Los chips de Nvidia llegan a China a través de una filial en Malasia, aprovechando un vacío legal
El Gobierno de EEUU ha estado en alerta durante varios años debido a que se sospecha que las compañías chinas de inteligencia artificial adquieren las GPU más avanzadas de Nvidia a través de empresas intermediarias en Singapur y Malasia. En 2022, se prohibió la venta de estas GPU para IA a China, pero una filial en Malasia ha sido clave para burlar estas restricciones.
Desde entonces, se ha desatado un pulso entre las Administraciones de EEUU y China, ya que los chips para IA tienen un papel fundamental en la tecnología de ambas naciones. A pesar de los esfuerzos del Departamento de Comercio de EEUU para evitar que los chips lleguen a China, la normativa aprobada durante el mandato de Donald Trump ha creado un vacío legal que está siendo aprovechado por empresas chinas.
Una regulación polémica y sus consecuencias
En mayo de 2025, la AI Diffusion rule, que establecía un sistema de control de exportaciones de GPU para IA, fue congelada por el Gobierno de Trump. Esta decisión generó controversia, ya que los diseñadores de chips argumentaban que penalizaba las ventas a países aliados o neutrales. La falta de aplicación de esta normativa ha permitido a muchas empresas chinas adquirir chips avanzados con mayor libertad.
Según informes de SCMP, en el último año, muchas empresas chinas han adquirido GPU de Nvidia y AMD a través de sus filiales en Malasia, aprovechando el vacío legal creado por la suspensión de la AI Diffusion rule. Sin embargo, recientemente, el Departamento de Comercio de EEUU ha publicado una directriz para cerrar este vacío y exigir licencias para la venta de chips avanzados a entidades chinas, incluso si están ubicadas fuera del país.
Un vacío legal cerrado, pero otro abierto
La nueva directriz del Departamento de Comercio busca regular la venta de chips a entidades chinas, pero expertos como Chris McGuire señalan que aún existen vías abiertas, como el acceso a la capacidad de fabricación de TSMC en Taiwán. Aunque se ha intentado cerrar el vacío legal, aún quedan desafíos por superar en la regulación de la venta de chips para IA a China.
En resumen, la compra de chips de Nvidia por parte de empresas chinas a través de filiales en Malasia ha puesto de manifiesto las complejidades y los desafíos en la regulación de la tecnología de inteligencia artificial a nivel internacional, requiriendo un enfoque más amplio y coordinado entre las naciones involucradas.


