Fue acusada Rocío Monasterio por la Fiscalía de falsedad documental en la obra de uno de sus ‘lofts’

Se querelló la Fiscalía de Madrid en contra de Rocío Monasterio, quien es la líder de Vox en esta comunidad autónoma, debido a falsedad en documento público, conforme fue confirmado por las fuentes del ministerio público. Es un caso que se desveló por EL PAÍS en el mes de noviembre del año 2019 y que más tarde ha sido llevado por Más Madrid a los tribunales. Esta denuncia, fue presentada en el mes de marzo de 2020, la que ha sido motivo de la investigación de la Fiscalía y, después de que pasara más de un año, la presentación de la querella. En las recientes elecciones regionales de Madrid la dirigente de ultraderecha, candidata de su partido, ha usado algunas veces un visado falso del Colegio de Aparejadores de Madrid en los trámites que hecho en el Ayuntamiento en 2005, 2011 y 2016 para la reforma de un local que quiso convertir en loft en el barrio de Lavapiés, algo que nunca ha conseguido. Este inmueble fue propiedad del actor y presentador de televisión Arturo Valls, que ha terminado denunciándola debido al incumplimiento de contrato, en otra causa diferente que va a llegar a juicio el siguiente mes de julio. El último trámite que ha hecho en el año 2016, que no ha prescrito, fue el que ha terminó en la Fiscalía. Monasterio, al ser diputada autonómica, se encuentra aforada y va a ser el Tribunal Superior de Justicia de Madrid quien ha llevado el caso.

Monasterio ha recurrido a un corta y pega de un sello auténtico de un trabajo previo. Lo ha hecho debido a que no tenía el título de arquitecta, así como ha desvelado este periódico, a pesar de que ha abierto un estudio a su nombre y se ha presentado como tal, de igual forma en revistas y publicaciones, en siete años. La realidad ha sido que ha terminado la carrera en el año 2009. Sin embargo, en dicho periodo, en el cual compraba locales que más tarde ha vendido como lofts pese a que no tenían permiso de habitabilidad, de igual forma ha inscrito su nombre en planos y documentos sin ser arquitecta. De la misma forma, junto a su esposo, el portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, ha acometido numerosas obras sin licencia, a pesar de que todo ha prescrito.
En eicho caso, Monasterio ha contratado en su estudio a una compañera antigua de universidad, que se adscribió al Colegio de Aparejadores. Ha hecho su trabajo y ha registrado el proyecto en su colegio profesional en 2005. Más tarde ha dejado de colaborar con Monasterio. No obstante, la actual líder de Vox, continuó usando una copia de ese sello en otros documentos en los años posteriores, sin que esta lo supiese. Y cabe resaltar, que lo ha descubierto al haber visto publicada en EL PAÍS una reproducción de los planos del proyecto. Y continuamente, el Colegio de Aparejadores ha confirmado que este fue un sello manipulado. El colegio ha cotejado los documentos, siete en total, y ha comprobado que no se tenían registrados en sus archivos, solamente tuvieron un primer sello original copiado y pegado encima. Con dicho truco, la política se ahorró tener que contratar a otros profesionales para visar planos y evitó trámites nuevos. El Colegio de Aparejadores, al igual que esta profesional se han unido más tarde a la denuncia de Más Madrid.

La realidad es que en tanto Monasterio ha presentado los papeles en el año 2016, el Ayuntamiento ha detectado que no van a ser correctos, conforme ha reconocido el delegado de Desarrollo Urbano, Mariano Fuentes, de Ciudadanos, en el mes de enero de 2020, sin embargo no ha comenzado ningún procedimiento. De manera sencilla ha denegado la solicitud. Fue confirmado por Fuentes que toda la obra ha sido completamente ilegal ya que nunca se le ha concedido licencia y el proyecto “estaba invalidado de inicio”. Ante este y los otros casos que tienen irregularidades administrativas de Monasterio y Espinosa de los Monteros, de igual forma ha señalado “el modus operandi de los distintos expedientes revisados, donde los titulares de las actuaciones y sus técnicos aprovechaban la ineficacia de la Administración pública para realizar actuaciones no amparadas por una licencia urbanística”.
Monasterio, que no ha querido dar declaraciones en el año 2019, ha dado su reacción en Twitter después de la denuncia. Conforme a su opinión, no ha cometido una irregularidad: “Aportar en Ayto. en 2016 copias de un expediente de hace 15 años, no es falsear un visado. Es cumplir con lo que te piden. Falsearlo sería aportar algo distinto. Todo esto os lo cuento con cariño… ¡progres!”.

Denuncia archivada por el Colegio de Arquitectos

Fue archivada la denuncia por el Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM), debido a intrusismo en contra de Monasterio junto al argumento de que no ha podido investigar sus actividades previamente del 2009 debido a que específicamente, no va a ser colegiada hasta ese año. Sin embargo, la decana, Belén Hermida, más tarde ha admitido que el comportamiento de la dirigente de Vox va a ser irregular. Ha dicho que firmar un plano diciéndole a un cliente que es arquitecto es asimilable a “un médico que firma cuando no está titulado o no está colegiado, o cuando un abogado ejerce sin tener la correspondiente titulación”. “Es una irregularidad, claro, no es otra cosa. Por supuesto. Yo creo que eso no se ha puesto en duda en ningún momento”, ha añadido.

Para José Manuel Calvo, el concejal que ha presentado esta denuncia en conjunto a Marta Higueras, a pesar de que los dos han dejado Más Madrid y en este momento son independientes, es una “buena noticia”. “Esta es la forma de combatir a la ultraderecha, perseguir sus supuestos delitos y llegar hasta el final en los tribunales. Hicimos un trabajo minucioso y riguroso investigando las posibles irregularidades de Monasterio, y esperamos que sirva para que rinda cuentas de sus responsabilidades, algo que ningún candidato fue capaz de recordarle y discutirle durante la campaña”, ha subrayado. Creyendo que la actuación que ha tenido la Fiscalía “vuelve a recordar que la derecha investigada en los tribunales vuelve a gobernar en Madrid y hay que trabajar para sacarla de ahí”.

Para Más Madrid la decisión que ha tenido Fiscalía es una “buena noticia” y ha destacado que los indicios “de una práctica irregular eran claros, a pesar de la falta de voluntad política de Comunidad y Ayuntamiento por estudiar el asunto y conocer la verdad”. La formación ha dicho que confiar en que se logré llegar hasta el final en la causa judicial y que desde el ámbito político se han asumido a responsabilidades.

Fue publicado por EL PAÍS ha publicado hasta este momento 18 casos de obras de Monasterio y Espinosa con anomalías. Han hecho 14 obras en locales, que se transformaron en vivienda sin la licencia correspondiente, y en cuatro casos ha aparecido el nombre o la firma de Monasterio en planos o documentos de obra previamente de tener el título de arquitecta. En caso que llegó a los tribunales, la denuncia de Más Madrid enmarcaba los probables delitos en los artículos 390 y siguientes del Código Penal: “alterar un documento en alguno de sus elementos o requisitos de carácter esencial”, “simular un documento en todo o en parte, de manera que induzca a error sobre su autenticidad” y “suponer en un acto la intervención de personas que no la han tenido”. Y el artículo 392.1 concluye: “El particular que cometiere en documento público, oficial o mercantil, alguna de las falsedades descritas (…), será castigado con las penas de prisión de seis meses a tres años y multa de seis a doce meses”.

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