Muere Gloria Steinem a los 92 años, una figura clave del feminismo estadounidense
Gloria Steinem, periodista, activista y una de las principales impulsoras del movimiento feminista en Estados Unidos, ha muerto a los 92 años. Su trayectoria estuvo marcada por la defensa de los derechos de las mujeres, la denuncia de la discriminación y una forma de hacer periodismo que convirtió las desigualdades laborales y sociales en asuntos de interés público.
Steinem fue mucho más que una escritora. Durante décadas ejerció como referente político y cultural para varias generaciones de mujeres, participó en campañas por la igualdad y ayudó a situar en el centro del debate cuestiones como el acceso al aborto, la violencia machista, la brecha salarial y la representación femenina en las instituciones.
Una investigación que destapó la realidad de las conejitas de Playboy
Uno de los episodios más conocidos de su carrera se produjo a comienzos de los años sesenta, cuando se infiltró en un club de Playboy haciéndose pasar por una de sus trabajadoras. El objetivo era comprobar en primera persona las condiciones laborales a las que estaban sometidas las mujeres contratadas como camareras y animadoras.
La experiencia dio lugar a un reportaje de investigación que mostró el contraste entre la imagen de lujo y libertad asociada a la marca y la realidad cotidiana de sus empleadas. Steinem describió jornadas exigentes, normas estrictas sobre la apariencia física, salarios limitados y una relación laboral profundamente desigual.
El trabajo tuvo una gran repercusión porque desmontó la idea de que aquellas mujeres disfrutaban de una posición privilegiada. La periodista puso el foco en cómo el cuerpo femenino podía convertirse en una herramienta de negocio mientras las trabajadoras quedaban expuestas a controles, sanciones y condiciones precarias.
Periodismo, activismo y poder político
Nacida en Ohio en 1934, Steinem comenzó su carrera como periodista en una época en la que las redacciones estaban dominadas por hombres y a las mujeres se les asignaban con frecuencia temas considerados secundarios. Su escritura abordó la política, la cultura y las relaciones laborales desde una perspectiva crítica que no era habitual en los grandes medios.
Con el paso de los años, su actividad periodística quedó estrechamente ligada al activismo. Steinem defendió que las experiencias personales de las mujeres no debían tratarse como problemas privados, sino como el resultado de estructuras sociales y económicas que podían y debían cambiarse.
En 1972 participó en la fundación de Ms., una revista feminista que se convirtió en una plataforma de referencia para el movimiento. La publicación abordó asuntos como la maternidad, la sexualidad, la violencia y la discriminación profesional, y ofreció espacio a autoras y activistas que apenas tenían presencia en los medios convencionales.
Una voz decisiva por los derechos de las mujeres
Steinem también contribuyó a crear organizaciones destinadas a aumentar la participación femenina en la política. Entre ellas se encuentra la National Women’s Political Caucus, fundada en 1971 junto a otras dirigentes del movimiento feminista. Su propósito era impulsar candidaturas de mujeres y reclamar leyes contra la discriminación.
Su actividad se desarrolló en numerosos frentes. Apoyó la aprobación de la Enmienda de Igualdad de Derechos, defendió el derecho al aborto y denunció la violencia sexual y doméstica. También criticó el racismo, la desigualdad económica y las barreras que afectaban de manera especial a las mujeres pertenecientes a minorías.
A lo largo de su carrera recibió reconocimientos y, al mismo tiempo, críticas. Sus detractores cuestionaron su influencia política y algunas de sus posiciones, mientras que parte del movimiento feminista debatió sobre la representación de las mujeres negras, las lesbianas y las trabajadoras con menos recursos dentro de las organizaciones más visibles.
Un legado que trasciende a una generación
La importancia de Gloria Steinem reside tanto en sus campañas como en su capacidad para convertir el feminismo en una conversación pública de alcance nacional. Su trabajo ayudó a que millones de mujeres identificaran como problemas colectivos situaciones que durante años se habían considerado inevitables o exclusivamente personales.
Su figura también refleja las tensiones de un movimiento amplio y diverso. El feminismo estadounidense ha evolucionado desde los años setenta y ha incorporado nuevas reivindicaciones relacionadas con la identidad, la raza, la orientación sexual, la discapacidad y la precariedad laboral. Steinem fue una de sus voces más reconocibles, aunque no la única.
Con su muerte desaparece una protagonista central de la historia social y política de Estados Unidos. Queda una obra construida a través del periodismo, la organización colectiva y la denuncia de los abusos de poder. Su investigación en el club de Playboy, convertida en símbolo de una época, resume una de sus principales convicciones: las desigualdades que se ocultan en la vida cotidiana también merecen ser investigadas y combatidas.



