La Cruz Roja expulsa a 64 migrantes de un campamento en Las Palmas

En la tarde del viernes, la organización Cruz Roja, tomó la determinación de expulsar del refugio de acogida Canarias 50, uno de los dos habilitados para la protección de inmigrantes en las Palmas de Gran Canaria, a un grupo de 64 migrantes de procedencia marroquí, los cuales pasaron la noche en la calle, en la entrada del campamento. Según  lo que expresan los migrantes, afirman que fueron desalojados tras su negativa a ser desplazados a una carpa que tendrían que haber compartido con un grupo de migrantes recién llegados. Uno de los migrantes de nombre Mustapha, de 39 años, se expresa en italiano y sostiene que  las condiciones de vida ahí dentro son malas, con inundaciones y mala alimentación, pero al menos dormían 12 en una carpa, de una forma segura. En este sentido tanto él, como sus compatriotas rechazaron ser amontonados en una carpa con otros migrantes por no cumplirse las medidas  de seguridad por la covid. Sin embargo, la Cruz Roja sostiene que obraron con violencia y expresaron su deseo de marcharse.

Conforme a lo expresado por un portavoz de la Cruz Roja, mientras eran  trasladados el día viernes, las 62 personas inmigrantes de la fase I a la fase II del recurso de Acogida de Emergencia Canarias 50 de Las Palmas, algunas de estas personas tomaron una conducta agresiva y pronunciaban amenazas a otros residentes y al personal de Cruz Roja, razón por la cual tuvo que tomar cartas en el asunto la Policía. Igualmente, la misma fuente nos expresó que estos migrantes declararon no querer trasladarse a otros campamentos, porque su única voluntad  es viajar a península para seguir su camino migratorio. Aun cuando el traslado que estalló la confrontación fue de 62 personas, al final fueron expulsadas 64 del campamento. Por otra parte, nos informó nuestra fuente que la Policía no realizó detención de ninguna persona. Es importante señalar que los centros de acogida de Migraciones son de régimen abierto. Es decir, los migrantes tienen libertad para entrar y salir con un límite de 72 horas.

Un migrante de nombre Bilal, de 26 años, confirma que su objetivo es llegar a Italia, donde señala que tiene a toda su familia. Canarias para nosotros solo es una vía de paso. No tiene pasaporte para viajar. El marroquí, así mismo, desmiente haber actuado con violencia. Diciendo que los han desalojado como animales, sin haber hecho más que manifestar, conforme a lo que ha dicho no fueron violentos en ningún momento. En este momento, se ven en la necesidad  de realizar nuestras necesidades en los árboles. Algunos de los migrantes, afirman que la Policía trató en la noche del viernes de mediar para lograr el perdón  de los migrantes. La Cruz Roja, afirman que se negó.

Por otra parte, la organización afirma en su comunicado, que su personal de mediación social y de traducción se mantuvieron por más de dos horas buscando convencerles de que no rechazaran la ayuda que se les ofrece, pero insistían en abandonar el recurso, al mismo tiempo que las actitudes eran cada vez más agresivas y amenazantes. Estos migrantes expulsados se suman a los cientos de personas que ya viven en la calle, tanto algunos, como ellos, han sido desalojados de los campamentos, como a otros que han decidido no entrar en los recintos para esforzarse a indagar una vida mejor.

La ubicación del cuartel Canarias 50, se encuentra cerca del polígono industrial el Sebadal, rodeado de empresas y de algunos vecinos de origen humilde. Inclusive un comerciante que se llama Anastasio, propietario del vecino bar “La Pecallenía”, nos señaló que problemas no han  tenido con los migrantes, pero no hay la misma seguridad que  disfrutábamos antes. Así mismo, expresó que están pasando por delante en  todo el momento. No es raro ver gente orinando en esta calle. Mientras tanto, dos migrantes entran en el bar para comprar tabaco. Uno de ellos, Abdelali, de 24 años, muestra las cicatrices en la cabeza que, afirma, que se las ocasionó la policía hace dos días en Tenerife. La fuente nos señala, que el no entiende cómo es que los dejen en la calle a la intemperie.

Los vecinos los ayudan mucho

Varios de los migrantes expulsados señalan, que los vecinos los ayudan mucho, asegura por su parte Mohammed, de 26 años, otro de los expulsados, quien nos manifiesta que algunos vecinos les han traído mantas y desayuno. Igualmente lo ha hecho el CEAR y la plataforma ciudadana Somos Red. Una vecina llamada Karina nos expresa que le parte el corazón, afirma con fuerte acento francés, de origen belga, quien vive en el barrio desde hace 20 años. Sostiene que anoche tuvo que bajar a darles almohadas y una sombrilla, diciendo además que son seres humanos, ni a los animales se les deja en la calle.

El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones en Gran Canaria, Tenerife y Fuerteventura Canarias 50, es uno de los siete campamentos de acogida que se habilitó. En este momento, la Delegación del Gobierno contabiliza la cantidad de 11.500 migrantes irregulares en Canarias. Entre ellos hay unos 2.600 menores. Los siete campamentos habilitados por el Plan Canarias cuentan con un total de 5.810 plazas, ampliables hasta 7.010, para afrontar la llegada de futuros migrantes, según ha comunicado este viernes el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

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