Las tres vías de Sánchez que revientan España y la UE: ley de nietos, nacionalidad por residencia y regularización
La nacionalidad es competencia de cada Estado, pero no es un asunto que cada país pueda resolver de espaldas a los demás. La razón es simple: quien recibe la nacionalidad de un país miembro adquiere de forma automática la ciudadanía europea y el derecho a circular, residir y trabajar en los Veintisiete.
La decisión de un Estado obliga a todos los demás a aceptar a ese nuevo ciudadano.
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ha planteado tres vías que están generando controversia tanto a nivel nacional como en la Unión Europea. Estas vías son la ley de nietos, la nacionalidad por residencia y la regularización de inmigrantes.
Ley de Nietos
La propuesta de Sánchez de otorgar la nacionalidad española a los nietos de españoles nacidos en el extranjero ha generado un intenso debate. Por un lado, se busca reparar una injusticia histórica y fortalecer los lazos con la diáspora española. Pero por otro lado, algunos argumentan que esto podría abrir la puerta a una avalancha de peticiones y cuestionan cómo afectará esto a la ciudadanía europea.
Nacionalidad por Residencia
Otro punto polémico es la posibilidad de otorgar la nacionalidad por residencia a personas que hayan vivido de forma legal en España durante un cierto período de tiempo. Si bien se argumenta que esto contribuiría a la integración de los inmigrantes y al enriquecimiento cultural del país, también surgen preocupaciones sobre el impacto que podría tener en el sistema de seguridad social y de servicios públicos.
Regularización de Inmigrantes
Finalmente, la propuesta de regularizar a un gran número de inmigrantes que se encuentran en situación irregular en España ha generado opiniones encontradas. Por un lado, se argumenta que es necesario regularizar su situación laboral y social para evitar la explotación y la exclusión. Sin embargo, también preocupa cómo esto afectará a la economía y a la percepción de la inmigración en el país.



