La empresa gallega que lleva sus collares GPS a 30.000 vacas y se convierte en referente europeo
Una empresa tecnológica de Abadín, en Lugo, se ha convertido en uno de los ejemplos más destacados de innovación aplicada al sector ganadero en Galicia. Su propuesta: collares inteligentes con GPS capaces de monitorizar al ganado y facilitar la gestión diaria de las explotaciones. El sistema ya se utiliza en alrededor de 30.000 reses.
El proyecto refleja cómo la digitalización está entrando en un sector tradicionalmente vinculado a procesos manuales. Con información sobre la ubicación y el comportamiento de los animales, los ganaderos pueden disponer de una visión más precisa de sus explotaciones y reaccionar antes ante posibles incidencias.
Desde 2021, la compañía ha recibido más de 1,54 millones de euros en financiación pública vinculada a programas y fondos europeos. Este respaldo ha contribuido al desarrollo y la expansión de una tecnología que aspira a mejorar la eficiencia, la trazabilidad y el bienestar animal en el medio rural.
Una herramienta para controlar el ganado a distancia
Los collares inteligentes incorporan tecnología de geolocalización y sistemas de seguimiento que permiten conocer dónde se encuentran los animales. Esta información resulta especialmente útil en explotaciones extensivas, donde las reses se mueven por grandes superficies y no siempre es sencillo comprobar su estado de forma presencial.
El objetivo no es sustituir el trabajo de los ganaderos, sino ofrecerles datos para tomar decisiones con mayor rapidez. La localización del ganado puede ayudar a detectar movimientos anómalos, facilitar la búsqueda de animales y mejorar el control de los rebaños en terrenos amplios.
Además, este tipo de soluciones puede integrarse en una estrategia más amplia de gestión digital. La recopilación de datos permite analizar rutinas, identificar cambios y planificar mejor determinadas tareas, desde las revisiones hasta la organización de los desplazamientos por la explotación.
La tecnología llega a un sector clave para Galicia
La ganadería desempeña un papel esencial en la economía y en la configuración del territorio gallego. Muchas explotaciones se encuentran en zonas rurales donde la dispersión geográfica, el envejecimiento de la población y la falta de mano de obra complican la gestión diaria.
En este contexto, los dispositivos conectados pueden convertirse en un apoyo relevante. Las herramientas de monitorización reducen la dependencia de las comprobaciones constantes sobre el terreno y permiten concentrar los recursos en las situaciones que requieren atención prioritaria.
La digitalización también puede contribuir a hacer más atractivo el relevo generacional. Las nuevas generaciones de ganaderos están más familiarizadas con las aplicaciones móviles, los sensores y el análisis de datos, elementos que pueden facilitar una gestión más moderna y competitiva de las explotaciones.
Más de 1,54 millones de euros de apoyo público
El crecimiento de esta iniciativa ha contado con el respaldo de distintas líneas de financiación pública asociadas a programas nacionales y europeos. Desde 2021, la empresa ha captado más de 1,54 millones de euros para impulsar su actividad y consolidar una solución tecnológica desarrollada desde Galicia.
Estas inversiones se enmarcan en una estrategia europea que busca acelerar la transformación digital, reforzar la innovación empresarial y mejorar la competitividad de las zonas rurales. También responden a la necesidad de avanzar hacia una producción agroganadera más eficiente y sostenible.
El apoyo institucional resulta especialmente importante para las empresas tecnológicas vinculadas al campo. Desarrollar hardware, plataformas de gestión y sistemas de conectividad exige recursos y una fase de prueba prolongada antes de que la solución pueda implantarse a gran escala.
Una referencia gallega con proyección europea
El hecho de que los collares ya se utilicen en unas 30.000 vacas sitúa a la empresa de Abadín como un caso destacado dentro del ecosistema de innovación rural. La cifra demuestra que la tecnología no se ha quedado en una fase experimental y que existe una demanda real por parte de las explotaciones ganaderas.
El reto ahora pasa por continuar ampliando su presencia y perfeccionar las herramientas asociadas al sistema. La evolución de las redes de comunicaciones, la inteligencia artificial y el análisis de grandes volúmenes de datos puede abrir nuevas posibilidades para anticipar problemas y optimizar la producción.
La experiencia gallega muestra que la innovación no tiene por qué concentrarse en las grandes ciudades. Desde un municipio rural como Abadín, una empresa puede desarrollar tecnología con aplicación internacional y contribuir a modernizar un sector fundamental para la economía y la conservación del territorio.
Qué aportan los collares inteligentes al ganadero
- Localización en tiempo real: permite conocer la posición de las reses en explotaciones extensivas.
- Mayor capacidad de supervisión: facilita el seguimiento del rebaño sin tener que recorrer continuamente toda la finca.
- Detección de incidencias: los cambios de ubicación o comportamiento pueden ayudar a identificar situaciones que requieren revisión.
- Gestión basada en datos: la información acumulada sirve para planificar tareas y mejorar la organización de la explotación.
- Impulso a la digitalización rural: acerca herramientas conectadas a un sector clave para Galicia y para el conjunto de la Unión Europea.



