Anthropic elige Nasdaq para preparar su salida a bolsa en octubre, mientras OpenAI descarta debutar en 2026
Anthropic prepara una de las mayores salidas a bolsa de la historia de la inteligencia artificial con Nasdaq como mercado de cotización y un posible debut en octubre. La decisión llega en la misma semana en la que OpenAI ha descartado salir a bolsa durante 2026, alegando que el actual contexto de seguridad de la IA no es el más adecuado para convertirse en una empresa cotizada.
Las dos compañías parten de una realidad similar, pero han adoptado estrategias opuestas. Anthropic necesita seguir captando capital para financiar el desarrollo de modelos de IA cada vez más costosos, mientras que OpenAI cuenta con suficiente respaldo privado para retrasar su estreno en los mercados públicos.
Una valoración que podría acercarse a los 2 billones de dólares
La valoración que se ha manejado para Anthropic ronda los 2 billones de dólares, equivalentes a 2 trillion estadounidenses. Sin embargo, esta cifra todavía no aparece respaldada por documentación financiera pública y procede de estimaciones vinculadas a los preparativos de la operación.
La compañía presentó inicialmente de forma confidencial su solicitud para una oferta pública inicial, conocida como OPV. En ese momento, la valoración estimada era de unos 965.000 millones de dólares. Desde entonces, Anthropic ha contratado a Morgan Stanley y Goldman Sachs para liderar la operación y ha cerrado una línea de crédito de 15.000 millones de dólares.
La empresa también trabaja en un discurso comercial basado en un mercado direccionable total de 30 billones de dólares. Este concepto, conocido por sus siglas en inglés TAM, calcula cuánto dinero podría generar una compañía si alcanzara todo el mercado potencial de un producto o servicio. No equivale a ingresos reales, sino a una proyección del espacio de negocio disponible.
Si Anthropic lograra captar 100.000 millones de dólares, su OPV se convertiría en la mayor flotación jamás intentada. La cifra, no obstante, forma parte de las expectativas que circulan antes de que la compañía publique sus cuentas y concrete los términos de la operación.
Por qué Anthropic ha escogido Nasdaq
La elección de Nasdaq tiene una importancia que va más allá de las comisiones o de la imagen tecnológica del mercado. Las compañías cotizadas en Nasdaq pueden incorporarse al Nasdaq 100, un índice que agrupa a algunas de las mayores empresas no financieras negociadas en esta bolsa.
Entrar en ese índice puede generar una demanda automática de acciones. Los fondos indexados, que replican la composición de un indicador sin que un gestor seleccione individualmente cada compañía, tendrían que comprar títulos de Anthropic si esta llegara a formar parte del Nasdaq 100.
El precedente más conocido sobre los riesgos técnicos de un gran estreno en Nasdaq es la salida a bolsa de Facebook en 2012. Los problemas del sistema de negociación durante aquella jornada provocaron retrasos y operaciones fallidas, un episodio que todavía se utiliza como advertencia para las OPV de gran tamaño.
Nasdaq ya ha protagonizado este año otro debut de dimensiones extraordinarias con SpaceX, valorada en 1,75 billones de dólares. Si Anthropic completa sus planes, ambas operaciones serán las mayores salidas a bolsa tecnológicas de 2026.
La paradoja de salir a bolsa mientras se alerta del riesgo de la IA
El estreno de Anthropic llega en un momento especialmente delicado para el sector. Uno de sus investigadores ha estimado que existe una probabilidad superior al 10% de que la inteligencia artificial provoque la extinción humana durante la próxima década.
Estas predicciones forman parte del debate sobre el riesgo existencial de la IA: la posibilidad de que sistemas futuros, con capacidades muy superiores a las actuales, causen daños irreversibles a la humanidad. No significa que ese desenlace esté previsto ni que exista un consenso científico sobre una cifra concreta, pero sí refleja la preocupación de algunos investigadores sobre la evolución acelerada de la tecnología.
La tensión es evidente. Anthropic advierte de los riesgos de desarrollar modelos avanzados y, al mismo tiempo, busca capital público para continuar ampliando sus capacidades. Su consejero delegado, Dario Amodei, ha comparado en ocasiones la evolución de la IA con un tsunami que la sociedad está subestimando.
La compañía también ha mantenido conversaciones con el Pentágono sobre el uso de inteligencia artificial en sistemas clasificados, en un contexto de presión política en Estados Unidos para reducir las restricciones aplicadas a determinados modelos.
Las cuentas serán la primera prueba para los inversores
Anthropic tendrá que publicar sus datos financieros al menos 15 días antes del inicio del llamado roadshow, la gira de reuniones en la que la dirección presenta la operación a grandes inversores. Si el calendario de octubre se mantiene, los primeros números verificables deberían conocerse en las próximas semanas.
El mercado podrá entonces analizar los ingresos, las pérdidas, la deuda, la velocidad a la que la empresa consume efectivo y sus acuerdos con Amazon y Google. Este último punto será clave: entrenar y operar modelos de IA generativa requiere enormes cantidades de chips, centros de datos y electricidad.
La IA generativa es la tecnología capaz de crear texto, imágenes, código o audio a partir de instrucciones. Los modelos más avanzados necesitan procesar grandes volúmenes de datos mediante chips especializados, lo que eleva considerablemente los costes antes de que el negocio alcance rentabilidad.
El mercado deberá decidir si las previsiones de crecimiento justifican una valoración cercana a los 2 billones de dólares. También tendrá que valorar si una empresa que alerta sobre riesgos extremos puede ofrecer un modelo de negocio sostenible y suficientemente previsible para los accionistas.
Un mercado de OPV tecnológicas todavía débil
El contexto general no es especialmente favorable para las empresas tecnológicas que buscan debutar en bolsa. Varias operaciones previstas para 2026 se han pospuesto o reducido, y la actividad de las startups sigue lejos del entusiasmo de anteriores ciclos de inversión.
Por eso, las salidas de Anthropic y SpaceX se consideran excepciones de gran escala y no una señal de recuperación generalizada. El debut de Anthropic servirá como prueba para comprobar si los inversores siguen dispuestos a financiar el crecimiento de la IA pese a sus elevadas necesidades de capital y a las dudas sobre su seguridad.
OpenAI, por su parte, puede permitirse esperar. Su decisión de no salir a bolsa este año responde oficialmente al contexto de seguridad, pero también refleja que dispone de financiación privada suficiente. Anthropic parece contar con menos margen para aplazar la operación. Cuando publique sus cuentas, el mercado tendrá por fin los datos necesarios para separar la narrativa de la realidad financiera.



