Policías y militares contagiados de sarna en Ceuta: síntomas, transmisión y tratamiento
Varios agentes de los cuerpos policiales y militares destinados en Ceuta han sido afectados por casos de sarna, una infección cutánea causada por un ácaro microscópico. Aunque se trata de una enfermedad incómoda y muy contagiosa, suele tener un tratamiento eficaz cuando se diagnostica y se aborda de forma adecuada.
La sarna humana, también llamada escabiosis, se transmite principalmente mediante un contacto estrecho y prolongado piel con piel. Por este motivo, los espacios compartidos, los dormitorios colectivos y la convivencia diaria pueden favorecer la aparición de nuevos casos si no se detectan y tratan a tiempo.
Qué es la sarna y cómo se contagia
La infección está provocada por el ácaro Sarcoptes scabiei var. hominis. La hembra excava pequeños surcos en la capa superficial de la piel y deposita allí sus huevos. La reacción del organismo frente al parásito provoca una intensa irritación y picor.
El contagio se produce sobre todo durante el contacto físico directo, especialmente cuando este se mantiene durante varios minutos o se repite a lo largo del tiempo. Dormir en la misma cama, compartir habitación o mantener relaciones sexuales son situaciones frecuentes de transmisión.
El picor suele intensificarse por la noche, cuando el calor de la cama y la actividad del ácaro pueden aumentar las molestias. Sin embargo, esto no significa que la sarna se transmita únicamente durante la noche. También puede propagarse durante el día mediante el contacto estrecho.
Principales síntomas de la sarna
El signo más característico es un picor intenso, especialmente nocturno. En ocasiones aparece semanas después del primer contagio, por lo que una persona puede transmitir la infección antes de saber que la tiene.
Las lesiones suelen presentarse como pequeños granos, ronchas, vesículas o líneas finas en la piel. Las zonas más afectadas son:
- Los espacios entre los dedos de las manos.
- Las muñecas, los codos y las axilas.
- La cintura, el abdomen y los glúteos.
- Los genitales y la zona alrededor de los pezones.
- Los tobillos y la parte interna de los muslos.
En los adultos, la cara y el cuero cabelludo suelen quedar libres de lesiones. No ocurre lo mismo en los bebés, los niños pequeños, las personas mayores o quienes tienen las defensas debilitadas, en los que la distribución puede ser más extensa.
Cuánto tarda en aparecer
En una primera infección, los síntomas pueden tardar entre dos y seis semanas en manifestarse. Si la persona ya ha tenido sarna anteriormente, el picor puede aparecer mucho antes, incluso a los pocos días de un nuevo contacto.
La ausencia de síntomas no descarta el contagio. Por eso, cuando se confirma un caso en una vivienda, una residencia o un entorno laboral con convivencia estrecha, los contactos cercanos deben ser valorados por un profesional sanitario.
Tratamiento de la sarna
El tratamiento habitual consiste en aplicar una crema o loción acaricida, como la permetrina, siguiendo estrictamente las instrucciones médicas. En determinados pacientes o en situaciones concretas, el especialista puede valorar un tratamiento oral con ivermectina.
La medicación debe aplicarse en las zonas indicadas y durante el tiempo recomendado. Un error frecuente es retirar el producto antes de tiempo, no repetir la aplicación cuando está pautada o tratar únicamente a la persona que presenta síntomas.
Para evitar reinfecciones, normalmente es necesario tratar al mismo tiempo a los convivientes y contactos estrechos, aunque todavía no tengan picor. La decisión debe corresponder a un profesional sanitario, especialmente en niños, embarazadas, personas mayores o pacientes con enfermedades crónicas.
Medidas para cortar la transmisión
La ropa, las sábanas y las toallas utilizadas durante los días previos al tratamiento deben lavarse a una temperatura elevada y secarse completamente. Los objetos que no puedan lavarse pueden guardarse en una bolsa cerrada durante varios días, ya que el ácaro sobrevive poco tiempo fuera de la piel humana.
- Evitar el contacto piel con piel hasta completar el tratamiento indicado.
- No compartir ropa, toallas, sábanas ni mantas.
- Lavar las prendas utilizadas recientemente.
- Seguir las indicaciones de los servicios médicos y de salud pública.
- No utilizar productos insecticidas domésticos sobre la piel.
La sarna no es consecuencia de una falta de higiene. Puede afectar a cualquier persona y aparecer en hogares, centros sanitarios, residencias, cuarteles o espacios de trabajo compartidos. Mantener una buena higiene ayuda a cuidar la piel, pero no sustituye al diagnóstico ni al tratamiento específico.
Cuándo consultar al médico
Es recomendable solicitar atención sanitaria ante un picor persistente, lesiones compatibles o contacto estrecho con una persona diagnosticada. También debe consultarse si, después del tratamiento, el picor no mejora o aparecen nuevas lesiones.
En algunos casos, las heridas causadas por el rascado pueden infectarse por bacterias. Las personas con defensas bajas pueden desarrollar una forma más grave, conocida como sarna costrosa o noruega, que requiere atención médica rápida y medidas de control más estrictas.
Con un diagnóstico precoz, el tratamiento simultáneo de los contactos y una correcta limpieza de la ropa y los textiles, los brotes de sarna pueden controlarse y evitar que continúen propagándose.



