Modi alerta del riesgo de utilizar la tecnología y los minerales críticos como armas en los BRICS
El primer ministro de India, Narendra Modi, ha advertido del peligro de convertir la tecnología y los minerales críticos en instrumentos de presión geopolítica entre los países de los BRICS. El mensaje llega en un momento de creciente competencia por el control de las cadenas de suministro, los semiconductores y las materias primas necesarias para la transición energética.
La advertencia de Nueva Delhi se produce durante una reunión del grupo, en la que también se ha abordado el refuerzo de la financiación para proyectos de desarrollo. El presidente ruso, Vladímir Putin, ha defendido ampliar las capacidades del Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS, al considerar que las necesidades de financiación superan ampliamente los recursos que la institución proporciona actualmente.
La tecnología gana peso en la agenda económica
Modi ha situado la cooperación tecnológica como uno de los ejes prioritarios para el futuro de los BRICS. Su planteamiento parte de una premisa cada vez más presente en la política internacional: el acceso a tecnologías avanzadas ya no es solo una cuestión industrial, sino también una herramienta de influencia estratégica.
Los controles sobre componentes electrónicos, sistemas de inteligencia artificial, equipos de fabricación de chips y tecnologías de comunicaciones pueden afectar directamente a la capacidad de crecimiento de un país. En este contexto, el primer ministro indio ha reclamado que la innovación no se utilice para imponer bloqueos o generar dependencias difíciles de superar.
La posición de India también refleja el interés de las economías emergentes por construir cadenas de suministro más diversificadas. La concentración de la producción tecnológica en un número reducido de países ha incrementado la vulnerabilidad de sectores como la automoción, las telecomunicaciones, la defensa y la electrónica de consumo.
Los minerales críticos, en el centro de la competencia
El otro gran foco de preocupación son los minerales críticos. El litio, el cobalto, el níquel, el grafito y las tierras raras son esenciales para fabricar baterías, motores eléctricos, aerogeneradores, paneles solares y equipos electrónicos.
Su disponibilidad condiciona tanto la transición energética como el desarrollo de tecnologías estratégicas. Por eso, las restricciones a la exportación, los cambios regulatorios o la concentración de la extracción y el refinado pueden utilizarse para presionar a otros países y alterar los precios internacionales.
La advertencia de Modi apunta a la necesidad de evitar que estos recursos se conviertan en armas comerciales. Para los BRICS, una mayor cooperación podría traducirse en acuerdos de suministro, inversiones conjuntas, intercambio tecnológico y nuevas capacidades de procesamiento dentro de los países miembros.
Más producción y más valor añadido
El reto no consiste únicamente en extraer materias primas. También es necesario desarrollar plantas de refinado, fabricación de componentes y reciclaje. Estas fases concentran buena parte del valor añadido y determinan la autonomía real de una economía.
En este sentido, la colaboración entre los miembros del grupo podría ayudar a reducir la dependencia de mercados externos. Sin embargo, cualquier estrategia común tendrá que superar diferencias regulatorias, intereses nacionales y distintos niveles de desarrollo industrial.
Putin reclama más recursos para el banco de los BRICS
Durante la misma cita, Vladímir Putin ha defendido fortalecer el Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS. El mandatario ruso sostiene que la demanda de financiación para infraestructuras y proyectos económicos supera de forma significativa el volumen que la entidad puede movilizar en la actualidad.
El banco, creado para respaldar inversiones en países emergentes, aspira a ofrecer una alternativa a las instituciones financieras internacionales tradicionales. Sus áreas de actuación incluyen infraestructuras, energía, transporte, agua, digitalización y otros proyectos vinculados al desarrollo sostenible.
Ampliar su capacidad permitiría financiar más iniciativas y reforzar el papel del bloque en la arquitectura económica internacional. También podría facilitar operaciones en monedas nacionales, una posibilidad que los BRICS han planteado como vía para reducir su exposición a las divisas dominantes y a las decisiones financieras de terceros países.
Un bloque que busca mayor autonomía
Las dos propuestas comparten un objetivo: aumentar la autonomía económica y tecnológica de los países miembros. El acceso a financiación, materias primas y capacidades industriales se ha convertido en un elemento central de la competencia global.
Los BRICS reúnen economías con grandes reservas energéticas, importantes mercados internos y capacidades industriales muy distintas. Esa diversidad ofrece oportunidades para crear nuevas redes de cooperación, aunque también complica la definición de políticas comunes.
La advertencia de Modi introduce una cuestión especialmente sensible: la cooperación entre países del grupo no debería sustituir una dependencia por otra. La diversificación de proveedores, la transparencia en los acuerdos y el desarrollo de tecnología propia serán determinantes para evitar que los recursos estratégicos se conviertan en instrumentos de confrontación.
En los próximos meses, el debate deberá traducirse en proyectos concretos. El refuerzo del Nuevo Banco de Desarrollo y la colaboración en tecnología y minerales críticos serán dos de las pruebas más relevantes para medir la capacidad de los BRICS de actuar como un bloque económico con mayor peso internacional.



