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Apple estudia volver al negocio de los servidores con máquinas para inteligencia artificial

Apple estaría preparando su regreso al mercado de los servidores con equipos diseñados específicamente para ejecutar cargas de trabajo de inteligencia artificial. El proyecto, todavía en una fase preliminar y sujeto a cambios, tendría como protagonistas a los futuros chips M8 Ultra y a la tecnología de interconexión de Nvidia.

La iniciativa coincidiría con la llegada de John Ternus al puesto de consejero delegado de Apple. El ejecutivo, con una amplia trayectoria al frente de la ingeniería de hardware de la compañía, habría participado en el desarrollo de esta estrategia durante sus últimos meses en esa división.

Apple volvería al mercado de servidores más de una década después

Apple ya tuvo una línea de servidores propia. En 2002 presentó Xserve, un equipo en formato rack pensado para universidades, empresas y administraciones públicas. Funcionaba con macOS Server y llegó a ocupar un espacio relevante dentro del ecosistema profesional de la compañía.

Sin embargo, las ventas nunca alcanzaron un volumen suficiente y Apple decidió retirarlo en 2011. Desde entonces, la empresa ha concentrado sus esfuerzos en dispositivos de consumo, servicios y accesorios, aunque mantiene una infraestructura propia para gestionar sus operaciones y sus funciones de inteligencia artificial.

La diferencia ahora sería el contexto. La expansión de la inteligencia artificial está impulsando una fuerte demanda de servidores capaces de entrenar modelos y, sobre todo, de ejecutar sus respuestas de forma rápida y eficiente. Apple considera que sus procesadores pueden tener una posición competitiva en este segundo ámbito.

El M8 Ultra sería el corazón de las nuevas máquinas

El plan contemplaría servidores basados en dos configuraciones de los futuros procesadores M8 Ultra. No se conocen todavía sus especificaciones ni la arquitectura definitiva de los equipos, pero la elección encajaría con la evolución de Apple Silicon, la familia de chips propia que sustituyó a los procesadores de Intel en los ordenadores Mac.

Los modelos Ultra combinan un elevado rendimiento con un consumo contenido. También ofrecen una memoria de alta velocidad y una arquitectura especialmente adecuada para ejecutar modelos de inteligencia artificial. Esta fase se conoce como inferencia: el momento en el que un sistema utiliza un modelo ya entrenado para generar una respuesta, clasificar información o realizar una tarea.

Esta capacidad resulta especialmente importante para la llamada IA agéntica, que describe sistemas capaces de planificar acciones, utilizar herramientas y completar procesos con una intervención humana limitada. Para estos usos, el rendimiento sostenido y la eficiencia energética pueden ser tan importantes como la potencia máxima.

Nvidia aportaría la conexión entre los procesadores

La principal sorpresa del proyecto sería la posible colaboración con Nvidia. Apple recurriría a NVLink Fusion, un conjunto de tecnologías destinado a conectar procesadores dentro de un centro de datos y permitir que intercambien información a gran velocidad.

En un servidor de inteligencia artificial no basta con instalar chips potentes. Cuando varias unidades trabajan sobre un mismo modelo, necesitan compartir datos constantemente. Si esa comunicación es lenta, se convierte en un cuello de botella y reduce el rendimiento global del sistema.

NVLink Fusion actuaría como una vía de comunicación de alta velocidad entre los M8 Ultra. De forma sencilla, los procesadores serían el cerebro de la máquina y la tecnología de Nvidia funcionaría como su sistema nervioso, coordinando el intercambio de información entre sus distintos componentes.

Apple ya utiliza servidores propios para su nube privada

El posible regreso al mercado no partiría completamente de cero. Apple ya fabrica servidores basados en Apple Silicon en una planta situada en Houston, Texas. Estos equipos se emplean para dar soporte a Private Cloud Compute, la infraestructura que procesa determinadas funciones de inteligencia artificial cuando no pueden ejecutarse directamente en un iPhone, un iPad o un Mac.

Private Cloud Compute está diseñado para mantener un alto nivel de privacidad. La información que requiere más capacidad se envía a servidores de Apple, donde se procesa bajo condiciones de seguridad específicas y sin convertir esos datos en un producto publicitario.

La novedad sería que Apple dejase de utilizar esta tecnología únicamente para sus propios servicios y comenzase a vender servidores a empresas, centros de datos y otros clientes profesionales. El objetivo sería convertir su experiencia interna en una nueva línea de negocio.

Un proyecto que podría retrasarse o cancelarse

Por ahora, la propuesta no constituye un producto confirmado. El desarrollo llevaría aproximadamente un año, pero la estrategia todavía podría modificarse, retrasarse o cancelarse antes de llegar al mercado. Apple ha abandonado en el pasado proyectos avanzados cuando no cumplían sus exigencias técnicas o comerciales.

Las previsiones actuales sitúan una posible presentación en torno a 2029, aunque esa fecha debe considerarse provisional. Todavía no hay detalles sobre los precios, los clientes objetivo, el sistema operativo o la disponibilidad internacional de las máquinas.

La idea, en cualquier caso, no resulta completamente descabellada. Algunas empresas ya están creando clústeres formados por varios Mac Studio para ejecutar modelos de inteligencia artificial de manera local. Apple podría intentar llevar ese interés por sus chips eficientes a una escala industrial y competir en un mercado dominado por Nvidia y otros fabricantes especializados.

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