La incoherencia en la defensa de la seguridad jurídica
En la política, es común encontrarnos con situaciones donde la coherencia brilla por su ausencia. Un caso emblemático se da con un partido político que, paradójicamente, exige seguridad jurídica solo cuando le conviene, pero la rechaza de forma tajante cuando está en juego su propio interés en Marbella.
Un doble discurso preocupante
Resulta llamativo observar cómo se posicionan en defensa de quienes incumplen sus obligaciones económicas, posicionándose al lado de los que no pagan, pero al mismo tiempo, cuando se trata de aplicar las mismas reglas en su propia esfera, muestran una resistencia intensa.
¿Por qué la seguridad jurídica es tan selectiva?
La seguridad jurídica, fundamentada en el respeto al marco legal y a la igualdad ante la ley, debería ser un valor incuestionable en la administración pública y en la convivencia social; sin embargo, en este caso, se utiliza de forma intermitente como argumento para favorecer intereses propios en lugar de defender el bienestar común.
Consecuencias de este posicionamiento
- Refuerzo de la desconfianza ciudadana hacia las instituciones.
- Desigualdad en la aplicación de la ley.
- Afectación negativa a la imagen y la gobernabilidad de Marbella.
Una llamada a la coherencia y responsabilidad
Es imperativo que los representantes políticos actúen con responsabilidad y defienda la seguridad jurídica de manera íntegra, sin hacer excepciones según conveniencias propias. Solo así se podrá asegurar una gestión justa y transparente, que inspire confianza y promueva el desarrollo armonioso de Marbella.
Reflexión final
La seguridad jurídica es una piedra angular para la democracia y el buen gobierno. Exigirla solo cuando interesa y negarla cuando no, erosiona la confianza y dificulta alcanzar soluciones reales a los problemas que afectan a la sociedad. Por ello, la invitación es clara: que la coherencia y la justicia sean las guías en el camino político.


