La Policía contiene en Canalejas a unos 400 manifestantes que marchaban hacia la acampada de Sol
Un amplio dispositivo de las Unidades de Intervención Policial ha frenado en la zona de Canalejas, en Madrid, la marcha de unos 400 manifestantes vinculados a la extrema derecha que se dirigían hacia la acampada por la vivienda instalada en la Puerta del Sol.
La intervención policial incluyó el despliegue de antidisturbios y el uso de pelotas de goma para contener a los participantes en la protesta. El objetivo del dispositivo fue impedir que la movilización alcanzara el asentamiento, que se ha convertido en el centro de las críticas de los manifestantes.
Un cordón policial para impedir el avance hacia Sol
La concentración avanzó por el centro de Madrid hasta llegar a Canalejas, donde los agentes establecieron un cordón para bloquear el paso. La presencia de las Unidades de Intervención Policial permitió mantener separadas a la marcha y a la acampada reivindicativa por el derecho a la vivienda.
La actuación se produjo en uno de los puntos más transitados de la capital, en un entorno que conecta la calle de Alcalá, la Gran Vía y la Puerta del Sol. El despliegue alteró la circulación habitual de peatones y obligó a extremar las medidas de seguridad en la zona.
La movilización tenía como destino el asentamiento de Sol, una protesta relacionada con el acceso a la vivienda. Los participantes expresaron su rechazo a la acampada y trataron de aproximarse al lugar, aunque la intervención policial impidió que la marcha completara ese recorrido.
La protesta, vinculada al rechazo de la acampada por la vivienda
El enfrentamiento entre ambas posiciones refleja la creciente tensión en torno a las reivindicaciones sobre vivienda y al uso del espacio público. Mientras la acampada reclama medidas frente al encarecimiento de los alquileres y las dificultades para acceder a un hogar, la marcha cuestiona la ocupación de la plaza y la permanencia del asentamiento.
La concentración estuvo protagonizada por varios cientos de personas y fue identificada por su adscripción a posiciones de extrema derecha. La marcha se desarrolló bajo vigilancia policial desde su recorrido por el centro de la capital hasta el punto en el que los agentes decidieron contenerla.
Claves del dispositivo policial
- La intervención se produjo en Canalejas, antes de que los manifestantes llegaran a la Puerta del Sol.
- Participaron efectivos de las Unidades de Intervención Policial, los conocidos como antidisturbios.
- La protesta reunió a unos 400 manifestantes.
- El destino de la marcha era la acampada reivindicativa por la vivienda instalada en Sol.
- Durante la contención se utilizaron pelotas de goma.
Un escenario de tensión en el centro de Madrid
La decisión de establecer el bloqueo en Canalejas evitó que la marcha alcanzara directamente la zona ocupada por la acampada. La separación entre ambos grupos fue el principal objetivo operativo del dispositivo, en un contexto marcado por la posibilidad de que se produjeran incidentes entre manifestantes con posiciones enfrentadas.
El despliegue policial convirtió durante un tiempo el entorno de Canalejas en el punto central de la protesta. La actuación de los agentes frenó el avance de la manifestación y mantuvo el foco de la movilización alejado de la Puerta del Sol.
La protesta vuelve a situar la vivienda en el centro del debate político y social de Madrid. El conflicto no se limita a la situación del asentamiento, sino que también afecta a la convivencia en espacios públicos, al derecho de manifestación y a la respuesta de las fuerzas de seguridad ante movilizaciones de signo contrario.
Por ahora, el dato principal de la jornada es que la marcha no logró llegar a la acampada. El dispositivo de las Unidades de Intervención Policial contuvo a los participantes en Canalejas y evitó el contacto directo con quienes permanecían en Sol.



