Publicidad

La startup valenciana iPronics capta 125 millones de dólares para mejorar las redes de los centros de datos de IA

La carrera por desarrollar inteligencia artificial no se libra únicamente en los modelos y las unidades de procesamiento gráfico. También depende de la infraestructura que conecta miles de chips dentro de un centro de datos. En ese ámbito especializado, la empresa valenciana iPronics ha captado 125 millones de dólares en una ronda de financiación en la que participa Nvidia.

La operación, correspondiente a una ronda de Serie B, ha sido liderada por Maverick Silicon y Light Street Capital. En ella también han participado Bosch Ventures, Triatomic Capital, Catalight Capital y el fondo del Consejo Europeo de Innovación.

Con esta nueva inyección, iPronics acumula aproximadamente 177 millones de dólares captados desde su creación. La compañía utilizará los fondos para acelerar el desarrollo y la comercialización de sus sistemas de conmutación óptica, una tecnología diseñada para hacer más rápidas, flexibles y resistentes las redes que conectan los chips de inteligencia artificial.

La red se convierte en un cuello de botella para la IA

Los grandes sistemas de inteligencia artificial funcionan mediante agrupaciones de miles de chips que trabajan de manera coordinada. Estos procesadores deben intercambiar constantemente datos y resultados para entrenar modelos o responder a las peticiones de los usuarios.

El problema es que aumentar el número de chips no garantiza por sí solo un mejor rendimiento. Si la red que los conecta es demasiado lenta, rígida o vulnerable a los fallos, parte de la capacidad de cálculo queda desaprovechada. En otras palabras, los procesadores pueden ser muy potentes, pero no trabajar a pleno rendimiento si tienen que esperar a que lleguen los datos.

Además, la escala de los centros de datos de IA hace que las averías sean cada vez más habituales. Cuando una red está formada por miles de componentes, un fallo puntual puede afectar a una parte importante del sistema. Por eso, los operadores necesitan infraestructuras capaces de detectar problemas y modificar las conexiones sin interrumpir el servicio.

Qué es un conmutador óptico

La tecnología de iPronics se basa en los optical circuit switches, conocidos como OCS. Se trata de conmutadores que utilizan señales de luz para establecer y cambiar las conexiones entre diferentes equipos de una red.

En las redes tradicionales, buena parte de la comunicación se gestiona mediante señales eléctricas. La conmutación óptica, en cambio, emplea caminos de luz que pueden reconfigurarse para conectar unos dispositivos con otros según las necesidades del sistema.

Esta capacidad permite reorganizar el tráfico de datos cuando cambia la carga de trabajo o cuando se produce un fallo. La red puede dirigir las comunicaciones por otra ruta y evitar que un componente defectuoso bloquee el funcionamiento de todo el conjunto.

El objetivo no es sustituir a las GPU, los procesadores especializados que ejecutan gran parte de las operaciones de la IA, sino facilitar que todos esos chips puedan comunicarse con la menor latencia posible. La latencia es el tiempo que tarda un dato en viajar desde un punto hasta otro; cuanto menor sea, más rápido puede reaccionar el sistema.

Un equipo diseñado para ocupar menos espacio

La propuesta comercial de la compañía es iPronics ONE, un conmutador óptico instalado en formato rack. Un rack es el armario estandarizado en el que se colocan servidores, equipos de red y otros componentes de un centro de datos.

Uno de los principales retos de los OCS actuales es su tamaño. iPronics asegura que trabaja para conservar las ventajas de esta tecnología y, al mismo tiempo, reducir aproximadamente 20 veces el volumen de los equipos existentes. El resultado permitiría instalar más conmutadores en un mismo rack y facilitar su integración en centros de datos de gran densidad.

La plataforma también incorpora control integrado para gestionar la configuración de las conexiones. Esto resulta especialmente relevante en infraestructuras de IA, donde las necesidades de comunicación pueden cambiar con rapidez durante el entrenamiento de un modelo o la ejecución de una aplicación.

De la Universitat Politècnica de València a la infraestructura global

iPronics nació en 2019 como una empresa derivada de la Universitat Politècnica de València. Su origen está vinculado al trabajo del ecosistema valenciano de fotónica, la rama de la ingeniería que utiliza la luz para transportar, procesar o controlar información.

La empresa también ha recibido apoyo del Consejo Europeo de Innovación para desarrollar chips fotónicos programables. Estos componentes integran funciones ópticas en dispositivos compactos y pueden configurarse para realizar diferentes tareas dentro de una red o un sistema de cálculo.

La operación supone un respaldo significativo para el sector tecnológico español, aunque no convierte automáticamente a la compañía en un actor dominante de la inteligencia artificial. Su importancia está en otro punto: demuestra que una empresa surgida del entorno universitario español puede competir en una pieza muy concreta de la infraestructura que necesitan los centros de datos más avanzados.

La participación de Nvidia, uno de los principales fabricantes de chips y plataformas para inteligencia artificial, aporta además visibilidad y potencial acceso a uno de los mercados más relevantes del sector. El desafío para iPronics será convertir su tecnología en productos desplegados a gran escala y demostrar que pueden ofrecer fiabilidad, eficiencia y ventajas económicas frente a las alternativas actuales.

La evolución de la IA dependerá tanto de los modelos como de las redes que permiten ejecutarlos. En esa capa menos visible, la startup valenciana busca que los centros de datos puedan conectar más chips, reaccionar mejor ante los fallos y aprovechar con mayor eficiencia la capacidad de cálculo disponible.

Artículo anteriorViserveis 5.0: el taller industrial que ya mira al futuro
Artículo siguienteExcel Canvas: la IA de Copilot transforma tus hojas de cálculo