Estados Unidos veta los robots aspiradores en medio de la guerra comercial con China
El enfrentamiento comercial entre Estados Unidos y China ha cobrado una nueva víctima: los robots aspiradores. La FCC, agencia encargada de regular las comunicaciones en EE. UU., ha actualizado su lista de dispositivos restringidos incluyendo a estos dispositivos robóticos avanzados, así como a los inversores de energía solar, en un intento por minimizar los «riesgos de seguridad inaceptables».
Impacto en la industria
La medida afecta a una industria millonaria, ya que China fabrica el 90% de los robots humanoides del mundo y una gran parte de los robots aspiradores. Con más de 24,12 millones de robots aspiradores distribuidos en 2025, la mayoría de los fabricantes son chinos, lo que deja a Estados Unidos en una posición desfavorable en cuanto a nuevos modelos en el mercado.
Consecuencias para los consumidores
El veto no afecta a los robots ya vendidos en EE. UU., pero sí impactará en la importación de nuevos modelos. Esto podría llevar a problemas futuros con las piezas de recambio y a la posible salida de empresas especializadas en limpieza robótica del país.
Contexto comercial
La medida se enmarca en un intento por eliminar la competencia extranjera y favorecer a las empresas autóctonas en un momento en el que el fabricante estadounidense de robots aspiradores, iRobot, ha pasado a manos chinas. Esto deja a EE. UU. en una posición vulnerable en un mercado que ahora parece cerrarse para los productos extranjeros.
La guerra comercial en el sector tecnológico
Este veto se suma a las medidas tomadas anteriormente contra empresas chinas como Huawei, ZTE y otros dispositivos tecnológicos. La ciberseguridad y los riesgos para la nación son los argumentos esgrimidos por el Gobierno estadounidense, pero la realidad apunta a una estrategia de proteccionismo industrial que podría tener repercusiones a largo plazo en el mercado de la IA y la tecnología en general.



