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«Si te esfuerzas al 95%, equivale al 0%»: La polémica del CEO de Greptile y la jornada 996

A finales de 2024, Daksh Gupta, fundador y CEO de una pequeña startup de IA en Silicon Valley, generó controversia al publicar un tuit en el que mencionaba que su empresa no ofrecía conciliación laboral y buscaba empleados dispuestos a trabajar 100 horas a la semana, incluyendo fines de semana.

En declaraciones recogidas por Inc.com, Gupta explicó que en un mercado tan competitivo, el esfuerzo al 95% equivalía a estar al 0%. Sin embargo, más de un año después, en una entrevista en el pódcast The Peel con Turner Novak, el CEO dio más contexto a sus palabras, alegando que el famoso modelo «996» ni siquiera era una norma en su empresa, sino una referencia sobre la vida social de los jóvenes fundadores de Silicon Valley.

El trabajo como «producto»

Gupta reconoce que en su empresa se aplica el modelo de jornada «996», pero rechaza la etiqueta sin matices, ya que considera que implica una imposición que él quiere evitar. Para el CEO de Greptile, el trabajo es un producto que ofrece sueldos altos, acciones generosas y proyectos técnicos desafiantes a cambio de entrega total por parte de los empleados. Trata a cada candidato como a un inversor, mostrando transparencia sobre la empresa y sus expectativas laborales.

Lucy Guo, cofundadora de Scale AI, respalda el enfoque del esfuerzo extremo, afirmando que quien quiera irse a las 5 de la tarde no está en el trabajo adecuado. Este planteamiento, aunque singular, no es único en Silicon Valley, donde otros fundadores y figuras prominentes como Elon Musk y Serguéi Brin también promueven jornadas laborales extensas.

El debate sobre la jornada laboral

Mientras algunos defienden el modelo «996», existen críticas dentro del ecosistema emprendedor. Suranga Chandratillake, socio de Balderton Capital, sugiere que esta perspectiva se ve influenciada por inversores que buscan retorno rápido a costa del esfuerzo de los empleados. Por otro lado, Amelia Miller de Ivee considera que exigir siete días de trabajo seguidos envía una mala señal a potenciales inversores.

Los números respaldan parcialmente estas preocupaciones, con informes que indican que el agotamiento del equipo fundador contribuye al cierre del 5% de startups analizadas. Mientras empresas como OpenAI abogan por semanas laborales más cortas gracias a la IA, algunas startups de IA exigen lo contrario a sus ingenieros, generando una contradicción en el sector aún sin resolver.

En un contexto donde China prohibió el modelo «996» por ley hace cinco años, la resurgencia de este en Silicon Valley plantea interrogantes sobre el equilibrio entre el rendimiento laboral y el bienestar de los empleados en la era de la inteligencia artificial.

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