on la esperanza de fomentar la cooperación de la industria sin imponer restricciones excesivas.
La orden también destaca la importancia de reforzar las capacidades de ciberseguridad en agencias nacionales de seguridad, reconociendo la creciente importancia de la inteligencia artificial en la detección y prevención de vulnerabilidades a gran escala.
A pesar de las críticas y preocupaciones sobre la falta de obligatoriedad en la cooperación de las empresas de IA, algunos expertos ven aspectos positivos en la orden, especialmente en la creación del «cybersecurity clearinghouse», que permitirá compartir información crítica con operadores de infraestructura antes de que los modelos sean lanzados públicamente.
En resumen, la orden ejecutiva de Trump sobre inteligencia artificial y ciberseguridad es un primer paso en la regulación de esta tecnología emergente en un intento de proteger la infraestructura crítica y mejorar la ciberseguridad. Aunque la cooperación de las empresas sigue siendo voluntaria, la creación de mecanismos como el «cybersecurity clearinghouse» puede ayudar a prevenir potenciales amenazas en el futuro.



