La mayor inseguridad que puede sentir un paciente a la hora de ser sometido a cualquier tipo de intervención es que el resultado obtenido no sea el esperado. Temor que se acentuará si los riesgos de la cirugía son altos. Pero, ¿qué pasa si esos resultados inesperados son a causa de un mal procedimiento quirúrgico?

Ante esta inquietud, es necesario entender lo que es una verdadera negligencia médica. Hay que saber qué hacer si se presenta una situación como esta y hacia dónde dirigirse. Aquí se describen algunos aspectos que pueden ser de interés en caso de haber sido víctima de una de ellas.

Negligencia médica: ¿Cuándo se produce?

En caso de negligencia médica, es preciso que se valide que la lesión ocasionada haya sido a causa de una mala práctica y no de determinado error de tipo humano. En muchas ocasiones diferenciar estos factores resulta complicado, pero es fundamental.

Este tipo de negligencia se produce cuando el médico procede de mala manera tanto por comisión (cuando efectúa una acción prohibida por la normativa) como por omisión (cuando no cumple con su obligación) afectando el bienestar del paciente. Ambos términos no deben confundirse con un error humano.

Un profesional actúa de manera negligente cuando no se apega a lo establecido dentro de la “Ley de arte”. Aquí se hace referencia a las prácticas que realiza para garantizar la vida en momentos dados y con algunos medios determinados. De no haber seguido este código, habrá incurrido en la falta.

Elementos que la componen

Como se ha dicho anteriormente, una negligencia médica provoca un daño en el paciente. Debido a esto se conjugan tres elementos:

  • Lesión inmediata o no, de tipo física o moral (malos diagnósticos que imposibiliten la curación, una marca estética, etc).
  • Separarse de los protocolos sanitarios (descuido de diligencia, descuido en las vías de actuación, etc.).
  • Anexo causal que pruebe la mala praxis.

Todos estos aspectos deben concurrir para comprobar la negligencia. Son necesarios para el trabajo que realizará el perito médico al ilustrar frente a un tribunal sobre las condiciones de aplicación de la técnica y estándares de profesión.

¿Cómo proceder?

Una vez haya sido detectada la mala praxis, se debe seguir un proceso para poder efectuar la denuncia. Es preciso tener claro en qué caso es viable establecer una demanda por negligencia médica.

Tras esto, si hubiese alguna víctima mortal, es fundamental que se solicite la autopsia ante el juzgado que se encuentra de guardia. Esto puede servir como prueba.

Y aparte, ha de recolectarse toda la información médica:

  • Historia médica del paciente: En ella deben reposar todos los datos sobre las pruebas y estudios realizados, protocolos que se siguieron, fechas de procedimientos, apuntes de altas y bajas, evolución o no del paciente, etc. La administración del centro asistencial está en la obligación de hacer entrega de lo solicitado. Si no se proporciona, se deberá proceder judicialmente.
  • Autorización o consentimiento del paciente: Este debe solicitarse en caso de haberse llevado a cabo alguna intervención requerida. Debe contener:
    • Las consecuencias importantes de la intervención.
    • Descripción de los riesgos quirúrgicos relacionados particularmente con el paciente.
    • Riesgos generales, contraindicaciones principales, etc.

Un perito médico que se encuentre especializado en este tipo de negligencias será el encargado de estudiar la viabilidad del caso y asesorar sobre la importancia de tener asistencia legal en los casos de mala praxis. Además, debe orientar sobre los despachos especializados a los que se debe acudir para proceder sobre esta causa.

En Bley Abogados podrás encontrar a los mejores profesionales. Están capacitados para evaluar cada caso de acuerdo a la documentación presentada. Ellos se encargan de determinar la responsabilidad de la negligencia, definir bajo qué instancia demandar y elaborar el informe pericial.

Finalmente debe presentarse la denuncia.

Procedimientos jurídicos ante mala praxis  

Bien es cierto que un perito puede orientar acerca de dónde acudir en caso de una demanda por negligencia médica. No obstante, son los abogados especializados quienes determinan las instancias judiciales en las que se deberá proceder.

  • Vía procesal penal: Son recomendados en casos de fallecimientos, lesiones muy graves, etc.
  • Vía procesal civil: En esta instancia, si la demanda procede y además se gana, el paciente recibirá su indemnización. Al no demostrarse la mala praxis será el demandante quien se haga cargo de los gastos generados durante el proceso.
  • Vía procesal administrativa: Esta instancia suele ser utilizada en casos de exigencia de responsabilidad patrimonial por parte de la administración. El abogado la sugiere cuando el daño ha sido producto de un equipo médico u hospital de sanidad pública.

En cualquiera de los casos anteriores, lo primordial es recibir el asesoramiento indicado de un médico especialista que confirme la realidad de la negligencia. Igualmente, también es necesario un abogado especialista que pueda ofrecer la orientación correcta de lo que podría resultar del proceso que se sigue.