Salud descarta un aumento de enfermedades tras el terremoto en el Valle del Cauca y aclara quién debe usar tapabocas
Las autoridades sanitarias del Valle del Cauca no han detectado, por ahora, un incremento inusual de enfermedades relacionado con el terremoto de magnitud 7,4 que afectó a la región. Aunque Cali sufrió importantes consecuencias, el balance oficial no describe un desastre extenso en todo el departamento ni una situación epidemiológica fuera de control.
La Secretaría de Salud del Valle del Cauca ha señalado que los equipos de vigilancia mantienen el seguimiento de posibles infecciones y problemas de salud derivados de la emergencia. El objetivo es identificar con rapidez cualquier brote en albergues, centros asistenciales o zonas donde se concentren personas damnificadas.
Sin enfermedades disparadas por el terremoto
Después de un terremoto es habitual que aumente la preocupación por enfermedades respiratorias, gastrointestinales o infecciones relacionadas con el agua y los alimentos. Sin embargo, hasta el momento no se ha comunicado una subida significativa de estos problemas en el departamento.
Las autoridades han pedido evitar rumores y consultar únicamente los canales oficiales. La presencia de polvo, escombros, estrés, falta de descanso o cambios en las rutinas puede provocar malestar, pero no significa necesariamente que exista una epidemia.
La vigilancia se centra especialmente en los lugares donde se reúnen muchas personas, como refugios temporales, hospitales, instalaciones públicas y viviendas con daños estructurales. En estos espacios resulta esencial garantizar la ventilación, el acceso a agua segura y unas condiciones adecuadas de higiene.
Quién debe utilizar tapabocas
El uso de tapabocas o mascarilla no se ha establecido como una obligación general para toda la población. La recomendación se dirige principalmente a las personas que presenten síntomas respiratorios, como tos, estornudos, congestión nasal, dolor de garganta o fiebre.
- Personas con síntomas respiratorios: deben utilizar mascarilla para reducir el riesgo de transmitir una infección a quienes estén cerca.
- Personas que atienden a enfermos: conviene que la empleen durante el contacto próximo, especialmente en espacios cerrados o con poca ventilación.
- Personal sanitario y de emergencias: debe seguir los protocolos de protección establecidos para cada asistencia.
- Personas vulnerables: mayores, embarazadas o pacientes con enfermedades crónicas pueden valorar su uso en lugares muy concurridos o durante la atención a personas enfermas.
La mascarilla debe cubrir por completo la nariz, la boca y la barbilla. También es importante cambiarla si se humedece o se ensucia, no compartirla y lavarse las manos antes y después de manipularla.
Medidas básicas para prevenir infecciones
En una emergencia, las medidas más eficaces siguen siendo sencillas. Lavarse las manos con agua y jabón, o utilizar una solución hidroalcohólica, ayuda a limitar la transmisión de virus y bacterias. Esta higiene debe realizarse antes de comer, después de ir al baño y tras el contacto con superficies sucias.
También se recomienda beber únicamente agua embotellada o procedente de una fuente considerada segura. Los alimentos deben conservarse correctamente y no se deben consumir productos que hayan estado en contacto con agua contaminada, polvo o restos de edificios.
La ventilación de los espacios cerrados es otra medida relevante, sobre todo en refugios y viviendas donde conviven varias personas. Siempre que las condiciones de seguridad lo permitan, conviene abrir puertas y ventanas y evitar las aglomeraciones innecesarias.
Atención a los síntomas de alarma
La Secretaría de Salud aconseja solicitar atención médica si aparecen dificultades para respirar, fiebre persistente, dolor intenso en el pecho, confusión, deshidratación, vómitos continuos o diarrea intensa. En los niños, las personas mayores y quienes tienen enfermedades previas, la consulta debe realizarse con mayor rapidez.
Tras un movimiento sísmico también pueden aparecer lesiones que no se manifiestan de inmediato. Dolor creciente, inflamación, pérdida de fuerza o dificultad para mover una extremidad requieren valoración sanitaria, especialmente si la persona ha quedado atrapada o ha sufrido una caída.
Seguimiento de la situación en Cali y el Valle
El seguimiento epidemiológico continuará en las zonas afectadas por el terremoto. Los servicios de salud deberán comunicar cualquier aumento anormal de consultas, infecciones o intoxicaciones para activar una respuesta coordinada.
Mientras tanto, la recomendación para la ciudadanía es mantener la calma, proteger a las personas más vulnerables y utilizar el tapabocas cuando existan síntomas respiratorios o un contacto cercano con alguien enfermo. Con la información disponible, no hay indicios de que el terremoto haya provocado un aumento generalizado de enfermedades en el Valle del Cauca.



