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El Apple Watch Series 12 procesa conversaciones durante horas y varios abogados alertan de un posible delito

El Apple Watch Series 12, anunciado por Apple el 9 de septiembre, incorpora una función de inteligencia artificial capaz de analizar las conversaciones en las que participa el usuario a lo largo del día. La compañía asegura que el reloj no realiza grabaciones de audio, pero juristas de California, Massachusetts, Pensilvania y Washington advierten de que ese argumento podría no ser suficiente para cumplir las leyes de escuchas de esos estados.

La controversia se centra en Siri Recap, una herramienta que procesa las conversaciones ambientales para generar resúmenes bajo demanda. A diferencia de un grabador convencional, no crea un archivo de sonido ni muestra una señal audible a las personas que se encuentran cerca del usuario.

Siri Recap procesa el audio sin avisos visibles para terceros

Según la arquitectura descrita por Apple, el chip S11 del reloj detecta cuándo hay una conversación en curso. El audio se cifra y se envía al iPhone vinculado, donde un modelo de inteligencia artificial local transforma la voz en texto y lo comprime en un resumen.

Un modelo local es un sistema de IA que funciona directamente en el dispositivo, sin depender necesariamente de servidores externos. En este caso, Apple sostiene que el procesamiento se realiza en el hardware seguro del iPhone y que los resúmenes se eliminan después de siete días.

La compañía también afirma que el reloj no conserva el audio original. El sistema no ofrecería, por tanto, una grabación reproducible de las conversaciones, sino un resultado procesado: una transcripción y un resumen de menor extensión.

Ese diseño pretende reforzar la privacidad y limitar el acceso de terceros a la información. Sin embargo, varios abogados consideran que la ausencia de un archivo no determina por sí sola si existe una interceptación ilegal.

La diferencia con Live Rewind

El Apple Watch Series 12 incluye otra función de audio, Live Rewind, cuyo funcionamiento plantea menos dudas desde el punto de vista del consentimiento. Esta herramienta mantiene los últimos 15 segundos de sonido en un búfer temporal que se sobrescribe continuamente.

El usuario debe activar Live Rewind con una doble pulsación de la corona digital. En ese momento, el sistema reproduce una señal sonora, incluso cuando el reloj está configurado en modo silencio, y muestra una animación a pantalla completa.

El audio se envía al iPhone, se convierte en texto y se descarta. La activación explícita y el aviso visible distinguen esta función de Siri Recap, que puede procesar conversaciones durante horas sin que las personas presentes reciban una señal clara.

Las leyes de varios estados exigen el consentimiento de todos

En California, Massachusetts, Pensilvania, Washington y otros estados estadounidenses, las leyes de escuchas exigen que todas las partes de una conversación consientan antes de que esta sea grabada o interceptada. No basta necesariamente con que el propietario del dispositivo conozca y acepte el funcionamiento de la herramienta.

La cuestión jurídica consiste en determinar si el procesamiento continuo de una conversación equivale a interceptarla, aunque el audio se destruya de inmediato y nunca llegue a almacenarse como un archivo convencional.

Mark Blair, abogado especializado en Seattle, sostiene que las normas de escuchas no se limitan a los casos en los que existe una grabación que pueda reproducirse posteriormente. A su juicio, una persona que lleve el reloj a una reunión de trabajo podría exponerse a consecuencias penales si los demás participantes no han sido informados.

La interpretación definitiva corresponderá a los tribunales. Las leyes fueron redactadas en una época en la que grabar una conversación significaba, generalmente, conservarla en una cinta, un disco o un archivo digital. Los dispositivos actuales permiten analizar voz, extraer información y eliminar el original en apenas unos instantes.

Apple defiende que no existe una grabación

La posición de Apple se apoya en la diferencia técnica entre grabar y procesar. La empresa afirma que Siri Recap no genera un archivo de audio, que la información se cifra antes de abandonar el reloj y que el procesamiento se realiza en un entorno seguro al que no tienen acceso ni el sistema operativo ni Apple.

La compañía también ha destacado que, al no conservar el audio, no podría entregar esas grabaciones en un procedimiento judicial. No obstante, esa circunstancia puede ser relevante para la privacidad y la obtención de pruebas, pero no necesariamente resuelve si la captación inicial fue legal.

Otros dispositivos de inteligencia artificial, como los grabadores de notas bajo demanda, requieren que el usuario pulse un botón antes de comenzar. Live Rewind sigue un planteamiento similar. Siri Recap se diferencia porque funciona de manera continua y sin una acción específica del propietario en cada conversación.

Una cuestión que puede llegar a los tribunales

El Apple Watch Series 12 comenzará a llegar a los compradores el 19 de septiembre. Por ahora no existe una resolución judicial específica sobre Siri Recap, pero la función podría abrir litigios tanto penales como civiles.

También queda por aclarar si el envío inalámbrico del audio desde el reloj hasta el iPhone puede considerarse una transmisión a efectos de las leyes federales de telecomunicaciones. El hecho de que el procesamiento se realice en el teléfono, y no en el propio reloj, añade otra capa de complejidad al análisis.

El debate trasciende a Apple. Si los tribunales consideran que procesar una conversación sin conservarla constituye una interceptación, otros relojes, gafas y dispositivos con inteligencia artificial podrían tener que incorporar avisos más visibles o exigir el consentimiento de todas las personas presentes.

La llegada de Siri Recap plantea así una pregunta central para el sector tecnológico: si un dispositivo escucha, transforma y descarta una conversación sin crear una grabación permanente, ¿sigue siendo necesario pedir permiso? La respuesta determinará hasta dónde pueden llegar los wearables capaces de entender el entorno de forma continua.

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