
Gemini ya puede hacer llamadas por ti desde el móvil, hablar con personas y gestionar tus citas
Google ha comenzado a probar una nueva función de Gemini capaz de realizar llamadas telefónicas reales en nombre del usuario. La herramienta, denominada Llamar por mí, permite pedir a la inteligencia artificial que contacte con una tienda, un restaurante o un servicio para resolver gestiones sencillas sin que el propietario del teléfono tenga que mantener la conversación.
La función supone un paso más frente a los sistemas de llamadas automatizadas tradicionales. Gemini no se limita a marcar un número o a interactuar con un menú de respuestas grabadas: también puede esperar a que atienda una persona, explicar el motivo de la llamada y transmitir determinados datos previamente autorizados por el usuario.
Una llamada realizada desde tu propio número
Cuando recibe la orden, Gemini utiliza el teléfono móvil para marcar desde el número del usuario. Este detalle puede ayudar a superar algunos filtros que bloquean llamadas procedentes de sistemas automatizados o números desconocidos.
Durante la conversación, la IA se identifica como un asistente virtual que actúa en nombre del usuario e informa de que la llamada puede ser grabada. La interacción se muestra en tiempo real mediante una transcripción en pantalla, de modo que el propietario del móvil puede seguir lo que está ocurriendo en cada momento.
Si la conversación se complica o el usuario prefiere continuar personalmente, puede tomar el control pulsando un botón. Google también ha establecido límites para impedir que Gemini suplante la identidad de una persona, imite su voz o realice acciones que no hayan sido solicitadas de forma expresa.
Qué gestiones puede hacer Gemini
La función está orientada a tareas cotidianas que suelen obligar a esperar al teléfono o a recorrer varios menús automáticos. Entre los usos previstos se encuentran los siguientes:
- Preguntar a una tienda si un producto está disponible o si ha llegado una determinada reposición.
- Reservar mesa en un restaurante indicando fecha, hora y número de comensales.
- Cambiar la fecha o la hora de una cita ya programada.
- Pedir que un establecimiento aparte un artículo para recogerlo más tarde.
- Navegar por centralitas telefónicas y esperar hasta que responda un empleado.
En términos técnicos, Gemini emplea capacidades de comprensión del lenguaje natural. Esto significa que interpreta una petición escrita en lenguaje cotidiano, identifica la intención y convierte la orden en una serie de pasos: buscar el contacto, marcar, responder a las preguntas del sistema y trasladar la información autorizada.
La inteligencia artificial generativa también analiza las respuestas de la persona que atiende la llamada para decidir cómo continuar. Sin embargo, Google advierte de que las conversaciones reales son imprevisibles. Por ese motivo, la compañía considera que la función todavía se encuentra en una fase experimental.
El usuario debe aprobar la llamada antes de que se realice
Para iniciar el proceso basta con abrir la aplicación de Gemini y escribir una instrucción concreta. Por ejemplo, se puede solicitar que llame a un restaurante para reservar una mesa para dos personas a una hora determinada al día siguiente.
Antes de marcar, Gemini presenta un resumen de la tarea. En esa pantalla aparecen el número de teléfono, el objetivo de la llamada y los datos que se compartirán con el establecimiento. El usuario debe revisar la información y dar permiso para continuar.
Google recomienda especificar con claridad las fechas, los horarios y las preferencias. Indicar mañana o la semana que viene puede generar confusión si existen varias interpretaciones, por lo que resulta más seguro incluir el día exacto y la franja horaria deseada.
Al finalizar, el usuario recibe una notificación con el resultado. Tanto el resumen como la transcripción completa de la conversación quedan disponibles en el historial de la aplicación Teléfono, lo que permite comprobar qué se ha dicho y qué respuesta ha ofrecido el negocio.
Restricciones para proteger al usuario
Llamar por mí no puede utilizarse para contactar con los servicios de emergencia, incluidos los números 911 y 112. Tampoco está autorizada para completar compras con tarjetas de crédito ni para transmitir contraseñas, historiales médicos, números de la Seguridad Social u otra información especialmente sensible.
La herramienta tampoco está diseñada para campañas de telemarketing. Los usuarios no podrán emplearla para realizar llamadas comerciales masivas o vender productos y servicios a otras personas.
Estas limitaciones buscan reducir los riesgos asociados a una IA con capacidad para comunicarse directamente con terceros. Aunque Gemini avisa de que es un sistema automatizado y permite supervisar la conversación, cualquier error al interpretar una petición podría provocar una reserva incorrecta, compartir un dato equivocado o generar malentendidos con el negocio.
Disponibilidad limitada en Estados Unidos
Por ahora, la función solo está disponible en Estados Unidos para usuarios que tengan un Pixel 11 y una suscripción de Gemini. Google la está desplegando como un experimento a pequeña escala para analizar cómo responde el sistema ante conversaciones espontáneas y situaciones que no aparecen en los guiones habituales de los asistentes virtuales.
Además, existe un límite diario de llamadas. Cuando el usuario agota su cuota, debe esperar hasta el día siguiente para volver a utilizar la función. No se ha confirmado todavía cuándo llegará Llamar por mí a otros móviles, a España o a otros planes de suscripción.
La novedad refleja la evolución de Gemini desde un chatbot capaz de responder preguntas hacia un asistente que puede ejecutar acciones en el mundo real. El reto para Google será mantener el control del usuario, proteger la privacidad y conseguir que las llamadas sean suficientemente fiables antes de ampliar su disponibilidad.



