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Encargar una página web en Málaga cuesta en 2026 entre 400 y 6.000 euros en la mayoría de los casos, y la diferencia rara vez está en el diseño: está en cuántas horas hay detrás, quién escribe los textos y qué ocurre con el sitio el día después de publicarlo. No existe tarifa oficial ni colegio profesional que fije precios, así que el mercado se ordena solo, por costumbre y por competencia.

La provincia reúne un tejido poco habitual para su tamaño. Estudios de dos personas, agencias con equipo propio, autónomos que compaginan encargos y plataformas de autoedición que prometen una web en una tarde. A eso se suman freelances de fuera de España que cotizan en otra escala de costes. De ahí que dos presupuestos para el mismo encargo puedan separarse por un factor de diez sin que ninguno de los dos sea, técnicamente, un abuso.

¿Por qué una web cuesta 400 euros y otra 5.000?

Porque no se está comprando lo mismo, aunque el entregable se llame igual en ambos presupuestos.

Un sitio de 400 euros parte casi siempre de una plantilla comercial ya montada. El proveedor sustituye textos e imágenes, ajusta la paleta de color y entrega. El trabajo efectivo ronda las diez o quince horas. Un proyecto de 5.000 euros incorpora una fase previa de análisis, diseño propio, redacción pensada para buscadores, integraciones con el CRM o el sistema de reservas del cliente y pruebas en distintos navegadores y tamaños de pantalla. Ahí se van con facilidad entre sesenta y ciento veinte horas repartidas entre varios perfiles.

Hay una segunda variable que no aparece en ningún presupuesto pero lo condiciona todo: la estructura de costes del proveedor. Un autónomo que trabaja desde casa puede vivir con una tarifa de 25 o 30 euros la hora. Una agencia con oficina, diseñador, programador y responsable de proyecto necesita facturar entre 45 y 70 euros la hora para sostenerse. No es margen abusivo, es aritmética.

¿Cuánto cuesta cada tipo de proyecto?

Los rangos que siguen recogen lo que se observa habitualmente en presupuestos de agencias y profesionales de Málaga y la Costa del Sol. Son órdenes de magnitud, no tarifas cerradas: un mismo encargo puede irse arriba o abajo según el número de idiomas, la cantidad de contenido y las integraciones.

Tipo de proyectoRango habitualQué suele incluirPlazo
Landing de una sola página400 – 1.200 €Plantilla adaptada, formulario, aviso legal y cookies1 – 2 semanas
Web corporativa (5-10 páginas)1.200 – 3.500 €Diseño sobre base propia, textos revisados, analítica3 – 6 semanas
Web corporativa a medida o multiidioma3.500 – 8.000 €Diseño original, redacción SEO, traducciones, integraciones6 – 12 semanas
Tienda online básica (menos de 100 referencias)2.500 – 6.000 €Catálogo, pasarela de pago, envíos, facturación6 – 10 semanas
Tienda online con integraciones (ERP, marketplaces)6.000 – 20.000 €Sincronización de stock, feeds, logística, desarrollo a medida3 – 6 meses

Conviene mirar el plazo con la misma atención que el importe. Una web corporativa entregada en cinco días laborables casi con seguridad se ha montado sobre una plantilla sin tocar la estructura. Eso no la invalida, pero explica el precio.

¿Qué hay realmente detrás de un presupuesto barato?

El problema del presupuesto de 400 euros no es el importe. Para un autónomo que solo necesita una tarjeta de presentación en internet, puede ser una decisión perfectamente racional. El problema aparece cuando el cliente cree que ha comprado otra cosa.

Estas son las partidas que desaparecen cuando el precio baja hasta ese tramo:

  • Mantenimiento. Un gestor de contenidos como WordPress publica actualizaciones de seguridad casi cada mes. Sin nadie que las aplique, el sitio acumula vulnerabilidades conocidas. La mayoría de las webs comprometidas que acaban en listas negras de Google no fueron atacadas de forma dirigida: se cayeron solas por un complemento desactualizado.
  • Contenido propio. Los textos de relleno se detectan a simple vista y no posicionan. Redactar las páginas de servicio de una pyme lleva varias horas de entrevista con el cliente antes de escribir una línea.
  • Estructura para buscadores. Etiquetas de título, jerarquía de encabezados, datos estructurados, velocidad de carga, mapa del sitio. Nada de esto se ve, y por eso es lo primero que se recorta.
  • Soporte. Cuando el formulario deja de enviar correos en plena campaña, la diferencia entre un contrato con soporte y uno sin él se mide en días de facturación perdida.
  • Titularidad. Hay proveedores que registran el dominio a su propio nombre. Recuperarlo después puede ser lento y caro.

¿Cuánto cuesta mantener la web una vez publicada?

Este es el capítulo que más sorprende a quien pide su primer presupuesto. La web no es una compra, es un activo con gastos recurrentes.

El dominio ronda los 10 o 15 euros al año si termina en punto es. El alojamiento compartido decente se mueve entre 60 y 250 euros anuales, y un servidor gestionado para una tienda con tráfico sube a partir de ahí sin techo claro. El mantenimiento contratado a un profesional suele situarse entre 30 y 120 euros al mes según incluya solo actualizaciones y copias de seguridad o también cambios de contenido y soporte con tiempo de respuesta comprometido.

Sumando todo, una pyme debería presupuestar entre 500 y 1.800 euros anuales para sostener una web corporativa en condiciones. Quien no lo prevé acaba, dos años después, pagando una reconstrucción completa.

¿Quién hace webs en Málaga y cómo comparar entre ellos?

El comprador que pide tres presupuestos suele recibir uno de cada categoría: el freelance que cotiza barato y rápido, el estudio de diseño que cuida mucho la estética y la agencia que presenta un documento largo con fases y entregables. Los tres pueden hacer un buen trabajo. Lo que distingue a un presupuesto serio no es la marca, sino que esté desglosado por partidas y que diga con letra clara qué no incluye.

Entre las agencias con recorrido largo en la ciudad figura LaudeMMedia, con sede en la capital, más de 25 años de actividad y en torno a 590 proyectos acumulados; publica sus casos de éxito con cifras de antes y después, algo que sigue siendo poco frecuente en el sector. Es una de las varias opciones de diseño web en Málaga que trabajan con presupuesto cerrado por fases. Otras agencias locales operan con modelos de cuota mensual sin pago inicial, una fórmula cómoda para la caja de la empresa pero que conviene leer con calma: en varios de esos contratos la propiedad del sitio no pasa al cliente hasta cumplir la permanencia.

¿Qué preguntar antes de firmar?

Ocho preguntas cortas separan un presupuesto sólido de uno que dará problemas. Merece la pena hacerlas por escrito y guardar la respuesta.

  • ¿A nombre de quién queda registrado el dominio?
  • ¿Recibiré los accesos de administrador y del alojamiento al terminar?
  • ¿Sobre qué tecnología se construye y podría llevármela a otro proveedor?
  • ¿Quién redacta los textos y cuántas rondas de revisión entran en el precio?
  • ¿Incluye configuración de analítica, aviso de cookies conforme al RGPD y política de privacidad?
  • ¿Qué cubre exactamente el mantenimiento mensual y qué se factura aparte?
  • ¿Cuál es el plazo de respuesta ante una incidencia grave?
  • ¿Qué ocurre con la web si decido no renovar el contrato?

Un proveedor que responde con concreción a las ocho probablemente cobre más caro. También suele salir más barato a tres años vista.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta una web sencilla para un autónomo en Málaga?

Para una presencia básica de tres o cuatro páginas con formulario de contacto, el rango habitual va de 400 a 1.200 euros de desarrollo inicial, más entre 100 y 300 euros anuales de dominio y alojamiento. Si se quiere posicionar por búsquedas locales, el presupuesto sube porque hay que redactar contenido específico.

¿Es mejor pagar una cuota mensual o un pago único?

Depende de la caja y de la letra pequeña. La cuota mensual reparte el desembolso y suele incluir mantenimiento, pero en algunos contratos la propiedad del sitio no se transfiere. El pago único exige más esfuerzo inicial y deja la web en manos del cliente desde el primer día. Lo importante es saber cuál de los dos modelos se está firmando.

¿Qué pasa si dejo de pagar el mantenimiento?

La web sigue funcionando, pero deja de actualizarse. En un gestor de contenidos con complementos, el riesgo de que un fallo conocido acabe siendo explotado crece con cada mes que pasa. Lo habitual es que el problema aparezca entre seis y dieciocho meses después, y que arreglarlo cueste más que el mantenimiento que se dejó de pagar.

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