Una endocrina alerta: el sedentarismo, la amenaza silenciosa que está minando tu salud
La coordinadora del Grupo de Endocrinología, Nutrición y Ejercicio Físico de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), la endocrina Marta Garcés, ha lanzado una advertencia que no podemos ignorar: el sedentarismo se posiciona como uno de los principales detonantes de enfermedades crónico-degenerativas. Esta “amenaza silenciosa”, que se ha intensificado en la era moderna, afecta gravemente la salud pública y representa un desafío urgente para nuestro bienestar diario.
¿Por qué es tan peligroso el sedentarismo?
El sedentarismo, definido como una falta prolongada de actividad física, reduce significativamente la capacidad del organismo para regular mecanismos esenciales que mantienen la salud metabólica. Según Garcés, la inactividad crónica se relaciona con:
- El aumento del riesgo de obesidad y diabetes tipo 2
- El desarrollo de enfermedades cardiovasculares
- El deterioro de la función muscular y ósea
- La mayor predisposición a trastornos metabólicos
- Un impacto negativo sobre la salud mental
El círculo vicioso del sedentarismo y la salud crónica
La endocrina explica que el sedentarismo genera un círculo vicioso: la falta de movimiento da lugar a un metabolismo más lento y resistencia a la insulina, lo que a su vez fomenta la acumulación de grasa y una inflamación sistémica. Estas condiciones facilitan la aparición de enfermedades crónicas, que limitan aún más la posibilidad y el interés por realizar actividad física.
El impacto de la pandemia: un acelerador del problema
La crisis sanitaria del COVID-19 amplificó el problema del sedentarismo en la población general. Muchas personas experimentaron confinamientos prolongados y cambios en sus rutinas que redujeron drásticamente la movilidad diaria.
Este contexto ha obligado a la comunidad médica y a los especialistas en salud pública a promover políticas y hábitos que fomenten la actividad física regular, como componente imprescindible para revertir los efectos negativos a largo plazo.
¿Cuál es la recomendación para romper con el sedentarismo?
En palabras de Marta Garcés, no es necesario ser un atleta para mejorar la salud. Los enfoques prácticos incluyen:
- Incorporar actividad física moderada: caminar al menos 30 minutos al día puede marcar una gran diferencia.
- Reducir el tiempo sentado: realizar pausas activas si pasas mucho tiempo frente a una pantalla o sentado.
- Elegir actividades agradables: desde bailar, jardinería o deportes hasta ejercicios de estiramiento o yoga.
- Adoptar hábitos sostenibles: crear rutinas donde la actividad física se integre de manera natural al día a día.
Importancia de la nutrición y el ejercicio para la endocrinología
La especialista destaca que la endocrinología no solo se focaliza en la regulación hormonal sino que también abarca la nutrición y el ejercicio físico como pilares fundamentales para mantener un metabolismo saludable. Por ello, la prevención y el tratamiento de las enfermedades crónicas deben contemplar un abordaje integral que incluya:
- Educación sobre hábitos saludables
- Control médico periódico
- Apoyo multidisciplinar, con profesionales en nutrición y ejercicio
- Promoción activa de estilos de vida que combatan el sedentarismo
La llamada a la acción: cuidar el presente para mejorar el futuro
Este llamado de alerta es también una invitación a cambiar desde hoy nuestras rutinas. El sedentarismo no solo impacta la salud física, sino también la calidad de vida y el bienestar emocional. Según la endocrina, pequeños gestos pueden generar grandes transformaciones:
- Optar por subir escaleras en lugar de usar el ascensor
- Estacionar el coche más lejos para aprovechar la caminata
- Realizar ejercicios de pausa activa durante la jornada laboral
- Buscar compañía para realizar actividades físicas, lo que aumenta la motivación
Conclusión
El mensaje de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición es claro: el sedentarismo es una amenaza real y creciente que debemos combatir con acciones diarias y conciencia colectiva. La prevención de las enfermedades crónico-degenerativas pasa inevitablemente por tomar control sobre nuestro nivel de actividad física y adoptar hábitos saludables. La salud está en movimiento, y cada paso cuenta.
Recuerda, la clave está en moverse más y sentarse menos. El bienestar futuro depende de las decisiones que tomamos hoy.



