Las semillas de cannabis han sido motivo de estudio en los últimos años, y gracias a la ciencia y los avances genéticos se ha podido descifrar el código genético que forma parte de cada y por consiguiente la especie particular que ha dado lugar a tal semilla, este proceso que poco a poco se va perfeccionando permitió el nacimiento de una de las especies más fascinantes provenientes del cannabis, se trata de las semillas de marihuana autoflorecientes que pueden ser adquiridas fácilmente en sitios especializadosA pesar de que la planta de cannabis ha estado presente desde nuestros antepasados, la diferenciación genética surgió a raíz de los avances científicos y, finalmente en 1924 fue descubierta la especie Cannabis Ruderalis, pero lo que más sorprendió fue su capacidad de adaptarse y sobrevivir a climas con condiciones adversas donde difícilmente podría crecer vegetación alguna. Esta nueva especie abrió un nuevo horizonte para los especialistas en hibridación y genética, pues ha servido de base para crear diversas semillas como es el caso de las autoflorecientes que surgen de un híbrido de semillas fertilizadas que han sido cruzadas con la variedad Ruderalis.

Características de las semillas autoflorecientes

Como ya se dijo, las semillas autoflorecientes derivan de la especie Ruderalis en combinación con otras, y es que, esta planta ofrece cualidades importantes que la catapultaron como la candidata perfecta para ser utilizada como base genética. La planta ha desarrollado una capacidad envidiable de controlar su crecimiento, pues en condiciones normales, debían tener la capacidad de poder reproducirse antes del final del verano y la llegada de las heladas temperaturas, por eso resulta tan maravilloso ver como una planta es capaz de adaptarse, modificarse y sobrevivir, sin depender de forma directa de los fotoperíodos. Esta característica llama la atención de los criadores profesionales quienes trabajan con Ruderales para generar diferentes cepas o semillas fotoperiódicas que ya se conocen como autoflorecientes.

Entre las ventajas que ofrecen los cultivos de este tipo de semillas, está el hecho de que son capaces de crecer sin un cambio en el ciclo de la luz, por si fuera poco, los cultivos se desarrollan en terrenos compactos, cómodos y pequeños sin ninguna dificultad, también ofrecen un buen porcentaje de Cannabidiol o CBD, compuesto de gran valor terapéutico y con contundente trayectoria en la medicina moderna. Los cultivos autoflorecientes ofrecen un crecimiento rápido o acelerado en comparación con otras cepas, y son consideradas las semillas favoritas para los novatos por la facilidad que ofrece su cultivo y la capacidad de resistencia que ha sido heredada por parte de Ruderalis. Ahora bien, entre los contra que se presentan, cabe mencionar que estos cultivos no ofrecen un muy buen rendimiento dado a que las plantas no alcanzan gran altura, por lo tanto, no existe gran cantidad de puntos específicos que den lugar a la floración, de igual forma, no se caracteriza por ofrecer alto contenido de THC y para los criadores es difícil salvarlas en caso de que ocurra un accidente puesto que tienen un ciclo de vida muy acelerado. Pese a todo esto, no hay duda que las semillas autoflorecientes son las más apropiadas para los novatos que desean incursionar en el mundo del cultivo de cannabis de forma legal.

¿Quiénes son los responsables de las semillas de cannabis?

No solo las semillas autoflorecientes son conocidas entre los cultivadores y criadores, pues las regulares y las feminizadas también gozan de prestigio en este terreno, sin embargo, en vista de la penalización que existe sobre los cultivos clandestinos, el surgimiento de los bancos de semilla ha dado en el clavo de aquellos que buscan preservar la continuidad de la especie. Estos centros especializados hacen presencia a escala nacional e internacional, y es en estos lugares donde se llevan a cabo los diferentes procesos de genética e hibridación que dan lugar a las semillas de cannabis más conocidas, dichos procesos son monitoreados por especialistas en la materia que trabajan en pro de la planta.

Diversos países han apostado por los bancos de semilla, y los más populares del mundo cuentan con sedes en Canadá, Holanda, Sudáfrica, incluso España bajo la intención de seguir innovando en la creación de nuevas semillas a través del cruce de otros ejemplares de mano de profesionales altamente capacitados en esta rama de la genética que evalúan detalladamente la dominancia de la planta, el género, el aroma, sabor y tamaño, todo con la intención de obtener resultados únicos y poder satisfacer la gran demanda de consumidores que se inclinan por esta categoría de colección. Cada banco de semillas debe cumplir reglamentos estrictos a fin de ser amparado por las leyes, si te interesa adquirir las famosas semillas autoflorecientes o cualquier otro tipo, lo mejor será que acudas a los bancos de semilla certificados que ofrecen diferentes productos a base de cannabis y cumplen con los protocolos legales para su comercialización.