El alcalde de Villanueva del Pardillo niega que su patrimonio sea “oculto” y exige precisión a El Mundo
El alcalde de Villanueva del Pardillo, Eduardo Fernández, ha respondido públicamente a la información publicada por El Mundo bajo el titular “El imperio inmobiliario (y oculto) del alcalde de Villanueva del Pardillo”. El regidor rechaza las principales afirmaciones del artículo y sostiene que parte de los datos difundidos sobre sus bienes, sus sociedades y su actividad profesional son “objetivamente incorrectos”.
En un vídeo difundido a través de Instagram, Fernández asegura que no pretende entrar en descalificaciones personales contra el periodista o el medio, pero sí considera necesario defender su patrimonio, su actividad privada y su actuación al frente del Ayuntamiento. Su argumento central es que sus bienes han sido declarados ante la Secretaría municipal y que la información sobre sus sociedades figura en registros públicos.
El alcalde niega que su patrimonio esté oculto
Eduardo Fernández afirma que ha presentado sus declaraciones patrimoniales al inicio y al final de cada mandato como miembro de la Corporación municipal. Según explica, esos documentos reflejan la situación de sus bienes y las variaciones producidas durante el ejercicio de sus responsabilidades públicas.
El alcalde atribuye la formación de su patrimonio a una trayectoria profesional, empresarial y patrimonial desarrollada durante más de tres décadas. También sostiene que ha cotizado durante ese periodo y que no tiene inconveniente en que se comprueben la procedencia y la titularidad de sus bienes.
Fernández considera contradictorio calificar su patrimonio de “oculto” cuando, según su versión, el propio periódico habría obtenido parte de la información mediante la consulta de registros públicos. La cuestión, por tanto, se centra ahora en la interpretación de esos datos y en si el artículo diferencia correctamente entre bienes personales, sociedades e inmuebles vinculados a actividades empresariales.
Diferencias entre patrimonio personal y sociedades mercantiles
Uno de los principales reproches del alcalde se refiere al número y la titularidad de los inmuebles mencionados en la publicación. Fernández niega que las cifras y propiedades atribuidas se correspondan con su patrimonio real, tanto actual como histórico.
El regidor recuerda que una sociedad mercantil tiene personalidad jurídica y patrimonio propios. Por ello, defiende que los inmuebles pertenecientes a una empresa no pueden presentarse automáticamente como propiedades personales de su administrador o de uno de sus socios.
En su declaración menciona tres sociedades vinculadas a su entorno patrimonial o familiar:
- Transferencia Directa S.L., constituida antes de su llegada a la Alcaldía y, según afirma, sin actividad.
- VPM Activos y Patrimonio S.L., que describe como una sociedad patrimonial actualmente activa.
- Pub Real S.L., una sociedad familiar sin actividad en la que participa con un 20 %.
Fernández sostiene que ninguna de estas sociedades está escondida y que todas constan en registros públicos. Su respuesta plantea así una cuestión relevante en cualquier investigación sobre patrimonio político: la necesidad de separar la titularidad directa de un inmueble de la participación, administración o relación familiar con una empresa propietaria.
La disputa sobre los despachos profesionales
Otro de los aspectos que el alcalde cuestiona es la identificación de determinados espacios como viviendas. Según su explicación, se trataría de despachos profesionales o locales de uso terciario, no de inmuebles residenciales.
El regidor asegura que esas actuaciones se ajustan a los usos previstos por el planeamiento urbanístico de Villanueva del Pardillo. En concreto, sitúa el origen de esta regulación en el Plan General de Ordenación Urbana aprobado en 1998.
Fernández añade que la utilización de esta figura urbanística se ha producido de manera continuada durante los sucesivos gobiernos municipales y que ha dado lugar a más de 400 despachos profesionales en la localidad. Con este argumento pretende desvincular la existencia de estos espacios de su llegada a la Alcaldía y de su patrimonio particular.
Una respuesta política y patrimonial
La polémica combina dos planos distintos: la exactitud de la información publicada y la valoración política que pueda hacerse de la situación patrimonial del alcalde. Fernández no niega la existencia de actividad empresarial o de bienes vinculados a sociedades, pero rechaza que puedan presentarse como un “imperio inmobiliario oculto” sin precisar su titularidad, su uso y su situación jurídica.
La controversia previsiblemente exigirá contrastar las declaraciones patrimoniales depositadas en el Ayuntamiento, las escrituras y notas registrales, la actividad real de las sociedades citadas y la calificación urbanística de los inmuebles. El alcalde, por su parte, sostiene que está dispuesto a que esa comprobación se lleve a cabo.
Mientras tanto, la publicación y la respuesta del regidor mantienen abierto el debate sobre la transparencia patrimonial de los cargos públicos y sobre el rigor con el que deben presentarse los datos relativos a sus bienes, empresas y propiedades.



