La trama de Cerdán y la fontanera del PSOE operó dentro de la SEPI desde la llegada de Sánchez al poder
Cuando el presidente Pedro Sánchez se tomó cinco días de reflexión para decidir si seguía al frente del Ejecutivo, después de que un juzgado de Madrid abriese diligencias sobre su mujer, Begoña Gómez, por presunto tráfico de influencias y de corrupción en los negocios, fue la exvicepresidenta primera, María Jesús Montero, la más exaltada en las puertas de Ferraz, la que más aplaudió y jaleó a las personas congregadas en la calle tras el Comité Federal del PSOE del sábado 27 de abril de 2024. Justo el día anterior, en la misma sede socialista, el entonces todopoderoso secretario de Organización, Santos Cerdán, convocó una reunión de «urgencia», que significó «un punto de inflexión» en las actividades de la nueva trama socialista para desestabilizar «causas judiciales con afectación al PSOE o al Gobierno».



