Los envíos de robots humanoides se triplican en 2026 y las cinco empresas líderes son chinas
El mercado de los robots humanoides todavía está dando sus primeros pasos, pero ya comienza a mostrar una dirección clara: China domina la fabricación, la distribución y la expansión comercial de estas máquinas. Durante los seis primeros meses de 2026 se han distribuido 22.000 robots humanoides en todo el mundo, una cifra que triplica la registrada en el mismo periodo del año anterior.
El dato debe interpretarse con cautela. Se trata de unidades distribuidas o entregadas, no necesariamente vendidas a clientes finales. Además, el volumen sigue siendo reducido frente a mercados tecnológicos consolidados como el de los teléfonos móviles, los ordenadores o los drones. La oferta comercial continúa limitada y muchos robots se destinan a demostraciones, investigación o proyectos piloto.
Aun así, las previsiones apuntan a que el año terminará con más de 50.000 unidades entregadas. De cumplirse, el mercado crecería un 210% interanual y confirmaría que la robótica humanoide se encuentra en una fase de expansión acelerada, aunque todavía lejos de convertirse en un producto habitual en los hogares.
Agibot lidera el mercado por delante de Unitree
La clasificación de fabricantes está completamente dominada por compañías chinas. Agibot ocupa la primera posición con aproximadamente 9.700 unidades distribuidas durante el semestre, lo que representa una cuota del 43% del mercado mundial.
Unitree aparece en segunda posición con algo más de 7.000 robots y un 31% de cuota. A bastante distancia se sitúan Galbot, con el 5%; UBTech, con el 4,4%; y Leju Robotics, con el 2,9%. En conjunto, estas cinco empresas concentran el 86% de todos los envíos globales.
- Agibot: 43% del mercado y unas 9.700 unidades.
- Unitree: 31% y más de 7.000 robots.
- Galbot: 5% del mercado.
- UBTech: 4,4% de cuota.
- Leju Robotics: 2,9% del mercado.
El liderazgo de Agibot resulta especialmente relevante porque Unitree es, hasta ahora, la marca más conocida internacionalmente. La compañía ha ganado visibilidad con sus robots bípedos y recientemente ha protagonizado un destacado debut bursátil. Sin embargo, su rival ha conseguido adelantarla gracias a una estrategia de producto más diversificada.
La batalla por definir qué es un robot humanoide
Agibot comercializa robots bípedos de tamaño completo, pero también modelos con ruedas, como los pertenecientes a la serie G. Esta variedad le permite competir en más segmentos y aumentar el número de unidades distribuidas, aunque también ha provocado discrepancias sobre cómo debe medirse el mercado.
Unitree considera que las plataformas con ruedas no deberían contabilizarse como robots humanoides, aunque incorporen un torso y una cabeza con apariencia humana. Desde su perspectiva, la comparación debería limitarse a los robots bípedos, capaces de caminar sobre dos piernas y mantener el equilibrio en superficies cambiantes.
La empresa asegura haber fabricado de forma acumulada 18.000 robots bípedos, sin incluir sus plataformas con ruedas. Bajo ese criterio, Unitree seguiría ocupando el primer puesto. Además, su modelo Unitree G1 es el robot individual con más envíos, con unas 7.000 unidades.
El entretenimiento es el principal destino
Los datos de uso muestran que la mayoría de los robots humanoides todavía no desempeña tareas industriales complejas. El entretenimiento y los espectáculos representan el 33,6% de las aplicaciones, una categoría que incluye ferias, demostraciones, eventos y experiencias destinadas a atraer visitantes.
La producción y la investigación de datos ocupan el segundo lugar, con un 27%. En este ámbito, los robots se utilizan para recopilar información sobre movimientos, interacción con objetos y comportamiento en distintos entornos. Esos datos pueden servir después para entrenar sistemas de inteligencia artificial.
- Entretenimiento y espectáculos: 33,6%.
- Producción e investigación de datos: 27%.
- Orientación en espacios públicos: 19%.
- Manufactura industrial: 12,8%.
- Logística: 4,9%.
La distribución confirma que la robótica humanoide aún está en una etapa de transición. Muchos ejemplares funcionan como escaparate tecnológico o como plataformas de pruebas, mientras que su presencia en fábricas, almacenes y servicios comerciales sigue siendo minoritaria.
La inteligencia artificial busca robots más autónomos
El siguiente salto tecnológico pasa por mejorar la capacidad de los robots para comprender el entorno y ejecutar tareas prolongadas. Para ello, la industria está combinando los llamados modelos del mundo con las arquitecturas VLA, siglas en inglés de visión, lenguaje y acción.
Un modelo del mundo es un sistema de inteligencia artificial que construye una representación interna del entorno: identifica objetos, relaciones espaciales y posibles cambios futuros. Gracias a ello, el robot puede anticipar qué ocurrirá después de una acción, en lugar de limitarse a reaccionar ante cada estímulo.
Las arquitecturas VLA conectan tres capacidades: la visión para interpretar lo que captan las cámaras, el lenguaje para comprender instrucciones y la acción para mover el cuerpo o manipular objetos. En la práctica, permiten que una orden expresada con palabras se traduzca en una secuencia de movimientos.
Esta combinación resulta clave para superar uno de los mayores obstáculos de los robots humanoides: realizar tareas largas y variables sin supervisión constante. Si la tecnología madura, los fabricantes esperan que el uso industrial y los servicios terminen superando al entretenimiento.
Por ahora, China parte con una ventaja evidente en volumen y variedad de modelos. La gran incógnita es si ese crecimiento se traducirá en una demanda estable y rentable o si el mercado seguirá dependiendo, durante los próximos años, de demostraciones, proyectos de investigación y compras institucionales.



