Publicidad

Woody Allen se deja conquistar por el Madrid más castizo antes de iniciar su nuevo rodaje

Woody Allen ya ha comenzado a familiarizarse con Madrid antes de ponerse detrás de las cámaras. El cineasta neoyorquino se encuentra estos días en la capital, donde el próximo 5 de octubre arrancará el rodaje de su nueva película. Antes de iniciar la actividad cinematográfica, Allen y su mujer, Soon-Yi Previn, han aprovechado su estancia para disfrutar de algunos de los planes más reconocibles de la ciudad.

Lejos de limitarse a los compromisos profesionales, la pareja ha recorrido algunos espacios vinculados a la tradición madrileña. Turrón, una visita a un asador y una noche en un hotel de lujo forman parte de una primera toma de contacto con una capital que el director ya parece estar viviendo con curiosidad de visitante.

Una visita a Madrid antes de volver al trabajo

La llegada de Woody Allen se produce en los días previos al comienzo de la producción de su próximo largometraje. El rodaje está previsto para el 5 de octubre, una fecha que situará a Madrid como uno de los principales escenarios de la nueva propuesta del director estadounidense.

Allen, conocido por su estrecha relación con Nueva York y por haber convertido distintas ciudades europeas en protagonistas de sus películas, encara esta etapa con una agenda que combina trabajo y tiempo libre. En esta ocasión, sus primeros pasos por la capital han tenido un marcado carácter gastronómico y cultural.

La presencia del cineasta también ha despertado interés entre quienes siguen de cerca sus movimientos durante su estancia española. Sin embargo, por ahora, el foco está más en su experiencia como visitante que en los detalles de la película, cuya producción todavía no ha comenzado oficialmente.

Turrón, tradición y sabores españoles

Uno de los momentos más llamativos de estos primeros días ha estado relacionado con el turrón. El dulce, asociado especialmente a la Navidad y a la tradición gastronómica española, se ha convertido en una de las referencias más singulares de la visita de Allen y Soon-Yi a Madrid.

La elección resume el tipo de experiencia que la pareja parece estar buscando: una aproximación a productos y costumbres locales, alejándose por unas horas del circuito habitual de estrenos, reuniones y preparativos cinematográficos. La gastronomía funciona así como una puerta de entrada a la ciudad y a sus códigos más populares.

Una parada en un asador madrileño

La pareja también ha elegido un asador para disfrutar de una comida vinculada a la cocina tradicional. Este tipo de establecimiento ocupa un lugar destacado en la identidad culinaria de Madrid, especialmente por sus carnes y por una forma de entender la restauración basada en el producto y en los tiempos pausados.

La visita a un asador encaja con la imagen de un Madrid más castizo, el de los restaurantes clásicos y las recetas reconocibles. Para Allen, que ha construido buena parte de su universo creativo alrededor de la vida urbana, estos escenarios ofrecen una mirada diferente a la capital y a sus rutinas cotidianas.

Descanso en un hotel de lujo

Tras sus recorridos por la ciudad, Woody Allen y Soon-Yi han pasado la noche en un hotel de lujo. El alojamiento se ha convertido en su base durante estos días previos al inicio del rodaje, en una estancia marcada por la discreción y por el interés que genera la presencia del director en Madrid.

La combinación de tradición y sofisticación define esta primera etapa del viaje. Por un lado, la pareja se ha acercado a sabores y espacios populares; por otro, ha elegido un entorno exclusivo para descansar antes de afrontar las exigencias de una producción cinematográfica.

Madrid, próximo escenario de Woody Allen

El comienzo del rodaje el 5 de octubre abrirá una nueva etapa para Woody Allen en España. La capital se prepara para acoger el trabajo de un director cuya filmografía ha prestado especial atención a las ciudades, sus habitantes y las relaciones que se desarrollan en ellas.

Mientras llegan nuevos detalles sobre la película, Allen ya ha empezado a construir su propia experiencia madrileña. El turrón, el asador y la noche en un hotel de lujo han servido como primeros capítulos de una visita que pronto quedará ligada a su próximo proyecto cinematográfico.

Artículo anteriorEl PP de Huelva lleva al Pleno un plan urgente para Ceuta
Artículo siguienteNippon Express fusiona tres empresas logísticas en España