El contorno de los ojos es una de las partes de nuestro cuerpo que más cambia con el paso del tiempo. De hecho, la realidad es que muchas personas jóvenes también cuentan con problemas asociados a esta zona, debido en muchos casos a la aparición de ojeras o bolsas a edades muy tempranas.

No obstante, por suerte a día de hoy la ciencia médica nos proporciona una gran cantidad de alternativas para que podamos rejuvenecer nuestra mirada gracias a todo tipo de ayudas, desde cosméticos y masajes específicos para la zona hasta cirugías como la blefaroplastia, que solucionan de raíz y de por vida este tipo de complejos.

Lo cierto es que, a día de hoy, la blefaroplastia es una de las intervenciones quirúrgicas más habituales, que elimina por completo el exceso de grasa y piel en los párpados y nos ayuda a mantener la zona del contorno de ojos lejos de problemas como las ojeras o las bolsas.

Por este motivo, como la blefaroplastia es cada vez una operación que suscita más curiosidad, en el post de hoy hemos consultado con uno de los cirujanos más reputados de nuestro país, el doctor Antonio Jiménez Ortiz, que en su clínica de Madrid asesora de forma personalizada a todos sus pacientes sobre los increíbles beneficios de esta intervención.

¿Qué es la blefaroplastia?

La blefaroplastia es un tipo de cirugía estética que consiste en intervenir los párpados para eliminar la grasa presente en ellos, reducir las arrugas y estirar la piel. Así, se devuelve la vitalidad a los ojos y se reduce por completo la impresión de mirada cansada.

Mediante esta técnica, se consiguen resultados que rejuvenecen todo el rostro y se eliminan tanto el exceso de piel en los párpados como la grasa y las típicas bolsas. Además de esta cuestión estética, esta intervención quirúrgica también se realiza para tratar la blefaritis, una afección que inflama el borde de los párpados.

Tipos de blefaroplastia

Dentro de esta cirugía de párpados se pueden clasificar tres subtipos, que corresponden a las diferentes técnicas utilizadas en cada uno de ellos. Se puede utilizar la blefaroplastia inferior para tratar únicamente los párpados inferiores; normalmente se utiliza esta intervención para eliminar por completo las bolsas e, incluso para retirar el exceso de piel.

Por su parte, la blefaroplastia superior se trabaja sobre el párpado móvil y se suele utilizar para evitar los párpados caídos. Finalmente, se puede distinguir también la blefaroplastia completa, que trata ambos párpados, inferior y superior, para conseguir una mirada completamente rejuvenecida, sin bolsas ni exceso de piel.

¿Cómo se lleva a cabo esta cirugía?

Una de las grandes ventajas de la blefaroplastia es que se trata de una intervención realmente sencilla, que se realiza de manera ambulatoria y con anestesia local. La operación no suele extenderse más de dos horas y, por lo general todos los pacientes reciben el alta el mismo día. El postoperatorio se realiza cómodamente desde casa, ya que no requiere de excesivos cuidados.

Esta cirugía es prácticamente indolora, ya que a pesar de que si puede presentar alguna molestia derivada de la inflamación de la zona intervenida, no provoca ninguna afección más allá. De hecho, lo más común es que pasados un par de días o tres desaparezca cualquier molestia por completo.

¿Qué cuidados requiere el postoperatorio?

El postoperatorio de la blefaroplastia es muy sencillo. En un plazo muy breve de tiempo, de apenas un par de días, el paciente puede estar haciendo vida completamente normal. Como en todas las operaciones quirúrgicas este plazo dependerá de la evaluación que emita el médico y será exclusiva para cada paciente.

Por lo demás, se recomienda hacer reposo durante al menos dos días, dormir boca arriba y no practicar deporte durante los primeros siete días. Además, para que el paciente pueda recuperar mejor y más rápido se recomienda también la aplicación de hielo en la zona para reducir la inflamación.

Finalmente, el médico también puede recetar la medicación antibiótica o antiinflamatoria que considere, además de recomendar los lavados con suero fisiológico la prohibición de utilizar lentillas durante, al menos, dos semanas.

Beneficios a corto y largo plazo

Los beneficios asociados a la blefaroplastia son inmensos. Además de una mejora física evidente, que rejuvenece no solo la mirada si no toda la expresión facial, también nos permite mejorar la autoestima y tener una mejor percepción de nosotros mismos.

Por otra parte, al ser una intervención tan sencilla y sin apenas molestias, tampoco resulta incapacitante para los pacientes, que en apenas unos días pueden estar volviendo a su vida normal. Además, los resultados son completamente definitivos, por lo que durará toda la vida y no obliga a los pacientes a volver a pasar por quirófano al cabo de unos años. Finalmente, como ventaja hay que destacar que, después de pasar el período de postoperatorio, la blefaroplastia es totalmente compatible con el uso de lentillas.