Publicidad

Canarias busca consolidarse como un polo internacional para la producción de videojuegos

Las coproducciones y los encargos de videojuegos con sello canario aspiran a convertirse en una de las vías de crecimiento más relevantes para la industria digital de las islas. El objetivo pasa por atraer nuevos proyectos, reforzar los estudios locales y aprovechar las condiciones del archipiélago para competir en un mercado cada vez más globalizado.

La visión del sector es ambiciosa. El CEO de Drakhar Studio defiende que Canarias tiene todos los ingredientes para convertirse en el mejor sitio, no solo de Europa, sino del planeta para hacer videojuegos. Una afirmación que resume el potencial de un territorio que busca dejar de ser únicamente un destino turístico para posicionarse también como espacio de innovación, creatividad y producción tecnológica.

Un modelo basado en la colaboración

Las coproducciones permiten que varios estudios, editoras e inversores compartan recursos, conocimiento y riesgos. En el caso de Canarias, este modelo puede servir para conectar a los equipos locales con empresas de otras comunidades y con compañías internacionales interesadas en desarrollar proyectos desde las islas.

La colaboración resulta especialmente importante en una industria que necesita perfiles muy diversos. Programadores, artistas, diseñadores, guionistas, especialistas en sonido, productores y profesionales del marketing forman parte de una cadena de trabajo cada vez más compleja. Cuanto mayor sea el número de proyectos activos, más posibilidades habrá de crear empleo especializado y retener talento.

Los encargos también pueden desempeñar un papel decisivo. Trabajar para terceros ofrece a los estudios canarios una fuente de ingresos más estable, además de permitirles participar en producciones de mayor escala. Al mismo tiempo, estos proyectos ayudan a generar experiencia, contactos internacionales y un catálogo de trabajos capaz de abrir nuevas oportunidades.

Un territorio con aspiraciones globales

La posición de Canarias favorece una mirada internacional. El archipiélago mantiene vínculos con Europa, África y América, y cuenta con una identidad cultural propia que puede convertirse en un elemento diferencial dentro de la creación de videojuegos. Esa combinación permite plantear proyectos dirigidos tanto al mercado español como a una audiencia global.

Para que esa ventaja se traduzca en resultados, no basta con atraer producciones puntuales. El reto consiste en construir un ecosistema estable, con estudios consolidados, formación especializada, financiación, espacios de trabajo y una red de proveedores capaz de acompañar cada fase del desarrollo.

La creación de videojuegos requiere además procesos largos. Desde la idea inicial hasta el lanzamiento pueden pasar varios años, por lo que las empresas necesitan seguridad para planificar sus equipos y sus inversiones. La continuidad de las políticas de apoyo y la simplificación de los trámites serán factores esenciales para que Canarias pueda competir con otros territorios que ya cuentan con una industria digital madura.

El valor de la producción local

El crecimiento del sector no debería medirse únicamente por el número de empresas instaladas en las islas. También será importante observar cuántos proyectos se desarrollan desde Canarias, qué propiedad intelectual se crea y cuánto conocimiento permanece en el territorio una vez finalizada cada producción.

Contar con estudios capaces de impulsar sus propias marcas permitiría aumentar el valor añadido de la industria. Las coproducciones y los encargos pueden actuar como una puerta de entrada, pero el desarrollo de videojuegos originales ofrece la posibilidad de construir franquicias, generar ingresos a largo plazo y proyectar la creatividad canaria fuera de sus fronteras.

En este contexto, compañías como Drakhar Studio representan una parte de la conversación sobre el futuro del videojuego en las islas. Su apuesta pone el foco en la capacidad de Canarias para acoger proyectos competitivos y en la necesidad de que el sector privado, las instituciones y los centros de formación avancen en la misma dirección.

Los principales retos del ecosistema canario

  • Retener profesionales: crear oportunidades estables para evitar la fuga de talento hacia otros mercados.
  • Facilitar la financiación: apoyar tanto los encargos como la creación de propiedades intelectuales propias.
  • Mejorar la formación: adaptar los estudios y programas especializados a las necesidades reales de los equipos.
  • Impulsar la visibilidad: llevar los proyectos canarios a ferias, eventos y plataformas internacionales.
  • Consolidar la colaboración: favorecer alianzas entre estudios, administraciones, inversores y empresas tecnológicas.

El futuro de los videojuegos en Canarias dependerá de la capacidad para transformar sus ventajas potenciales en una estructura productiva duradera. El interés por las coproducciones y los encargos confirma que existe una oportunidad, pero también que será necesario mantener una estrategia a largo plazo.

La meta ya no es únicamente atraer proyectos de fuera. El verdadero salto llegará cuando las islas sean capaces de crear, producir y exportar videojuegos con una identidad propia. Si el ecosistema logra combinar talento, inversión y continuidad, Canarias podría convertirse en uno de los nombres de referencia de la industria digital internacional.

Artículo anteriorResident Evil llega al cine: ¿la mejor adaptación del juego?
Artículo siguienteReal Madrid-Olympiacos: horario y dónde ver la final