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Inteligencia Artificial La IA vuelve a fragmentar Android justo cuando Google avanzaba

La IA vuelve a fragmentar Android justo cuando Google avanzaba

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La fragmentación de Android vuelve a crecer, esta vez por culpa de la inteligencia artificial

Google parecía haber encarrilado uno de los problemas históricos de Android: la fragmentación. Las actualizaciones llegan durante más años, los fabricantes mantienen sus móviles durante más tiempo y los componentes del sistema pueden renovarse sin depender siempre de una gran actualización.

Sin embargo, la inteligencia artificial está abriendo una nueva brecha entre dispositivos. La disponibilidad de Gemini Nano y de las funciones agrupadas bajo el nombre de Gemini Intelligence depende ahora de una combinación poco transparente de procesador, memoria RAM, versión del modelo y decisiones de software.

Android había avanzado contra la fragmentación

Durante años, la fragmentación de Android tuvo varios responsables. El sistema operativo estaba estrechamente ligado al código de los fabricantes de chips, mientras que empresas como Qualcomm y MediaTek ofrecían controladores durante periodos relativamente cortos.

Esto obligaba a rehacer buena parte del trabajo cada vez que Google publicaba una nueva versión o un parche. A ese obstáculo se sumaba la decisión de muchos fabricantes de dejar de actualizar sus teléfonos tras uno o dos años. En algunos mercados, además, las operadoras debían aprobar cada versión antes de distribuirla.

Google fue desmontando progresivamente esas barreras. Project Treble, presentado en 2017, separó el sistema operativo de la parte específica desarrollada para cada fabricante de chips. De este modo, Google podía actualizar su parte sin modificar todo el software del dispositivo.

Dos años después llegó Project Mainline, que permitió actualizar componentes esenciales de Android directamente mediante Google Play. El sistema podía recibir mejoras y correcciones sin esperar necesariamente a una nueva versión completa del sistema operativo.

El soporte del hardware también ha mejorado. Qualcomm se comprometió a ofrecer ocho años de controladores para el Snapdragon 8 Elite y las plataformas posteriores, mientras que MediaTek adoptó una estrategia similar en sus procesadores Dimensity de gama alta.

Como consecuencia, varias marcas ofrecen ya siete años o más de actualizaciones en sus teléfonos de referencia. La gama económica y parte de la gama media siguen teniendo más limitaciones, pero la situación de los móviles más avanzados es muy distinta a la de hace unos años.

Gemini Nano introduce una nueva división

La inteligencia artificial generativa está trasladando la fragmentación al propio funcionamiento de Android. Gemini Nano es un modelo de IA diseñado para ejecutarse en local, es decir, directamente en el móvil y sin enviar cada petición a la nube.

Esta ejecución permite realizar tareas sencillas de escritura, traducción, resumen o análisis de contenido incluso sin conexión. También puede mejorar la privacidad y reducir la latencia, aunque exige disponer de suficiente potencia de cálculo y memoria.

Google utiliza AICore como capa del sistema encargada de ofrecer esa capacidad a las aplicaciones compatibles. El problema es que no todos los teléfonos que cumplen aparentemente los requisitos reciben la misma versión de Gemini Nano ni las mismas funciones.

La primera edición, centrada en texto, debutó en el Pixel 8. La versión multimodal, capaz de procesar también imágenes y audio, llegó con el Pixel 9 y posteriormente se extendió a otros modelos de gama alta y plegables.

Gemini Nano v3 se estrenó con el Pixel 10 y también llegó al Galaxy S26. Una cuarta versión, con mejor reconocimiento de escritura a mano, más idiomas compatibles y un consumo energético inferior, debutó en los Galaxy Z Fold 8 y Z Flip 8 antes de incorporarse a la familia Pixel 11.

El mismo procesador no garantiza la misma IA

Google establece que Gemini Intelligence requiere, como mínimo, 12 GB de RAM y un chipset de gama alta relativamente reciente. Además, solo los dispositivos compatibles con Gemini Nano v3 o v4 pueden acceder a estas funciones.

Sobre el papel, parece una limitación técnica razonable. En la práctica, genera dudas. El Galaxy S26 y los Galaxy Z Fold 8 y Z Flip 8 utilizan el mismo Snapdragon 8 Elite Gen 5, pero el primero llegó con Nano v3 y los plegables con Nano v4.

El caso del Pixel 9 resulta todavía más confuso. Aunque dispone de memoria suficiente y su procesador no queda muy lejos de los modelos posteriores, inicialmente se identificó como compatible con Nano v2. Por ese motivo quedó fuera de Gemini Intelligence cuando Google presentó el conjunto de funciones en mayo de 2026.

Más tarde, la documentación de ML Kit GenAI pasó a incluir el Pixel 9 bajo Nano v3, sin que el teléfono recibiera un cambio de procesador. Aun así, el dispositivo continúa sin acceder a Gemini Intelligence, lo que evidencia que los requisitos publicados no explican por completo la disponibilidad real.

La versión de Nano tampoco lo incluye todo

Incluso los móviles compatibles con Nano v3 o v4 no tienen garantizado el mismo catálogo. La función Task Automation, que permite a Gemini completar acciones de varios pasos entre aplicaciones, es la única prestación confirmada de forma general para ambos niveles.

Rambler, una herramienta de dictado que elimina repeticiones y divagaciones al convertir la voz en texto, se ha limitado hasta ahora al Pixel 11. No existe confirmación de que vaya a llegar a otros teléfonos.

Otras funciones anunciadas, como Create My Widget y Intelligent Autofill, tampoco tienen una disponibilidad amplia. Ni siquiera los plegables de Samsung que estrenaron Gemini Nano v4 cuentan necesariamente con ellas.

Un problema de transparencia para Android

La nueva fragmentación no consiste únicamente en tener una versión de Android antigua. Ahora dos móviles con el mismo chip pueden ofrecer modelos de IA distintos, mientras que otro terminal con características similares puede quedar excluido por una decisión de software o de producto.

Google ha dedicado cerca de una década a separar Android de los componentes que dificultaban sus actualizaciones. El reto actual es evitar que esa mejora quede eclipsada por un ecosistema de inteligencia artificial dividido entre modelos, versiones, regiones y fabricantes.

Para los usuarios, la consecuencia es clara: comprar un móvil con un procesador compatible ya no basta. También será necesario comprobar qué versión de Gemini Nano incluye, qué funciones están activas y durante cuánto tiempo recibirá nuevas capacidades.

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