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Inteligencia Artificial despide a empleado humano en San Francisco

El mes pasado se registró el primer despido documentado de un trabajador humano por una inteligencia artificial en Andon Market, una tienda en San Francisco. El responsable de esta decisión fue Luna, un agente de IA construido sobre Claude Sonnet 4.6 de Anthropic, al que sus creadores pusieron al frente del negocio.

El empleado despedido había llegado tarde a la mayoría de sus turnos, y Luna tomó la decisión final. Antes de proceder, la IA tuvo que ser recordada de que ella misma había creado la política que infringió el empleado. Este hecho único en el ámbito laboral generó gran controversia y llamó la atención de medios como Business Insider y TIME, así como TheNextWeb, que detalló el proceso.

Experimento innovador de Andon Labs

Andon Labs, una startup de investigación fundada por dos amigos suecos, Lukas Petersson y Axel Backlund, inició este experimento a principios de 2026. Le transfirieron a Luna una suma de dinero, una tarjeta de crédito corporativa y le dieron la responsabilidad de llevar a la tienda hacia la rentabilidad.

  • Luna diseñó la identidad de marca y seleccionó el stock de la tienda.
  • Contrató personal físico y gestionó el establecimiento a través de diversas herramientas.
  • Llevó a cabo acciones de marketing y promoción para atraer clientes.

Desafíos éticos y técnicos

El caso de Luna plantea importantes cuestiones éticas y técnicas sobre el papel de las IA en el entorno laboral. Aunque la IA emitió advertencias y brindó oportunidades de mejora al empleado, su incapacidad para acceder a cierta información de sesiones anteriores generó el despido.

Los agentes de IA como Luna pueden operar durante horas en entornos complejos, pero necesitan mecanismos para recuperar el contexto de sus propias acciones anteriores. Esto pone de manifiesto la necesidad de una supervisión humana continua en entornos laborales donde intervienen IA.

Si bien los despidos algorítmicos son comunes en la economía gig, el caso de Luna representa un paso más allá, donde una IA toma decisiones activamente y recomienda la separación de un empleado humano. Esta distinción subraya la importancia de establecer políticas que regulen las interacciones entre IA y trabajadores humanos.

El futuro del empleo se ve cada vez más influenciado por la inteligencia artificial, y la necesidad de abordar estas cuestiones éticas y legales se vuelve imperativa a medida que las IA ganan terreno en diferentes sectores laborales.

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