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Fuerteventura refuerza el apoyo a quienes cuidan con el programa Saber cuidarse para poder cuidar

El Área de Salud de Fuerteventura ha presentado las líneas de trabajo de la iniciativa Saber cuidarse para poder cuidar, un programa destinado a acompañar y ofrecer herramientas a las personas que atienden a familiares en situación de dependencia. La propuesta alcanza este año su vigésimo segunda edición y vuelve a poner el foco en el bienestar físico y emocional de quienes sostienen buena parte de los cuidados en el ámbito familiar.

La iniciativa fue dada a conocer durante las V Jornadas organizadas en la isla por la Asociación de Fuerteventura de Familias de Personas con…, un encuentro centrado en compartir recursos, experiencias y estrategias para mejorar la atención a las personas dependientes y proteger, al mismo tiempo, la salud de sus cuidadoras y cuidadores.

Un programa para evitar que cuidar implique olvidarse de uno mismo

El objetivo principal de Saber cuidarse para poder cuidar es ofrecer acompañamiento, formación y recursos prácticos a quienes asumen responsabilidades de atención continuada. La iniciativa parte de una realidad habitual: muchas personas cuidadoras afrontan durante años tareas físicas y emocionales exigentes sin disponer de suficiente tiempo para descansar, informarse o pedir ayuda.

La carga de los cuidados puede traducirse en cansancio acumulado, estrés, aislamiento social y problemas de salud. Por este motivo, el programa plantea la necesidad de que el autocuidado deje de considerarse una cuestión secundaria y se integre como una parte esencial de la atención a la dependencia.

La propuesta también pretende favorecer que las familias conozcan mejor los apoyos disponibles y puedan afrontar las distintas fases del cuidado con mayor preparación. La información y el acompañamiento son especialmente relevantes cuando aparecen cambios en la situación de dependencia o cuando la familia debe asumir nuevas tareas sin una orientación previa.

Las mujeres, principales responsables de los cuidados

La presentación volvió a visibilizar la dimensión de género de los cuidados. En la mayoría de los casos, son mujeres quienes asumen la atención diaria de familiares dependientes, una responsabilidad que con frecuencia se suma al trabajo remunerado, las tareas domésticas y otras obligaciones familiares.

Esta distribución desigual puede limitar sus oportunidades laborales, su descanso y su participación social. También puede generar una sobrecarga que permanece oculta durante largos periodos, especialmente cuando el cuidado se desarrolla dentro del hogar y no cuenta con apoyos externos suficientes.

Frente a esta realidad, el programa promueve una mirada más amplia sobre la dependencia. No se trata únicamente de atender las necesidades de la persona que precisa ayuda, sino también de reconocer los derechos, los límites y las necesidades de quienes prestan esos cuidados.

Formación y acompañamiento para las familias

Entre las herramientas que impulsa la iniciativa se encuentran la formación para mejorar las tareas de atención, el apoyo emocional y la orientación para afrontar las dificultades cotidianas. El propósito es que las familias puedan desarrollar sus responsabilidades con más seguridad y reduzcan los riesgos asociados a la falta de información o al agotamiento.

El acompañamiento resulta igualmente importante para detectar situaciones de sobrecarga. Pedir ayuda a tiempo puede evitar que el malestar avance hasta convertirse en un problema grave de salud. Por ello, la iniciativa pone el acento en la prevención y en la necesidad de que las personas cuidadoras dispongan de espacios donde expresar sus preocupaciones y compartir experiencias.

Una respuesta que necesita continuidad

La vigésimo segunda edición de Saber cuidarse para poder cuidar refleja la continuidad de una iniciativa que mantiene su vigencia ante el aumento de las necesidades de atención y la complejidad de los cuidados familiares. La permanencia del programa también permite consolidar una red de apoyo y mantener este asunto dentro del debate social y sanitario de Fuerteventura.

La presentación en las V Jornadas subraya la importancia de la colaboración entre los servicios públicos, las entidades sociales y las familias. Una respuesta eficaz a la dependencia requiere coordinación, información accesible y recursos suficientes para que el cuidado no recaiga de forma exclusiva sobre una sola persona.

El mensaje central de la iniciativa es claro: cuidar a quienes cuidan forma parte de la atención sanitaria y social. Reconocer esa responsabilidad, ofrecer apoyo continuado y facilitar herramientas de autocuidado son pasos necesarios para mejorar la calidad de vida tanto de las personas dependientes como de sus familias.

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