Desde que internet llegó para formar parte de nuestras vidas, nuestras prácticas de trabajo, consumo y relaciones han cambiado significativamente. Antes de la digitalización de la mayoría de los entornos tradicionales toda nuestra información y privacidad era física o tangible, sin embargo en la actualidad la mayoría de nuestros datos se encuentran contenidos en la nube, en espacios que no siempre son seguros.

Como consecuencia de la alta digitalización de la sociedad y de esa falta de seguridad, hemos visto cómo surgía un nuevo tipo de delito que deviene directamente de estas actividades en la red. Un delito informático, el cual es muy fácil de incurrir de manera involuntaria, y por lo tanto ,vernos envueltos en problemas judiciales  sin saber muy bien por qué.

Cómo proceder ante un delito informático

La red nos ha traído múltiples beneficios, además de  una conexión directa con cualquier parte del mundo, pero esta conectividad tiene implícita una parte negativa, y es la sobreexposición a la que nos enfrentamos en entornos que todavía son “nuevos” para la sociedad, y para los cuales no estamos del todo bien educados, y por lo tanto protegidos.

Páginas web, compras online, correo electrónico, redes sociales, de contacto o el propio Whatsapp son aplicaciones que contienen datos e información personales, y aún estando estos espacios bajo políticas de protección de datos personales pueden ser víctimas de virus, piratas informáticos otras amenazas en la Web que logren acceder a nuestros datos para realizar con ellos actos delictivos.

Pero además del robo de información, nuestros espacios privados virtuales contienen información que puede ser relevante en ciertos dictámenes judiciales, ya sean por pleitos familiares, laborales, fiscales o de cualquier otro ámbito. Para que esa  información pueda ser validada como verídica, y nos pueda valer como posibles pruebas en la resolución del caso, tanto en una denuncia por robo de información como muestra aclaratoria de un suceso, debemos de acudir a un experto en delitos informáticos.

¿Cuándo nos es necesario acudir a un perito informático?

Se recurre a la ayuda de un perito informático en casos de delitos digitales y sirve para demostrar la validez o invalidez de la información digital que es aportada en una denuncia o ante los tribunales en caso de ser víctima o ser acusado de un delito informático. Este perito realizará un peritaje forense sobre una evidencia informática, siempre siguiendo estrictamente la cadena de custodia de la evidencia digital, y por supuesto como auxiliar judicial, dicho perito debe de actuar en en pro de la verdad.

¿Qué titulación requiere un perito informático?

Al ser una figura judicial relativamente nueva surgen muchas dudas en torno al perito informático, una de ellas es la titulación que debe poseer dicho perito para que el peritaje no sea recusado o tachado, en definitiva, que las pruebas no sean rechazadas al no ser aprobada la profesionalidad legal del perito. Por ello, este perito debe de contar con una titulación homologada y que la misma sea objeto de la materia del dictamen.

En definitiva, la mejor manera de verificar la capacitación del perito es mediante la confirmación o desmentimiento por parte del colegio profesional al que pertenezca.

En este artículo hemos querido dar visibilidad a la figura del perito informático, ya que cuando nos vemos envueltos en algún litigio o delito digital, al no tener tantas herramientas frente a estas causas, creemos estar desprotegidos y no sabemos cómo actuar.

Sin embargo, gracias a esta novel figura jurídica podemos estar tranquilos ya que ninguna prueba, sea falsa o verdadera, entrará en juego hasta que el perito confirme su carácter y origen.