña, beneficiada por la «financiación a la carta».


A su vez, la diputada de EH-Bildu, Maite Beitialarrangoitia, ha criticado la falta de diálogo del Gobierno y ha pedido que se reforme la ley de Estabilidad Presupuestaria para eliminar la «tramposa» capacidad de veto del Senado. Su rechazo se debe a que «lo sustancial sigue estando igual» y no se tiene en cuenta la realidad territorial.


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