Díaz Ayuso a Madrid llegan “ciudadanos de otros rincones de España huyendo de las fábricas de pobreza que provoca la izquierda”

La izquierda busca dar un giro a la campaña en el único debate de candidatos. La presidenta se acopla inalterable a las polémicas por sus errores.

No hay desliz ni afirmación falsa que consiga deteriorar a Isabel Díaz Ayuso. Día tras día, la presidenta madrileña continúa su cruzada contra el “sanchismo liberticida” galopando sobre una ola de alegría prematura con el combustible de las encuestas. Relajada y retadora, Díaz Ayuso anda los más diversos foros expresando cosas como que a Madrid llegan “ciudadanos de otros rincones de España huyendo de las fábricas de pobreza que provoca la izquierda”. Lo afirmo este martes en La Sexta, donde sostuvo igualmente, recurriendo a la ciencia, que “los cierres masivos no paralizan el virus” y que el Hospital Zendal es “el mejor del mundo especializado en pandemias”. Por adelantado, en una charla en el Nueva Economía Fórum, había expresado que sin ella, “cogobernarían” en Madrid “los independentistas y los herederos de ETA”.

Este es el discurso que irrita a la izquierda y levanta de sus asientos a la derecha: el ayusismo, una manera de agitación política no constantemente fiel a los hechos, contra la que casi nada han logrado hacer hasta en este momento sus rivales. Las encuestas han ido originando una popularidad de imbatible de la presidenta madrileña, como si para ella valiese algo semejante a aquello de lo que imaginaba Donald Trump: “Podría disparar a la gente en la Quinta Avenida y me seguirán votando”. Hasta ahora no ha habido polémica y han sido unas cuantas de la que no haya salido indemne la presidenta de la Comunidad de Madrid y candidata del PP a la reelección. Y a pesar de todo, la izquierda también sueña con apresarla en alguna encerrona. Buena parte de sus ilusiones de lograrlo están depositadas en la noche de este miércoles, en el único debate entre candidatos de toda la campaña.

El debate ha sido un tema incómodo desde el principio para los consejeros de Díaz Ayuso. Está aún presente en la memoria de los que se celebraron en la campaña de 2019, en los que la actual presidenta no tuvo un papel muy lúcido, aun cuando en este momento ha obtenido desenvoltura. Quien más plantea en un debate es el que preside la carrera y, en su caso, todo señala que lleva una ventaja sustancial. Por eso su equipo rechazo a sujetarse a más de uno y reclamo que se realizara en una fecha distante de la jornada electoral: si hay algún resbalón, que quede tiempo para sepultarlo. La confrontación entre los candidatos se llevara a cabo en Telemadrid, con transmisión en TVE y La Sexta para que toda España pueda concurrir a este combate que sus protagonistas han transformado en el gran duelo político nacional.

Para la izquierda, no habrá oportunidad mejor hasta el 4 de mayo de pretender arrinconar a Ayuso por una vez. El candidato socialista, Ángel Gabilondo, no celebró actos este martes por la tarde para adecuar el debate. Mónica García, la aspirante de Más Madrid, busca afirmar la línea ascendente que le señalan las encuestas y  vencer su principal carencia: es la menos conocida (57,7%, según el CIS) de los seis que se medirán esta noche. Para Pablo Iglesias, se trata de dar un giro a su campaña, hasta ahora bastante más gris de lo esperado. La actuación del candidato de Unidas Podemos en estas lides cuenta con precedentes para insuflar en sus filas el optimismo que le refuta las encuestas. El propio Iglesias recordó este martes que “Podemos no existiría sin los debates televisivos”. Y determino: “Empieza otra campaña”. El sorteo del orden de intervenciones le ha hecho un guiño: abrirá y cerrará el programa.

En el ámbito político más cercano a Ayuso, el reto será hacerse oír en el enfrentamiento  entre la presidenta y la izquierda. Para Ciudadanos, ya todos los duelos son una final, y su candidato, Edmundo Bal, está igualmente ante lo que se antoja como la última posibilidad de elevar en las encuestas. Y a Rocío Monasterio, de Vox, le cabe la papeleta de demostrar que ella es en verdad más ayusista que Ayuso.

Empresarios elogian a Vox

Monasterio pudo divertirse este martes de las puertas abiertas de los empresarios. Primero, en el Foro Empresarial de Madrid y luego, en la patronal regional, que comunica una ronda para manifestar sus ofrecimientos a todos los partidos. En el Foro, la candidata de Vox se llevó las alabanzas de su presidente, Hilario Alfaro, quien llegó a expresarle que las ofertas de su partido están “más centradas y más cerca de las soluciones que necesitamos como empresarios y como sociedad civil” que las del Gobierno de Ayuso. “Gracias por el trabajo que estáis haciendo”, término Alfaro, tras animar a la candidata a “aguantar el tirón” cuando le toque convenir unos presupuestos con Ayuso. Monasterio, por lo frecuente cruel detractora de las subvenciones públicas, le había agradado los oídos antes garantizando que Vox nunca permitirá que en los presupuestos de Madrid solo haya “migajas para los empresarios”.

Casi al momento que la candidata recibía estos cumplidos, la Fiscalía abría tramitación a su partido por empapelar el metro de Madrid con carteles de su inagotable campaña contra los menores inmigrantes. El ministerio público analizara si pueden caer en delito de odio.

Los rivales de Ayuso, más allá de la certeza en las propias fortalezas que en algún caso, como el de Iglesias, es mucha, experimentaran igualmente colocar al descubierto el cansancio de los otros. Que la presidenta se equivoca a veces es una verdad que ni sus asistentes niegan. Este mismo martes dio otra demostración en su entrevista en La Sexta, donde comentó de pasada que el 8 de mayo, cuando termine el estado de alarma, conservara el toque de queda. “No se puede”, le contestó al poco en Twitter Edmundo Bal  aun de candidato de Ciudadanos, prominente jurista para hacerle ver que la ley no se lo autoriza. Santiago Abascal igualmente corrió a su cuenta en la red social para reescribir el lema de la presidenta: “Toque de queda de Ayuso… o libertad”. Un descuido más, en una lista ya muy larga. En este momento, simples pellizcos en la piel de elefante de Díaz Ayuso.

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