Dürr equipa la primera fábrica de Volvo Cars dedicada exclusivamente a coches eléctricos
Volvo Cars avanza en la puesta en marcha de su nueva planta de vehículos eléctricos en Eslovaquia con la colaboración tecnológica de Dürr. El fabricante alemán está suministrando soluciones de última generación para automatizar y optimizar distintos procesos de producción en una instalación concebida desde el inicio para fabricar modelos eléctricos.
La fábrica, situada en Košice, representa un proyecto estratégico para Volvo Cars y refuerza la apuesta de la compañía por ampliar su capacidad industrial en Europa. A diferencia de otras instalaciones adaptadas progresivamente a la electrificación, esta planta ha sido diseñada específicamente para producir coches eléctricos desde el primer momento.
Una fábrica pensada para la movilidad eléctrica
La nueva instalación es la primera planta de Volvo Cars dedicada en exclusiva a la fabricación de vehículos eléctricos. Su diseño permite integrar procesos digitales y automatizados con una mayor eficiencia, al tiempo que facilita la adaptación de la producción a las necesidades de una gama de vehículos en constante evolución.
En este contexto, la tecnología de Dürr desempeña un papel relevante en áreas como el tratamiento de superficies, la aplicación de pintura y la gestión automatizada de determinadas fases de fabricación. El objetivo es lograr una producción precisa, flexible y eficiente, con un uso optimizado de materiales y energía.
La colaboración también responde a una tendencia creciente en la industria del automóvil: construir fábricas preparadas para la electrificación, en lugar de transformar instalaciones concebidas originalmente para motores de combustión. Esta estrategia permite simplificar los flujos de trabajo y diseñar cada etapa alrededor de las características específicas de los vehículos eléctricos.
Tecnología para ganar eficiencia y flexibilidad
Las soluciones de Dürr están orientadas a mejorar la automatización y la calidad del proceso industrial. En una fábrica moderna, estos sistemas permiten controlar con mayor precisión parámetros como la aplicación de recubrimientos, el secado, la circulación de las carrocerías y el consumo de recursos.
La digitalización es otro de los pilares del proyecto. La recopilación y el análisis de datos en tiempo real ayudan a detectar desviaciones, anticipar necesidades de mantenimiento y mantener unos estándares de calidad homogéneos. También facilitan la trazabilidad de los vehículos a lo largo de la cadena de producción.
Esta capacidad de supervisión resulta especialmente importante en los coches eléctricos, que incorporan nuevas arquitecturas, baterías de alta tensión y componentes cuya integración exige procesos industriales cada vez más precisos. Una línea flexible permite responder con mayor rapidez a los cambios en los modelos y en la demanda del mercado.
Menor consumo de recursos en la producción
Además de la automatización, el proyecto pone el foco en la eficiencia energética y en la reducción del impacto ambiental de la fabricación. Las tecnologías aplicadas por Dürr buscan disminuir el consumo de energía y materiales en procesos como la pintura, uno de los ámbitos con mayor demanda energética dentro de una planta de automóviles.
La optimización de hornos, sistemas de ventilación y equipos de aplicación puede contribuir a reducir el gasto energético de la instalación. Del mismo modo, una dosificación más exacta de la pintura y de otros productos disminuye los residuos y mejora el aprovechamiento de las materias primas.
Estas mejoras se integran en la estrategia de Volvo Cars para avanzar hacia una producción con menos emisiones. La electrificación de los vehículos no elimina por sí sola el impacto ambiental del automóvil, por lo que la compañía también está centrando sus esfuerzos en las fábricas, la cadena de suministro y el uso de energías renovables.
Un proyecto industrial clave para Volvo Cars
La planta de Košice amplía la presencia industrial de Volvo Cars en Europa y está llamada a convertirse en uno de los centros de referencia de la marca para la movilidad eléctrica. Su ubicación facilita el acceso a mercados europeos y a una red de proveedores cada vez más vinculada a las baterías y a los componentes eléctricos.
Para Dürr, el proyecto supone además una nueva oportunidad para aplicar su experiencia en líneas de pintura y automatización en una fábrica concebida bajo criterios de electrificación. La compañía suministra tecnología a fabricantes de automóviles de todo el mundo, especialmente en procesos donde la eficiencia, la precisión y la reducción de emisiones son factores decisivos.
El equipamiento de esta instalación refleja cómo está cambiando la industria del automóvil. Las fábricas del futuro no solo deberán producir vehículos sin emisiones directas durante su uso, sino hacerlo con procesos más limpios, conectados y capaces de adaptarse rápidamente a las exigencias del mercado.
Con la nueva planta de Volvo Cars y las soluciones industriales de Dürr, la fabricación de coches eléctricos da un paso más hacia un modelo de producción basado en la automatización, la eficiencia energética y la gestión inteligente de los recursos.



