Feijóo llevará al Supremo la negativa de varios ministros a comparecer en el Senado
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha anunciado que su formación recurrirá ante el Tribunal Supremo la decisión de varios ministros de no comparecer en el Senado. El PP considera que esta negativa limita la capacidad de control de la Cámara Alta y vulnera el principio de responsabilidad del Gobierno ante las Cortes Generales.
“El Gobierno no puede decidir en qué Cámara acepta ser controlado”, ha afirmado Feijóo al comunicar la iniciativa. La dirección popular sostiene que la obligación de rendir cuentas no depende de la conveniencia política del Ejecutivo ni de la mayoría parlamentaria que lo respalde.
El PP denuncia un bloqueo al control parlamentario
La controversia se centra en la negativa de los ministros afectados a acudir al Senado para responder a las preguntas y explicar sus decisiones ante los senadores. Para el Partido Popular, esta conducta supone un vaciamiento de las funciones de control atribuidas constitucionalmente a las Cortes.
La formación considera que el Ejecutivo no puede seleccionar de forma unilateral la Cámara en la que comparece ni eludir las peticiones formuladas por la oposición. Desde su perspectiva, la rendición de cuentas debe extenderse tanto al Congreso de los Diputados como al Senado, cada uno dentro de sus competencias.
El anuncio de Feijóo abre ahora la vía judicial para que el Tribunal Supremo determine si la ausencia de los ministros está justificada o si, por el contrario, constituye una vulneración de las facultades parlamentarias. El recurso buscará que el alto tribunal fije los límites de la obligación de comparecer ante la Cámara Alta.
Una disputa sobre la responsabilidad del Ejecutivo
El enfrentamiento se sitúa en un contexto de creciente tensión entre el Gobierno y la mayoría del Senado, donde el Partido Popular cuenta con una posición de mayor fuerza. La relación entre ambas instituciones se ha convertido en uno de los principales focos de conflicto político.
El PP interpreta las incomparecencias como parte de una estrategia destinada a reducir el peso de la Cámara Alta en la fiscalización del Ejecutivo. Los populares reclaman que los ministros respondan de sus actuaciones y defienden que el control parlamentario no puede quedar condicionado por el equilibrio de fuerzas existente en cada cámara.
La cuestión no se limita, por tanto, a una disputa sobre una convocatoria concreta. En juego está el alcance de las comparecencias parlamentarias y la posibilidad de que un miembro del Gobierno rechace acudir a una cámara alegando razones políticas, institucionales o de oportunidad.
El Supremo deberá valorar el alcance de las comparecencias
La iniciativa anunciada por Feijóo obligará al Tribunal Supremo a examinar el marco jurídico que regula las relaciones entre el Ejecutivo y el Senado. La resolución podría tener consecuencias más allá de este caso y establecer criterios para futuras solicitudes de comparecencia.
Entre las cuestiones que previsiblemente estarán sobre la mesa figura la naturaleza de las peticiones del Senado, el margen de respuesta de los ministros y las consecuencias de una negativa. También será relevante determinar si la Cámara dispone de mecanismos suficientes para exigir la presencia de los miembros del Gobierno.
El Partido Popular sostiene que la comparecencia ante las Cortes no es una opción política, sino una obligación vinculada al principio de control democrático. La formación reclama que los ministros expliquen sus decisiones directamente ante los representantes elegidos por los ciudadanos.
La oposición endurece su estrategia parlamentaria
Con el anuncio del recurso, Feijóo refuerza la estrategia del PP para trasladar al ámbito judicial los conflictos que, a juicio de los populares, el Ejecutivo no resuelve en sede parlamentaria. La decisión combina la presión política con la búsqueda de una respuesta jurídica sobre el funcionamiento de las instituciones.
El líder del PP ha presentado la medida como una defensa de las competencias del Senado y del derecho de los parlamentarios a obtener explicaciones. El mensaje de fondo es que ningún Gobierno puede escoger el espacio en el que acepta ser fiscalizado.
La respuesta del Ejecutivo y la resolución que adopte el Tribunal Supremo marcarán los próximos pasos de una disputa que afecta al equilibrio entre poderes. Mientras tanto, el PP mantiene que seguirá utilizando todos los instrumentos parlamentarios y judiciales disponibles para reclamar la comparecencia de los ministros.



